Informes especiales

 
 
Ubicación Geográfica

El pueblo raizal se ubica en el Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina. Es una posesión de Colombia que está a unos 200 kilómetros al este de Nicaragua. Durante el siglo XVII el archipiélago fue colonizado por el imperio Británico, aunque formalmente nunca dejó de ser posesión de la Corona española, que inició la producción de tabaco y algodón. Para ello fueron traídos de África y Jamaica gran cantidad de negros esclavos, los cuales se constituyen en los antepasados del pueblo raizal. Hacia el año de 1834, cuando se produce un movimiento emancipador, los raizales ocupan todo el territorio de las islas.

En 1822 se produce la adhesión del archipiélago al territorio colombiano; sin embargo, fue hasta 1912 cuando la institucionalidad hace presencia real en las islas. En ese año el gobierno central convierte el archipiélago en Intendencia, ejerciendo una política de colonización de colombianos del interior del país, enmarcada en una filosofía que desconoció las diferencias dialectales, culturales y sociales de los pobladores.

En 1953 la colonización toma su verdadero auge, cuando, durante la dictadura militar de Gustavo Rojas Pinilla, el gobierno convirtió a San Andrés en puerto libre de comercio y ordenó la construcción del aeropuerto. Lo anterior permitió que la isla paulatinamente comenzara a ser "invadida" tanto por colombianos llegados del interior como por extranjeros que llegaron para explotar la condición de puerto libre.

Bajo esa dinámica el archipiélago aún experimenta serios problemas de densidad poblacional, trayendo consigo desastres de todo tipo, pero principalmente de:

  • Degradación ambiental, aspecto que se traduce, por un lado, en la destrucción de más de la mitad de los arrecifes coralinos; por otro lado, el deterioro del paisaje natural producto de la incontrolada construcción de conjuntos residenciales y turísticos.
  • El despojamiento del pueblo raizal de su territorio. Los casi 50 mil colonos colombianos, quienes cuentan con los recursos necesarios al ser dueños del 95% de los negocios que posee la isla, buscan adquirir tierra para vivienda.
  • A pesar de que las autoridades locales han impuesto políticas drásticas para controlar la población, todavía hay un número de personas no residentes, por ejemplo funcionarios públicos, que ejercen presión sobre las 2.600 hectáreas que posee San Andrés y las 1.700 hectáreas de Providencia y santa Catalina.
  • La precaria situación socioeconómica del pueblo raizal, matizada por los problemas de desempleo y de discriminación racial, conduce a que muchos de ellos vendan sus tierras.

 


Población

Al momento de iniciarse la colonización por parte de colombianos provenientes del interior del país, la población raizal se calculaba en 10 mil habitantes. En la actualidad en la isla conviven alrededor de 80 mil personas, de las cuales tan sólo 25 mil son raizales. De acuerdo con los expertos, San Andrés, Providencia y Santa Catalina es una de las islas oceánicas con mayor densidad de población en el mundo.

 


Lengua

El Criol es la lengua del pueblo raizal. Aunque su base es el inglés, utiliza muchas expresiones dialectales y gramaticales africanas y propias. En el momento el esfuerzo de la etnia se concentra en construir su propia escritura criol.

 


Cultura

Las múltiples influencias recibidas por el pueblo raizal han dado como resultado una gran riqueza en la conformación de su cultura. Sus expresiones son un híbrido entre lo africano, lo británico y toda la influencia de los colonos colombianos. Buena prueba de ello se refleja en la construcción de los nombres y apellidos, los cuales son en su mayoría británicos, pero introducen expresiones propias.

En aspectos como la religión se evidencia la fuerte influencia de los colonos. Por tradición hay una fuerte presencia de bautistas, gracias a los casi 150 años de presencia misionera norteamericana en las islas. También hay católicos (San Andrés) y adventistas (Providencia).

 


Vivienda

La vivienda combina elementos de la arquitectura africana, inglesa y caribeña. Desafortunadamente, la fuerte influencia de los colonos <<blancos>> a través de los procesos urbanísticos que se han venido desarrollando en la isla, también han conducido a una degradación de la vivienda tradicional del pueblo raizal. Los complejos hoteleros y turísticos que invaden el paisaje de la isla, tienen como efecto inmediato la desaparición de la vivienda tradicional.

 


Organización Social

Contenido en evaluaxción

 


Sistema de Producción

Tradicionalmente el pueblo raizal se ha dedicado a la agricultura y a la pesca, actividades que hoy también están en crisis gracias a las precarias políticas de protección del gobierno central de esta etnia. A los problemas de superpoblación, desempleo, falta de tierras, destrucción de los manglares, se suma el hecho de que el gobierno central haya otorgado a flotas pesqueras nacionales y extranjeras el monopolio de la explotación industrial la actividad pesquera. Desde esa perspectiva, la situación de la etnia es compleja y el deterioro de sus condiciones de vida es cada día más grave.

Por otro lado, al interior de la isla los raizales padecen una fuerte discriminación por parte de los colonos colombianos y extranjeros, por esta razón son despreciados y rechazados como mano de obra. Lo cual se agrava ante la marcada ausencia de políticas locales y nacionales orientadas a mitigar la situación. Con la Ley 127 de 1959, que confirma la apertura del Puerto Libre en 1953, se comenzó a afectar el desarrollo de los recursos humanos en el Archipiélago, al iniciar una compulsiva desintegración estructural de las bases sobre las que descansaba la sociedad Raizal Isleña: la agricultura, la pesca y los oficios artesanales. Los Raizales Isleños fueron impelidos a abandonar sus funciones productivas tradicionales, para ser absorbidos por el sector terciario de la economía, como lancheros, equipajeros, empleados bancarios, vendedores ambulantes, vendedores de mostrador, recepcionistas de hotel, maleteros, taxistas...

" Las actividades ancestrales desempeñadas por los Raizales Isleños, que contribuían a darle forma a su identidad étnica y cultural, antes que ser impulsadas fueron prácticamente proscritas. El sector pesquero sufrió un duro golpe, debido entre otras cosas, a la falta de incentivo, a la ausencia de una infraestructura y de unas fuentes crediticias apropiadas, a la limitación de los recursos pesqueros consecuencia de la contaminación y la sobreexplotación, pero por sobre todo, a la desleal competencia de empresas multinacionales pesqueras que con la más alta tecnología cruzan las aguas donde los pescadores artesanales Raizales Isleños usualmente tenían sus espacios de pesca, y por la militarización de los cayos que se convierten en zonas vedadas para los nativos.

En cuanto a la agricultura, pese a la crisis que éste sector sufrió en los años veinte a raíz de la plaga de ratas que arrasó con la producción de coco, fue solamente hasta la década del sesenta cuando se inicia la recesión del sector agrícola que subsiste hasta hoy. Desde esa época la agricultura está en franco declive, lo que ha acarreado una total dependencia del exterior, pues en la isla de San Andrés no se produce nada.

En un estudio adelantado por un investigador Raizal Isleño (ARCHBOLD, A., 1987:59), se llegó a la conclusión que las ganancias totales obtenidas por veintidós agricultores de la isla de San Andrés entre enero y noviembre de 1985 arroja la risible cifra de sólo $436.035, es decir un promedio de $19.819 por persona en casi un año de trabajo duro. A esta situación se suma el hecho, de que el crédito bancario para actividades agrícolas y ganaderas en el año de 1984 sumó cinco millones de pesos, es decir el 0,4% de todos los préstamos realizados en el Archipiélago.

La situación que se dio en las islas con la apertura del Puerto Libre impidió que se diera un desarrollo del sector artesanal dentro de la población Raizal Isleña, ya que los oficios de manufacturas existentes fueron totalmente erradicados y los artesanos tuvieron por consiguiente que dedicarse a otras actividades.

Como se observa el sector productivo es bastante reducido si se le compara con otras actividades económicas de las islas. Esta falta de producción en todos los niveles ha fortalecido la dependencia de las islas del exterior, siendo tan alarmante la situación que si el Archipiélago quedara aislado del resto del país o del continente, en menos de una semana toda la gente moriría de física hambre. Sobre este particular el mencionado investigador Raizal Isleño, anota que:

La situación que vive San Andrés ante una economía absolutamente dependiente, su carácter de ser una isla con un territorio bastante limitado la coloca ante la situación de ser la isla del Caribe con mayores problemas de dependencia frente a la metrópoli. Al mismo tiempo, esta hace de ella la isla con todas las condiciones para generar en un futuro cercano una pobreza absoluta. Pobreza de recursos humanos, pobreza de recursos naturales, pobreza en los niveles mínimos de subsistencia. (ARCHBOLD, A., 1987:559).

Las actividades del Archipiélago gravitan fundamentalmente alrededor de la industria turística, de ahí que cualquier política de desarrollo que se aplique se oriente hacia este sector y para satisfacer sus demandas, que no coinciden con las de los Raizales Isleños. La riqueza y el boato, la comodidad y el desarrollo de North End (zona turística y comercial de la isla de San Andrés) contrasta radicalmente con la situación en que viven los Raizales Isleños en zonas periféricas de la isla, donde se debaten permanentemente en la miseria y el atraso.

Ese desarrollo de expropiación que se ha implementado en el Archipiélago en torno a la actividad turística y comercial, no le da ni siquiera participación a los Raizales Isleños. Según la Cámara de Comercio de San Andrés (citado por SANTANA CORTES, 1987: 29), en 1987 de los 1.674 establecimientos comerciales existentes en la isla, 1.310 son de continentales, 194 de Raizales Isleños, 108 de extranjeros nacionalizados y 62 de extranjeros. Igualmente la misma entidad reveló que la participación de los Raizales Isleños en el sector comercial es ínfimo: 4.544 empleados existentes, 3.681 son continentales, 359 son nativos, 209 extranjeros nacionalizados y 115 extranjeros. "(Aparte documento de Gamboa Juan Carlos: "Un S.O.S. por el pueblo raizal: una aproximación a su historia, a su cultura y a su situación contemporánea. Documento que puede consultarse completo en nuestro Centro de Documentación)

 


Organizaciones y participación

Nacionalismo, separatismo y autodeterminación.
Apartes del Documento de Juan Carlos Gamboa
"Un S.O.S. por el pueblo raizal: una aproximación a su historia, a su cultura y a su situación contemporánea. Este ha sido uno de los aspectos más tímidamente tratados de la historia del Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina. Indudablemente las políticas de colombianización han conseguido, por mucho tiempo, opacar las tendencias separatistas y los deseos de autodeterminación del pueblo Raizal Isleño, que se han manifestado de múltiples formas y con distintas intensidades a lo largo de la historia del Archipiélago.

Harold Bush, plantea que las tendencias separatistas del pueblo Raizal Isleño, se pueden dividir en dos períodos, diferenciados por los móviles del problema, los alcances que proyectaron sus dirigentes y la intensidad de sus expresiones: Un primer período que va desde 1822, año en que el Archipiélago es reconocido como parte integral de la Gran Colombia, hasta 1926, cuando las islas reciben la presencia de los misioneros capuchinos trayendo como consecuencia graves conflictos culturales y religiosos, y el segundo período que va desde 1926 hasta 1980, aproximadamente, cuando durante las décadas de los años sesenta y setenta se fraguó un movimiento claramente separatista (BUSH, 1992: 11).

Para el citado investigador, el primer período se caracterizó más por un inconformismo por la situación como eran gobernados desde Bogotá, que por generar un sentimiento separatista. Por el contrario durante ese período se dan muestras, que permiten deducir, el interés de los Raizales Isleños de seguir haciendo parte de esta República ya que por ejemplo, en 1903 con ocasión de la separación de Panamá, el acorazado estadounidense U.S. Nashville, que había jugado importante papel en el conflicto impidiendo el desembarco de tropas colombianas, llega a San Andrés procedente de Panamá, indagando si los Raizales Isleños tenían intenciones de separarse, obteniendo una respuesta negativa de la población. (GALLARDO, 1991:35).

El segundo período mencionado por el autor se caracterizó por fuertes tensiones, producto del intento del Estado colombiano por integrar y asimilar las islas a su proyecto de Nación homogénea y mestiza. Durante estos años sobresalen dos hechos fundamentales que irían a acrecentar el malestar de los nativos isleños, frente al Estado colombiano. Por un lado, tenemos la presencia de la misión capuchina, que como hemos señalado, entró a declararle una guerra santa al protestantismo y con la intención de españolizar a los habitantes nativos. Por el otro, está la apertura del Puerto Libre que ha implementado un desarrollo hacia afuera y en contravía a los intereses y aspiraciones del pueblo Raizal Isleño. Este período que se destaca porque condujo a un acelerado proceso de aculturación, fraguó un movimiento sececionista encabezado por Marcos Archbold en los años sesenta.

Sobre el movimiento separatista encabezado por Marcos Archbold, una historiador Raizal Isleño, recuerda con cierta nostalgia:
En los años cincuenta, me acuerdo de un grupo que se organizó para luchar por un mejor mañana, no creo oportuno mencionar el nombre del grupo, posiblemente no tuvo nombre. Se decidió levantar firmas. Se calculó que entre las tres islas, Estados Unidos y Panamá se levantaría lo planeado entre la población isleña (...). Llegó el día de usar las firmas pero mientras los norteamericanos querían las firmas para hacer politiquería, los isleños querían las firmas para presionar a Colombia a nivel internacional. Finalmente aparece un "Judas" que puso en peligro el movimiento. Las firmas fueron quemadas y con ellas el movimiento. (PUSEY BENT, 1992:67).

Al parecer no todas las firmas fueron quemadas, porque el movimiento, trabajando intensamente desde la clandestinidad, consiguió hacer llegar a la ONU un documento respaldado por más de diez mil firmas, donde se presentaba el caso del pueblo Raizal Isleño como víctima del colonialismo y se proponía la creación de un Estado autónomo, soberano e independiente. En 1970, un alto comisionado de la ONU visitó San Andrés, pero el gobierno colombiano logró neutralizar el proceso. (BUSH, 1992:13).

Marcos Archbold tuvo que refugiarse en los Estados Unidos ante las permanentes amenazas de muerte recibidas y ante el constante hostigamiento por parte de los organismos de seguridad del Estado colombiano, y allí muere en el año de 1990. El movimiento separatista fue fácilmente disuelto y todos los posibles integrantes del grupo sufrieron la represión militar. La rápida disolución de esta experiencia separatista se pudo deber entre otras cosas a:

a. Faltó un mayor trabajo de sensibilización y concientización entre los habitantes nativos del Archipiélago. Al parecer el movimiento no fue masivo, sino que estuvo conformado por intelectuales Raizales Isleños.

b. No se hizo ningún intento de buscar alianzas en el continente colombiano, con algunos sectores que hubieran podido simpatizar con la causa del pueblo Raizal Isleño. Sin embargo esta posibilidad de encontrar aliados en el continente era muy remota, pues el proyecto del Estado-Nación ha sido asumido por la mayoría de los colombianos, quienes hubieran visto la separación como una grave afrenta contra la nacionalidad. Además, al parecer se identificó, por su cultura anglófona, al proyecto separatista, con el imperialismo norteamericano.

c. Faltó claridad sobre el proyecto de autogobierno y autoadministración que pretendían darse. Les faltó conceptualizar mejor la situación del pueblo Raizal Isleño como Estado independiente.

d. Divisiones internas, atizadas entre otras, por intereses del imperialismo norteamericano. Los dirigentes no pudieron unificar criterios para fijar una posición más sólida y consensual.

Un segundo movimiento separatista surgió a fines de la década de los setenta y comienzos de los ochenta. Este grupo tuvo una intensa actividad de índole académica e investigativa y se dedicó fundamentalmente a escribir documentos y a enviar cartas a los organismos internacionales dando cuenta de la situación del pueblo Raizal Isleño. En éste movimiento había unidad de criterios: "Colombia es culpable y tendría que ser enjuiciada" (PUSEY BENT, 1987:67). Este grupo se disolvió para integrarse a un movimiento mucho más amplio, que en vez de la separación propone la Autodeterminación, el grupo se denomina The Sons of the Soil Movement, S.O.S., cuya traducción en español es Movimiento los Hijos de la Tierra.

La desaparición del grupo separatista no implicó necesariamente la terminación de las tendencias separatistas. Una encuesta adelantada en 1987 y 1988 señala que en San Andrés un 42% de la población Raizal Isleña manifiesta una inclinación separatista, mientras que el 58% muestra preferencias por la situación actual como departamento de Colombia. El 52% "gusta de Colombia" y un 39% se siente colombiano; el 59% dice que se siente simplemente Isleño. (BUSH Y OGLIASTRI, 1988: 11-21).


Sobre la actual opción del separatismo en el Archipiélago se plantea lo siguiente (PUSEY BENT: 1987:71):
a. El cambio de bandera no es garantía suficiente para mejorar las condiciones de vida de un pueblo oprimido y colonizado.
b. Lo importante es que el pueblo Raizal Isleño tenga la posibilidad de diseñar y llevar a cabo su propio proyecto de civilización y vida. La autodeterminación es un derecho inalienable, lo que no significa separación.

En marzo de 1984, en la isla de San Andrés, fue fundada la organización Raizal Isleña, The Sons of the Soil Movement, S.O.S. que con la consigna "justice, respec, prosperity and self-determination for the native people of St. Andrew, Old Providence and Catalina Island's", comienza a levantar la bandera de sentidas reivindicaciones de la población nativa isleña.

El S.O.S. surge como respuesta a un intento de INSCREDIAL de construir una urbanización para emigrantes en una de las zonas más tradicionale de los Raizales Isleños, como es San Luis. Su origen por consiguiente está relacionado con una lucha por preservar el espacio étnico de los Raizales Isleños. El S.O.S. se planteó como objetivos de lucha, los siguientes:

a. Unir al pueblo Raizal Isleño en torno a la defensa de los derechos como grupo étnico.
b. Defender el derecho a vivir con dignidad en los propios territorios.
c. Alcanzar la prosperidad y bienestar para todos los Raizales Isleños propiciando un devenir que respete el ecosistema y sus recursos.
d. Demandar el pleno ejercicio de la democracia para los Raizales Isleños, como único camino para vivir en paz.
e. Luchar por la Autodeterminación del pueblo Raizal Isleño, para que pueda manejar su propio destino, acorde con su historia y sus tradiciones étnicas y culturales.
f. Resguardar a todo Raizal Isleño de la discriminación y la opresión étnica y cultural.
g. Poner fin a las pérdidas de los territorios ancestrales del pueblo Raizal Isleño.
h. Demandar el establecimiento de medidas para limitar la invasión creciente de colombianos continentales a las islas.

El S.O.S. se considera así mismo como un movimiento cívico, aunque recalcan su diferencia con respecto a otros movimientos cívicos del continente. "Mientras los movimientos cívicos del interior buscan mejoras o instalaciones de servicios públicos, el S.O.S. demanda autodeterminación (self determination)" (PUSEY BENT, 1987:70).

Para el S.O.S. es claro, que una cosa es la separación o independencia y otra bien distinta la autodeterminación. Para este movimiento la autodeterminación se podría situar en los siguientes escenarios (PUSEY BENT, 1987:70):

a. Libertad para elegir sus propias formas de gobierno dentro del marco democrático de Colombia.
b. Libertad para establecer su propio sistema educativo, acorde a su idioma vernáculo y a sus tradiciones culturales.
c. Tener derecho a recibir los servicios públicos esenciales conforme a su cultura e identidad étnica, de manera que potencie el nivel de vida de los Raizales Isleños.
d. Tener derecho a seguir conservando sus territorios tradicionales.
e. Tener acceso a condiciones socio-económicas que posibiliten un existencia digna al pueblo nativo.
f. Tener derecho de decidir "cuántos migrantes pueden recibir las islas y qué clase de migrantes pueden llegar".
g. Gozar de todos los derechos que brinda el estatus de pueblo, en la jurisprudencia internacional.

Según algunos integrantes de este movimiento a los Raizales Isleños se les debe permitir formas de autogobierno para que el pueblo Raizal Isleño, como pueblo asociado a Colombia, pueda ejercer sus derechos históricos y culturales.

Este movimiento S.O.S. ha sido en la historia del Archipiélago el de más larga duración y el que ha conseguido involucrar importantes sectores y actores del pueblo Raizal Isleño. Igualmente este movimiento se ha preocupado por relacionarse con organizaciones étnicas del continente, como la de los indígenas y afrocolombianos, lo que la ha proyectado a nivel nacional.

 


Etnoeducación

Otro elemento que muestra la desatención de los sucesivos gobiernos centrales a las necesidades culturales y sociales del pueblo raizal se centra en la parte de etnoeducación. A pesar de que la Constitución del 91 y el Ministerio de Educación Nacional promuevan el concepto de etnoeducación no sólo como una conquista de las minorías étnicas, sino también como una política de Estado para con los pueblos indígena, room, afrocolombiano y raizal, la verdad es que, en el caso de los raizales la etnoeducación ha sido letra muerta. La realidad muestra que en las escuelas y colegios se imparten los contenidos en idioma español, en detrimento del desarrollo de su propia lengua. El inglés se da como lengua extranjera, sin considerar que en el archipiélago no lo es. La promoción de la lengua propia, las tradiciones socioculturales son prácticamente inexistentes en los currículos educativos.

 

 


Territorios Colectivos

Como lo mencionábamos antes, la tierra se convirtió en una grave problema para los raizales. En cinco décadas los territorios de los raizales han pasado a ser propiedad de los colonos blancos, en un proceso de despojamiento que involucra inequidad y ausencia de políticas gubernamentales locales y nacionales para proteger los derechos adquiridos. Es por ello que dentro de las demandas que realizó este pueblo en el mes de junio del año 2001 están:

1. Creación del instituto de tierras, a mas tardar el 30 de septiembre del presente año, con el fin de adquirir tierra en el archipiélago para fines de conservación ambiental o para adjudicarla a raizales en forma individual o colectiva para vivienda, agricultura u otros usos.

2. Adjudicación al instituto de las siguientes tierras: Todas las confiscada a personas que las han adquirido con dineros ilícitos. Y algunas otras que son propiedad de entidades oficiales como las de Telecom en Sarie Bay, el Hotel Isleño, el antiguo cementerio de Sprath Bight, los predios donde funcionaba la fabrica de grasas en Cove Seaside y el terreno de las Fuerzas Armadas lindante con el mar o la playa en el sector de Rocky Cay.

3. Destinación de recursos por el monto de 15.000 millones de pesos anuales a partir de la vigencia fiscal de 2.001 aportados por el gobierno nacional por los próximos 20 años para la adquisición de tierras por parte del instituto de tierras.

4. Reubicación de residentes legales colombianos y extranjeros de San Andrés a sus tierras de origen a fin de reducir la densidad poblacional de la isla a un máximo de 1.200 habitantes por kilómetro cuadrado. Para el efecto, exigen el nombramiento de un Comisionado Especial del gobierno nacional para liderar el programa de reubicación bajo la supervisión del pueblo raizal.

5. Transferencia de los recursos necesarios para el eficaz funcionamiento de la Oficina de Control de Circulación y Residencia, OCCRE. Concretamente exigen 2.600 millones de pesos para el presente año y 1.000 millones al año a partir de 2.002 para sistematizar la oficina y dotarla del personal técnico y profesional y los equipos que requiere para, entre otras cosas, impedir la llegada de mas personas en forma ilegal.

6. Deportación de todas las personas que se encuentran ilegalmente en el archipiélago de acuerdo al Decreto 2762 de 1.991. El gobierno nacional debe llevar a cabo batidas semanales, inclusive en los almacenes, hoteles y barrios piratas, garantizando los medios y recursos necesarios para deportar a todos los ilegales en un término máximo de seis meses. Además, demandan la revocatoria de todos los nombramientos en cargos públicos vigentes efectuados de personal no residente del archipiélago, tanto de carrera administrativa como de personal de libre nombramiento y remoción.

7. Revocatoria de todas las concesiones otorgadas por el gobierno nacional para construcciones en zonas de playa y mar del archipiélago. El proceso debe empezar inmediatamente y culminar a mas tardar el 31 de diciembre del presente año. Las respectivas edificaciones con sus anexidades y mejoras deben ser destinadas al instituto de tierras.

8. Todos los magistrados, jueces, fiscales, procuradores, profesores, notarios, policías, militares, directores de entidades oficiales y demás funcionarios en puestos de atención al público en el archipiélago deben saber hablar criol, o sea el inglés comunmente hablado en el archipiélago de que trata la Ley 47 de 1.991. Este requisito debe cumplirse por lo menos en un 50 por ciento a mas tardar el 31 de diciembre de 2.001 y en su totalidad a mas tardar el 30 de junio de 2.002. Se debe garantizar que por lo menos el 80 por ciento de dichos cargos sean ocupados por raizales.

9. Culminación de la discriminación practicada contra el pueblo raizal en el sector privado del archipiélago, garantizando que a mas tardar el 31 de diciembre de 2.001 por lo menos el 80 por ciento de los empleados en todos los hoteles, aerolíneas y demás empresas comerciales sean raizales.

10. La no aprobación por el gobierno nacional de macro-proyectos en el archipiélago -tales como el muelle turístico internacional y la base de guardacostas- sin el consentimiento libre e informado del pueblo raizal por intermedio de representantes elegidos exclusivamente por él, acorde con sus propios procedimientos.

11. Condonación a mas tardar el 30 de septiembre de 2.001 de la deuda de la gobernación del Departamento archipiélago con el gobierno nacional y la asunción por el gobierno nacional de las deudas que tiene la entidad territorial con entidades privadas a fin de permitir mayores inversiones departamentales en proyectos sociales en beneficio del pueblo raizal, recordando que es mas importante invertir en la consideración de la paz que en la recuperación de la paz.

12. Apoyo total a la administración del gobernador Ralph Newball.

13. Reconocimiento de todo el archipiélago, incluyendo el mar de las zonas costeras, los cayos y bancos, como territorio del pueblo raizal.

14. Respeto y reconocimiento a las autoridades propias del pueblo raizal bajo un nuevo sistema de gobierno para el archipiélago, fundamentado en el derecho del pueblo raizal a la libre determinación."

 


Actualidad


Archipiélagos de San Andrés, Providencia y Santa Catalina buscan autogobierno

Ante el constante descuido que el Gobierno Central tiene inmerso a la población raizal del Archipiélago Colombiano, han surgido movimientos separatistas que no aguantan más que solo los tengan en cuenta para eliminarlos como pueblo con identidad propia, que sufre desde hace años hambre, desempleo, sobrepoblación y mentira, y proponen un gobierno autónomo y auto sostenible, que no dependa del poder continental.

Los isleños raizales están cansados de que el Gobierno Central solo los tengan en cuenta para eliminarlos como pueblo con identidad propia, abandonados a su suerte y sin ninguna propuesta de solución a los graves problemas que agobian al Archipiélago, la superpoblación, pobreza, desempleo, salud, educación, basuras, entre otros son los motivos que han originado el surgimiento de movimientos que consideran que esta grave situación no se va a solucionar bajo el gobierno colombiano.

"La única salida es que tengamos un gobierno propio en el archipiélago para que nosotros mismos controlemos nuestro destino y el de las islas, queremos que haya autodeterminación y autogobierno del pueblo raizal en el archipiélago, es la única salida que yo le veo para San Andrés, Providencia y Santa Catalina", así lo manifestó para Actualidad Étnica, Juvencio Gallardo, miembro del movimiento The Sons of the Soil Movement (S.O.S), y representante permanente del pueblo Rizal en el Consejo Nacional de Planeación sobre grupos étnicos y donde se planteó la posible separación e implantación de un nuevo gobierno autónomo, aunque en el Consejo no se ha discutido sobre el tema.

Consideran que debido a las políticas del gobierno, se ha permitido y propiciado la migración de colombianos a las islas, generando desde hace mucho tiempo la superpoblación que está acabando con el Archipiélago en todos los sentidos, ambiental, política, social y económicamente. "Cuando yo era niño, la población era de unos seis mil habitantes, ahora pasa de 80 mil por la invasión de colombianos y también extranjeros, que ha permitido el gobierno intencionalmente, (porque como a los raizales no nos consideraron colombianos por que tenías otra cultura, otra lengua, otra religión hasta principios del siglo pasado el gobierno quería cambiar esa situación para llenar la isla de lo que llaman verdaderos colombianos, inclusive sacaron una ley 52/1912 que ordena aculturizar a los isleños y colonizar la isla con colombianos del continente), esa población es insostenible en lo ambiental, en lo político, porque toda esa gente es la que elige los gobernadores y diputados, es decir, los politiqueros los manipulan porque tienen grandes necesidades también, la mayoría de la población llegada del continente vive en tugurios" afirmó el dirigente.


Otro problema es que los isleños están, literalmente, con las basuras hasta el cuello. Más de 70 toneladas de basura al día, y que se amontonan en un solo lugar, crean muchos problemas de salud con los isleños que viven alrededor de los botaderos, y en el medio ambiente. "Unos muchachos que viven ahí y que se aguantan los olores, las cucarachas, las moscas, las infecciones, decidieron cerrar el paso al basurero, lo que acarreó la suspensión del gobernador, Ralph Newball, que no quiso entrar a quitarlos a la fuerza a los muchachos, el gobernador trató de solucionar todo por las buenas, con diálogo y todo como creo que deben ser las cosas, pero otras autoridades, aquí del gobierno central querían que él usara la violencia como lo hacen en toda Colombia, y lo suspendieron, ahora hay otro gobernador que hace parte del sistema".

Los raizales quieren hacer un nuevo tratado continental con el gobierno colombiano, como lo hicieron en 1822 cuando se adhirieron al país, donde se ratifique la autodeterminación y autogobierno del Archipiélago, sin que necesariamente se llega a presentar una separación rotunda. "Hay muchas islas en el Caribe como Aruba y Curazao que están por conseguir la autodeterminación con el gobierno de Holanda. No es nada nuevo lo que nosotros estamos pidiendo para la Isla. Nuestro movimiento SOS, está buscando no separarse necesariamente de Colombia, sino que haya otro tipo de relación, en la que tengamos autodeterminación" concluyó el representante raizal.

Sobre el Archipiélago

El pueblo raizal no solo se ubica en el Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, también los hay en las costas atlánticas de Nicaragua, Costa Rica y Panamá, donde se conocen como Creoles y con otros nombres. El Archipiélago es una posesión de Colombia que está a unos 200 kilómetros al este de Nicaragua. En 1822 se produce la adhesión del archipiélago al territorio colombiano; sin embargo, fue hasta 1912 cuando la institucionalidad hace presencia real en las islas. En ese año el gobierno central convierte el archipiélago en Intendencia, ejerciendo una política de colonización de colombianos del interior del país, enmarcada en una filosofía que desconoció las diferencias dialectales, culturales y sociales de los pobladores.

En 1953 la colonización toma su verdadero auge, cuando, durante la dictadura militar de Gustavo Rojas Pinilla, el gobierno convirtió a San Andrés en puerto libre de comercio y ordenó la construcción del aeropuerto. Lo anterior permitió que la isla paulatinamente comenzara a ser "invadida" tanto por colombianos llegados del interior como por extranjeros que llegaron para explotar la condición de puerto libre.

Al momento de iniciarse la colonización por parte de colombianos provenientes del interior del país, la población raizal se calculaba en 10 mil habitantes. En la actualidad en la isla conviven alrededor de 80 mil personas, de las cuales tan sólo 25 mil son raizales. De acuerdo con los expertos, San Andrés, Providencia y Santa Catalina es una de las islas oceánicas con mayor densidad de población en el mundo. El Criol es la lengua del pueblo raizal. Aunque su base es el inglés, utiliza muchas expresiones dialectales y gramaticales africanas y propias. En el momento el esfuerzo de la etnia se concentra en construir su propia escritura criol. El turismo y el comercio constituye la base económica de la región, lo que en conjunto genera el 80% de los empleos directos e indirectos. Estas actividades empezaron a tener importancia desde 1.953, cuando San Andrés fue declarado puerto libre. Este carácter ha influido para que el cultivo de coco, el renglón agrícola tradicional más notable, haya sido prácticamente abandonado.

 


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