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El ojo es traicionero

26 de marzo de 2008, 01:42 PM

Por Ivette Leyva Martínez

El artista plástico Guillermo Vargas Jiménez, conocido como Habacuc, nunca imaginó que su primera exposición individual se convertiría en un fenómeno mediático de enormes proporciones. Una petición que circula en Internet para impedir su participación en la Bienal Centroamericana que se realizará en noviembre en Honduras ha recaudado más de un millón 300 mil firmas.

Desconocidos han abierto blogs usando su nombre, a fin de impulsar la solicitud, e incluso alguien asumió la identidad del artista para conceder una entrevista apócrifa en MySpace.

Habacuc es acusado de torturar e incluso matar de hambre a un perro callejero que usó en su "Exposición #1", realizada en agosto de 2007 en la galería Códice, de Nicaragua.

Para la muestra, Habacuc amarró al perro, al que bautizó como Natividad. Fotos del animal circulan ampliamente en Internet como prueba de la supuesta crueldad del artista. Sus críticos alegan que Habacuc lo dejó morir de hambre, ya que no recibió alimentos durante las cerca de 3 horas que duró la exposición.

De nada sirvió que la directora de Códice, Juanita Bermúdez, declarara a la prensa nicaragüense que el perro había sido alimentado previamente por el artista y que luego escapó durante la madrugada: el rumor del presunto abuso creció como una bola de nieve. La negativa de Habacuc a desmentir o confirmar el destino de "Natividad" no ha hecho más que avivar la polémica.

Yahoo! conversó telefónicamente con el artista de 33 años desde su casa en Costa Rica.

Y: ¿En qué te inspiraste para hacer la exposición?

En noviembre del 2005 un indigente nicaragüense adicto al crack, llamado Natividad Canda, fue asesinado por dos perros después de traspasar aparentemente los límites de una propiedad privada aquí en Costa Rica. De eso hay un video de unas dos horas, que fue trasmitido por la televisión. Ni la policía ni los bomberos ayudaron a Natividad, supuestamente no se lo pudieron arrebatar a los perros. Me pareció una de las cosas más hipócritas, porque la gente lo veía hasta con asco. Aquí los emigrantes nicas son discriminados, no tienen seguro, no los respetan.
Partí de ese hecho para hacer la exposición, no como homenaje, sino buscando provocar una reacción similar en el espectador. En ese sentido la muestra sí fue un éxito.

Y: ¿Cómo fue la reacción del público ante el perro durante la exposición en Códice?

Lo vieron como un objeto inanimado, nadie se animó a tocarlo, a preguntar por él o a liberarlo. Creo que era lógico por el contexto: estaba en una galería de arte. Estoy totalmente seguro de que habría sucedido lo mismo en cualquier otra parte del mundo.

Y: ¿Por qué no has querido decir cuál fue el destino del animal?

Yo quería que se mantuviera la duda. Las respuestas categóricas no aportan nada. Desconfío de los mensajes claros.

Y: ¿Te sorprendió la reacción popular?

H: Definitivamente sobrepasó mis expectativas, aunque desde el principio consideré utilizar a los medios de comunicación como parte de la exposición. Todo empezó con un blog donde se decía que el perro había muerto. Las obras necesitan espacio de difusión, y entiendo que la Internet es un medio más. Ahora por lo menos la ha visto más gente.

Y: ¿Te preocupa que el mensaje que querías dar se haya distorsionado en ese proceso de difusión? Incluso la columnista de El País de España, Rosa Montero, criticó la muestra.

Ella nunca me contactó. Firmó la petición online para impedir mi participación en la bienal (de Honduras) y escribió su artículo. Bueno, pienso que la reacción inmediata es creer lo que dice la petición. Pero el ojo humano es traicionero. A fin de cuentas, lo que uno ve es aparente y cabe la posibilidad de que luego venga un momento de reflexión.

Y: ¿De dónde vienen los principales ataques? ¿De sociedades protectoras de animales?

Creo que la gente a la que de verdad le interesan los animales no es la que reacciona así. Para mí la generalidad de las personas que participan en la campaña están sentadas frente a un computador. Nadie indaga más allá. Pienso que para muchas de esas personas la campaña es una válvula de escape, se desahogan así un malestar social que tiene otras razones.

Y: ¿Cómo te ha afectado toda la campaña para impedir tu participación en la bienal de Honduras? ¿Has recibido amenazas personales?

Se me han caído muestras que tenía pendientes, aunque también han surgido otras propuestas. Amenazas recibo todos los días, por correo y por teléfono. Y claro, eso lo afecta a uno. Hace poco presenté un trabajo pese a amenazas de que lo iban a impedir, pero fui y no pasó nada.

Y: ¿Cuál es tu formación artística? ¿Escogiste el nombre por el profeta de la Biblia?

Yo estudié para dar clases de educación especial. Como artista soy autodidacta, que para mí significa que uno se exige más. He trabajado sobre todo los materiales audiovisuales, por ellos he recibido varios premios.
El nombre de Habacuc lo escogí como seudónimo para un concurso de poesía. Sonaba bonito y me lo quedé. No fue por una motivación más profunda que esa.

Y: A pesar de las presiones, los organizadores de la bienal de Honduras han confirmado tu participación. ¿Qué piensas llevar?

Aún no lo sé, estoy trabajando en algunas ideas.

Y: ¿Repetirías la Exposición #1?

No, ya estaría de más.

Mira Arte Habacuc, el blog del artista

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