viernes, mayo 23, 2008

El futuro del CASLA


En la noche de ayer, el Club Atlético San Lorenzo de Almagro quedó fuera de la Copa Libertadores ante el sorpresivo equipo de Edgardo Bauza, la Liga Deportiva Universitaria de Quito, equipo en su mayoría conformado por ignotos jugadores y otros fracasos made in Argentina (Manso, Bieler, etc). En un partido que claramente fue favorable al conjunto local, que tuvieron las 1.000 y 1 chances de gol pero no pudieron convertir (aunque producto de una expulsión a los 30 minutos injusta del Chaco Torres) el conjunto de Ramón Díaz no sólo recibió el golpe de estar 0-1 antes de la expulsión, sino que lo empató en el segundo tiempo con un jugador menos. Pero ahí murieron las piernas: la altura se sintió (y la historia, parece, también). Y se limitó a aguantar con defensores sacando pelotas en las líneas, y volantes que no podían correr más. Pese a todo, llegaron a los penales, y ahí, a Ramón se le hizo una sonrisa, que expresaba la satisfacción de haber llegado donde él quería: en los penales, se sentía ganador. Pero el fútbol es sorpresa, y sorpresas te da la vida (?). Lamentablemente por ser un equipo argentino, San Lorenzo se quedó afuera luego de que el paraguayo Aureliano Torres errase su correspondiente penal. Se había acabado el sueño azulgrana, de Ramao, de D´alesandro (o Dale-Sandro para los amigos (?)) Savino, Tinelli y el grupo de inversores que pusieron el dinero para poder traer jugadores de talla europea, como Bilos, Bergessio, D´alesandro, Menseguez, Romeo, etc.

Más allá de este infortunio de haber quedado afuera del gran objetivo del Semestre, un objetivo que se buscó con uñas y dientes (sino basta ver las hazañas contra Potosí en la altura, contra River en el Monumental, y casi casi contra Quito en la altura nuevamente) mi preocupación va más allá del presente. Todos conocemos la historia de Racing y el crítico momento institucional que vive hace una década, aproximadamente. Idas y vueltas, nunca pudo tener esa tranquilidad para los hinchas o para los jugadores de que "la casa estaba en orden". Así y todo, salió campeón, es cierto, pero todos recordamos los arbitrajes de ese dudoso campeonato.

Teniendo en cuenta el tamaño de las inversiones que se realizaron en todo este proyecto conjunto de Savino-Ramón-Tinelli-otros inversores, trayendo a jugadores como: Romeo, Bilos, Menseguez, Bergessio, D´alesandro, Aguirre; y antes, habiendo traído y renovado el contrato de uno de los entrenadores con mejor sueldo actualmente, Ramón Díaz (más sus hijitos) me pongo a pensar: ¿como va a hacer para pagar todo esto sin tener el dinero de la Copa? La gran apuesta era ganarla, y recuperar parte de esa inversión, sino toda. Ahora: ¿como se las arreglará San Lorenzo para no sufrir el impacto de un descalabro económico y financiero? No es una exageración: esto se viene hablando desde que empezó el ciclo. San Lorenzo gastó demasiado dinero en un objetivo que podía llegar como no (la Copa Libertadores, se sabe, no es para cualquiera) y ahora, sinceramente, creo que va a acusar el golpe en sus arcas más que nada. Varios jugadores, sin nada por lo que pelear, deberán irse, y tal vez el técnico. Entonces: ¿quién cuidará de San Lorenzo cuando todos los inversores, Tinelli y todo el mundo que se acercó por el negocio que significaba un San Lorenzo campeón de la Libertadores en su Centenario desaparezcan? Tengamos cuidado, sino en un par de años nos podemos encontrar con un Azulgrana S.A...

miércoles, mayo 21, 2008

Champions League: La Gran Final


Sí, señores, por fin, llegó el día en el cual se disputó la final del torneo de clubes más apasionante del mundo; a su lado, la Copa Libertadores, la UEFA, el Mundial de Clubes y otros torneos parecen cosa de purretes. La Copa de Campeones reunió, a lo largo de la temporada, a los mejores equipos del continente europeo, con todo el poderío económico y la talla de jugadores que simbolizan. Y como corolario para este gran torneo, se enfrentaban en el último partido el Manchester United de Carlitos Tévez y C. Ronaldo, y el Chelsea de Drogba, Ballack, Terry y compañía. Ambos equipos con excelentes jugadores, con excelentes sueldos (?) y con excelentes antecedentes. Se habían enfrentado hace poquito, por la Liga Inglesa, con resultado 2-1 favorable para el Chelsea; sin embargo, la Liga se la llevó en la última fecha el Manchester de Ferguson. Ahora, la cosa era diferente: un partido a matar o morir.

De un lado, los Diablos Rojos. Oriundos de Manchester, el equipo de Sir Alex Ferguson (una leyenda ya en el club, 22 años ininterrumpidos a cargo del plantel profesional) se destacó a lo largo de todo el torneo por el buen trato del balón, la predisposición para atacar, el sacrificio de sus jugadores dentro del campo de juego, y fundamentalmente, por tener al Mejor Jugador del Mundo actualmente: Cristiando Ronaldo. Un tipo que sin ser delantero neto, es el goleador del equipo, que ha hecho goles muy importantes en las diferentes fases de la Copa (incluso en esta final) y que demostró que aquellos que lo acusaban (acusábamos (?)) de firuletero tienen que tomar mucha sopa todavía. Además, los puntos fuertes en la delantera se centraban en el siempre sacrificado Calito´ Tévez y Wayne Rooney, jugadores de características muy parecidas, que se complementan a la perfección. Autitos chocadores, pero en el buen sentido (?).

Del otro lado, el equipo del israelí Avram Grant, con figuras de la talla de Ricardo Carvalho (uno de los mejores centrales del mundo) Essien (de mal partido) Ashley Cole, Terry, Makelele (un tractorcito) Ballack, y, sobre todo, la persona de Didier Drogba. Sí, aquel moreno y corpulento jugador que enfrentó a la Argentina en la pasada Copa del Mundo no sólo sabe aguantar la pelota y actuar de pivote, sino que también sabe con la pelota, y le pega como los dioses. Hoy careció de esa fortuna que tienen los grandes para conseguir cosas importantes. Además, en el banco tenía jugadores de la talla de Anelka, Shevchenko, etc. Sin apostar al jogo bonito, el equipo de Londres siempre se caracterizó por ser un conjunto duro, aguerrido, que no regaló nada en toda la Copa, y que hizo los goles en los momentos justos.

Del partido, sinceramente, poco hay para comentar. Empezó todo muy lento, con el Manchester teniendo un poco más la pelota pero sin generar peligro. Sin embargo, el gol llegó rapidito: a los 26 minutos, Brown lo vió a C. Ronaldo, se la puso en la cabeza, y el portugués clavó un cabezazo bárbaro. 1-0 y los de Manchester dominaban el encuentro. Pero en el fútbol, todo es extremadamente cambiante, y así como se puso en ventaja, a los Rojos se lo empataron de la mano de una jugada muy desafortunada, en la que un tiro sin demasiado peligro rebota en Ferdinand, le queda a Lampard, y éste no perdona. Justo después el árbitro marcó el final del primer tiempo, con los equipos igualados en uno.

El segundo tiempo fue absolutamente del equipo del israelí Avram Grant. No sé que habrá dicho en la charla técnica, pero los de azul salieron como una tromba, y se llevaron al Manchester por delante. Por un lado, por el otro, por el medio, a Drogba no lo podían parar con nada; sin espacio, le pegaba al arco, pivoteaba, encaraba. De todo hizo el moreno. Sin embargo, por esa diosa fortuna que hoy no estuvo de su lado, la pelota pegó en el palo pero no entró.

El partido fue al alargue, y en éste, lo más destacable fue la viveza de Tévez para hacer expulsar al marfileño Drogba, luego de que éste le pegara un cachetazo al serbio Vidic. ¿Por qué digo que él lo hizo expulsar? Porque sabido es que el Apache viene de un lugar en donde si no sos vivo, no durás ni 20 segundos, y en ésta, fue "sacando del partido" un poco a los de Londres, obteniendo como resultado la expulsión de uno de ellos. ¿Picardía o mala leche? Me inclino por la primera.

Todo fue a penales, en donde Tévez la metió, Cristiano falló, y Terry lo tuvo para liquidarlo, pero a lo Costacurta en la Copa Intercontinental ante Boca, se resbaló y la pelota se fue por el costado izquierdo de Van der Sar. Ahí, el Manchester no perdonó: Van der Sar se lo tapó a Anelka, y andá a cantarle a Gardel. El Manchester United era campeón de la Champions League.

domingo, mayo 11, 2008

La injusticia hecha carne


En el día de ayer, Racing empató, tibiamente, ante Argentinos Juniors, como local, por 1-1. Más allá de este detalle, el tópico de este escrito apunta a otro lado, y es el lado de la memoria y la injusticia.

No hace mucho tiempo, Maxi Moralez fue vendido a Rusia (quién sabe a qué equipo, si lo único que simbolizan son la plata, y la pérdida de ideales futbolísticos) bajo el gran pesar del por entonces técnico de la Academia, Gustavo Costas, que veía irse sus ideales de "campeonato" (por cierto, bastantes ilógicos) detrás de un fangote de dinero. Sin embargo, la vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida, y Maxi volvió un día, a esa Avellaneda de sus amores, para intentar salvar a Racing del descenso. Semanas antes de que la vuelta del "Enano" hubiese sido confirmada, desde el entorno de Racing (empezando por el propio DT en ese entonces, Miguel Angel Micó, que se jactaba de "saber llevar a los chicos") comenzaron a cargar sobre la mochila de Moralez un peso difícil de absorber para un jugador extremadamente joven. En los medios, las únicas noticias sobre Racing se basaban en él y en lo "diferente que era" (palabras de Micó) algo que seguramente ayudaría y con creces a salvar a Racing del descenso. Por poco, no se le aplicaba el mote de "salvador" a un chico, que tuvo como único pecado jugar bien al fútbol. La cuestión es que este chico (que no es más que eso) volvió a Argentina, sólo para sufrir parece. Después de varios partidos en bajo nivel, y de que esto siguiese, en el día de ayer se escucharon insultos para un pibe que dejó siempre la vida por Racing, más allá de algún interés económico lógico que quiso cubrir (quién no lo quiere) y después de rechazar jugosas ofertas económicas que ofrecía, por ejemplo, un club financieramente en su esplendor como Vélez Sarsfield, sólo para ayudar a su Racing a salir del descenso. Uno no espera que la gente aplauda a rabiar cuando jugadores del talento de Maxi no lo expresan dentro del campo de juego, pero tampoco puede tolerar que luego de aclamarlo tanto tiempo, cuando las papas queman y TODOS los jugadores de Racing son un DESASTRE (Chatruc, Bastía, Sánchez, Sosa, Mercado, Sava, Avalos, el ex jugador Estévez, ¿como se puede jugar al fútbol con esto?) se critique siempre al talentoso. Porque se ve clarito que, si Bastía mete, se lo ovaciona y se toma su imagen como la imagen del tipo que "pone todo por Racing", pero si Moralez hace un jugadón bárbaro y convierte un golazo, y al partido siguiente juega mal, ya se lo va a empezar a insultar. Algo que pasa en todos lados, es cierto, pero que se potencia con el fantasma del descenso.

A lo que voy es simple: cuando la situación es complicada, es fácil buscar un chivo expiatorio. Los hinchas de Racing deberían estar agradecidos para con Maxi Moralez, que eligió volver a un club destruido como Racing (que ni club es) e intentar ayudarlo; deberían estar agradecidos de que les haya hecho ganar tantos partidos anteriormente, y de tener un jugador de su talento en el plantel. Si Racing juega mal, no es solo culpa de Moralez. Basta de ser intolerantes y cuadrados...

viernes, mayo 09, 2008

¿Passarella reloaded?


Al finalizar el partido en la noche de ayer, en virtud del cual River quedó eliminado de la Copa Santander Libertadores a manos del San Lorenzo de Ramón, en un partido increíble (quedará en la historia, sin dudas) con 2 jugadores más y la clasificación en el bolsillo, me quedé estupefacto ante una reacción de uno de los protagonistas del partido.

Habían pasado varios minutos desde la finalización del partido cuando por la puerta que da al sector de conferencia de prensa asomó la figura de Diego Simeone. Como un fantasma, entró, se sentó en la silla, y luego de que se escuchasen varias preguntas en el aire, él se limitó a decir que "asumía toda la responsabilidad por la derrota y estos 3 partidos en general" y que "correspondía salir a hablar porque no lo hice luego de la derrota con Boca". Sin mucho más, y con una cara de apesadumbrado que pocos podremos olvidar, el ex Racing se levantó, se dirigió a la puerta, y no se lo volvió a ver.

Sin ser ni fundamentalistas del éxito ni exitistas en sí: ¿a quién nos hace acordar? ¿Cuál fue el último DT de River que, sin aceptar preguntas de la prensa, salió a decir unas palabras que luego condenaron su futuro riverplatense al mando del equipo? Sí, acertó señor lector: Daniel Alberto Passarella. En aquella conferencia de prensa épica, donde el alguna vez caudillo hipotecó su continuidad en el club ¿de sus amores? se reflejó lo que pasó ayer con Simeone. ¿Por qué digo esto? Por mucho tiempo este partido va a ser recordado como una de las gallineadas más grandes del Siglo XXI. Dos hombres más, dos goles arriba, los jugadores del equipo rival a punto de irse expulsados en fila; sin embargo, nada de esto valió, porque enfrente estaba Ramón Díaz. El conjunto de River gallineó (nunca mejor utilizado este verbo made in Argentina) y perdió la clasificación. Es algo que a los hinchas de River les va a quedar como una marca en el corazón, y que los demás hinchas del fútbol argentino le van a recordar por mucho tiempo. Para colmo, la comparación con Boca es casi inevitable: ver como de un lado un equipo como el xeneixe se saca de encima sin problemas, y en un tiempo, a un rival de temer como el Cruzeiro, en Brasil (hasta Palacio metió un gol!) y del otro lado a un River que tenía todo servido, pero no lo logró.

Sin exagerar, me parece que es el fin de Aguilar...

martes, mayo 06, 2008

Apostillas del superclásico.

Y las críticas le llovieron al Cholo. Regueros de tinta para hablar de cambios y planteos. Tan poco dejó el superclásico y tan grande es el espacio que los medios le brindan. Entre otras cosas, un diario es el conglomerado de noticias del día anterior pero también un espacio que debe ser llenado y no puede achicarse si hay menos noticias. Y pareciera que en directas proporciones decrece el nivel futbolístico de nuestro medio en simultáneo al crecimiento de las coberturas periodísticas que, de esta manera, terminan ensayando sobre dimes, detalles y diretes. Porque Boca y River, en medio de los días que definen el semestre, los sabrosos premios por copas y la estabilidad de los entrenadores tuvieron que encontrarse cara a cara.

Y, como era de suponer, salieron a no regalar nada, a no perder, incluso a no desentonar. Así salió un partido olvidable que ni dejó fotos para el análisis, con mucho público, con dos símbolos devaluados (Riquelme y Ortega), con muchos chicos y jugadores en dudoso estado físico, tal el calendario de exigencias.

Dadas las cosas, el periodismo de los lunes le cayó sin piedad a Diego Simeone analizando certeramente con los resultados puestos y los afiches ya impresos.

Incluso en nuestra crónica del partido dijimos que Ríver se equivocó. Porque era un partido para el overol que se puso Boca y no para el elegante sport que eligió Ríver. Aquí, Buonanotte, Alexis Sánchez y Ariel Ortega: lo mejor que tiene Ríver, un chico de 17 años que mide 1.60, el chileno que se enreda con la pelota y el burrito entre copa y copa. No nos engañemos: esto es Ríver. Sin embargo el Cholo apostó y sólo puede decirse que acertó o no acertó después de tirada la pelota, el lunes. Pero puede discutirse si la apuesta tenía o no buenas probabilidades de éxito. Porque se sabía que Boca saldría con la lija y el overol a pelear en una Bombonera repleta que sólo tuvo 2700 localidades visitantes. Y entonces Simeone, acaso pensando que jugar un partido áspero de visitante era demasiado peso, eligió el tiki taka y jugó con los recursos disponibles. Ganó Boca. Embocó un centro al minuto 14 y cerró el arco. Pero el proyecto de Simeone fue jugar antes que luchar, embocar y poner nervioso al rival, apostó a que salieran las primeras jugadas, a que los pibes se agrandaran, a que Boca pegara y así manejar la temperatura de un partido que hasta empatado venía bien.

Dijimos también en la crónica que Ríver falló justamente porque los intérpretes no estuvieron a la altura del proyecto. ¿Fue un proyecto equivocado? ¿Debió salir más conservador? ¿Debió jugar Ferrari para proyectarse? ¿Debió incluirse a Abreu como titular para tirar centros a la olla? El lunes se va a decir que sí pero la respuesta se necesita el domingo, un rato antes de empezar el partido, cuando los periodistas todavía no escribieron una letra.
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lunes, abril 21, 2008

Champions League: para alquilar balcones


La definición de la UEFA Champions League llega a su tramo final y, al mismo tiempo, al más esperado por todos. Cuatro de los equipos más ricos y poderosos del continente en la actualidad buscarán coronarse con la orejona, el trofeo soñado.
Una vez más los creadores del fútbol tendrán, indeclinablemente, un representante en la final del torneo, ya que tres de los cuatro semifinalistas son ingleses. Esto se dará por cuarta temporada consecutiva, debido a que anteriormente el Liverpool en dos oportunidades y el Arsenal en una habían conseguido alcanzar la instancia definitoria, logrando solo un éxito en ella en le temporada 2004/2005 gracias a la histórica victoria de los de Anfield tras ir perdiendo 0-3 y pudiendo vencer en los tiros desde el punto penal.
En cuanto a los enfrentamientos, los datos estadísticos reflejan y posicionan al Liverpool como claro candidato a llevarse la clasificación ante el Chelsea, ya que se han visto las caras en dos de las últimas tres semifinales del torneo. El resultado es contundente: los reds se impusieron en ambas oportunidades (en 2005 por la mínima diferencia luego de un empate en cero y en la pasada temporada gracias a la definición por penales). Si bien el marcador fue ajustado en las dos ocasiones, el conjunto dirigido por el español Rafael Benítez cuenta con una envidiable historia copera y parece haber conseguido ya una gran mística que lo lleva siempre a instancias decisivas de Copa, aun cuando su marcha en el campeonato local no es la mejor. Además, mantiene en sus filas a varios de los jugadores que estuvieron en pasadas definiciones y que tienen la experiencia necesaria para jugar este tipo de encuentros: Reina, Carragher, Xabi Alonso, Gerrard, etc; sumados al fenomenal presente de sus temibles y numerosos delanteros (Torres, Babel, Kuyt, Crouch).
Por su parte, el Chelsea busca su primer éxito en el torneo mientras sigue derrochando millones de euros en contratación de figuras que no terminan de consolidar la conformación de un equipo, ya que el recambio constante no lo permite. Los blues esperan con ansias de revancha este partido e intentarán desquitarse del que es, hasta hoy, el karma que los atormenta: Liverpool.
Del otro lado, Manchester United y Barcelona prometen un duelo inolvidable que tendrá en el equipo español al único conjunto no británico en la definición. Los de Rijkaard no vienen para nada bien y llegaron a semifinales a duras penas eliminando con lo justo y necesario al débil Schalke, pero contaran con el retorno del que es hoy su jugador más importante: Lionel Messi. En frente, el afilado y temible Manchester United, candidato a pasar de ronda gracias a la solidez y contundencia expresada en el verde césped en lo que va del año. La figura de Cristiano Ronaldo no es para obviar: el portugués es una máquina de hacer y crear goles y es la máxima preocupación de los catalanes, quienes intentarán pararlo utilizando marcaje personal.
La última vez que se enfrentaron fue hace nueve años y los recuerdos son los mejores para los de Alex Ferguson, quienes luego se coronaron con la obtención del trofeo en una de las definiciones más emotivas de la historia, derrotando al Bayern Munich en la final. Sin embargo, el Barcelona nunca cayó ante los Diablos Rojos en el Camp Nou.
Las expectativas están puestas en esta apasionante definición que verá a la orejona una vez más en lo alto envuelta en humo y papeles de colores, siendo parte del festejo de uno de estos cuatro poderosos que ansían por tenerla en sus manos.

miércoles, abril 09, 2008

Los borrachos del terror


Muchas veces, y debido a los malos resultados, se dice que un equipo pierde dentro del campo de juego pero gana en las tribunas gracias al colorido y el apoyo masivo e incondicional de sus hinchas que acompañan al club de sus amores en las buenas y en las malas.
El caso puntual de River Plate es completamente inverso: el equipo dirigido técnicamente por Diego Simeone lleva un andar envidiable en el torneo Clausura y está a un paso de conseguir la clasificación en la Copa Libertadores, pero hace ya un tiempo considerable, viene sufriendo lo acontecido fuera del verde césped, con la disputa entre las diversas facciones de la barra brava para alcanzar el completo liderazgo de la misma.
Los Borrachos del Tablón” empezaron a aparecer en primeros planos alla por el 2002, cuando llevaron a suspender un Superclásico en Mar del Plata a fuerza de violencia extrema. Pero hubo un hecho que hizo que tomaran mayor trascendencia y fue al año siguiente, cuando se cobraron las vidas de dos hinchas de Newell’s Old Boys en un choque cercano a la ciudad de Lima, en la provincia de Buenos Aires. Ese mismo año protagonizaron otros enfrentamientos frente a otras hinchadas y desaparecieron momentáneamente debido a la intervención –luego nula- de la justicia.
Reaparecieron en el 2005 frente a San Pablo en Brasil, y se coronaron frente a Libertad en Paraguay, teniendo a la policia local en ambos casos contra las cuerdas. Era la barrabrava mejor organizada y más peligrosa del pais, pero los problemas con el reparto de entradas y dinero hizo que la separación comience a coquetear y que los cabecillas tomen su rumbo: por un lado Adrián Rousseau y Gonzalo Acro, por el otro los hermanos Alan y William Schlenker. La denominada “batalla de los quinchos” fue el puntapié inicial para una odisea que parece no tener fin. Ahí fue cuando salieron a la luz las relaciones entre barrabravas y dirigentes, ya que los primeros eran empleados del club y tenían un sueldo fijo muchísimo mayor al declarado por el presidente José María Aguilar.
Luego, la muerte de Gonzalo Acro, un caso aún no esclarecido, y el “re-bautizamiento” de la barra como La banda de Gonzalo. Otra vez parecían calmarse las aguas, pero la aparición de la denominada “Barra del Oeste” hizo que el clima de tensión aumente y se profundice.
En el partido frente a Arsenal se vivió una nueva gresca, un nuevo capítulo de esta interminable batalla que parece no tener un fin si no se toman las medidas justas y necesarias.
Los del oeste, que hacía varios encuentros que no iban, llegaron temprano a la cancha de Vélez, donde RIver se mediría con Arsenal. Se ubicaron en el centro de la popular, indicando las claras intenciones de adueñarse del liderazgo, pero la vieja barra liderada por Rousseau, se enteró de lo acontecido, se preparó e irrumpió ingresando por otro acceso provocando una batahola infernal que dejó como saldo varios heridos y detenidos. Uno de ellos fue Amadeo Bellino, de la barra del Oeste, quién terminó con varias costillas rotas, pómulos fracturados y el tabique destrozado. ¿La policia? Un espectador de lujo.
Luego, Amadeo declaró haber conseguido la entrada el día del partido en cancha de Vélez cuando estas eran anticipadas y negó haber reconocido a sus agresores, ¿por qué tanto encubrimiento?
También, dentro de la pelea se encontró al hermano del dirigente Hugo Slipak, que aseguró no tener conocimiento de este suceso. Pero la gente dijo basta. Los hinchas de River, los verdaderos hinchas de River, repudiaron por primera vez la actitud de los violentos. Silbidos y cánticos alusivos hicieron saber su posición ante esta gente. Ahora solo falta que los responsables de controlar esta barbarie interminable actúen, para no tener que lamentar mas víctimas ni hechos de violencia que manchan cada vez más a la inocente pelota.

martes, abril 08, 2008

Deja vu


Constantemente, en el fútbol argentino, pareciera ser que vivimos deja vu´s consecutivos, una y otra vez, a la hora de ver la situación de nuestros jóvenes futbolistas en el exterior. Es sabido que, si un proyecto de jugador profesional se va a formar a otro país, hay muchas chances de que termine jugando para la Selección de esa nación que lo acobijó y lo formó como jugador. Hasta acá, pasa más por una decisión interna del chico que otra cosa. Sin embargo, también tenemos otros casos, que rozan lo ridículo: Croacia viniendo a buscar a Bilos, cuando éste mismo no conocía ni donde quedaba ese país; o viniendo a buscar, se dice, a Cvitanich, de gran presente. No contentos con esto, se conoció un nuevo caso, mediante el diario Olé, de un chico llamado Mauro Icardi, de 15 años recién cumplidos, que luego de jugar en un equipo menor de España como el Vecindario, pasará en 5 meses a jugar al Barcelona, con un contrato por 6 años. Hasta aquí, todo relativamente normal (más allá de que el club sea el Barsa). Sin embargo, la mala noticia viene a continuación: al parecer, al pibe ya lo habrían sondeado de la Selección de España y habría rechazado el ofrecimiento porque quiere jugar para Argentina. Pero ahora se conoció un nuevo ofrecimiento, esta vez de Italia, ya que Mauro tiene pasaporte comunitario, para que juegue en ese Seleccionado en un torneo sub 16 próximo a realizarse. Para colmo, la familia (con razón) presiona para saber si tendrán en cuenta a su hijo (goleador, de 1,77 m) o si tiene que elegir algún otro rumbo.

Esto ya se asemeja DEMASIADO a la época de las colonias, donde los europeos venían a América, sacaban lo que necesitaban y dejaban todo lo demás. Tiene que haber un coto a estas barbaridades de "comprar jugadores" para las Selecciones, con beneficios o dinero. Tiene que haber un límite para que los países de América sean robados sin ningún tipo de tapujos por parte de la FIFA. Cada vez que un jugador argentino o de otro país se destaca, se debe ser extremadamente rápido para convocarlo así los europeos "no se lo llevan". ¿Estamos todos locos?

lunes, abril 07, 2008

La fecha del puntero


Se jugó una nueva fecha del fútbol argentino, que dejó como saldo más considerable la asunción de River "Pleit(o)" como el equipo con mayor puntaje en el campeonato. Así es, señores, el equipo del Cholo Simeone, luego de un arranque dubitativo en la Copa y también en el torneo, se acomodó, a base de triunfos, en este campeonato, y desde ayer mira a todos desde arriba.

Vélez 1 - Racing 1: la fecha comenzó con estos dos equipos, urgidos de triunfos, y un partido que fue, más allá de lo mínimamente emocionante en su parte final, embolante por doquier. Ninguno de los dos equipos tuvo la más mínima idea de como jugar al fútbol, y ya es hora de que algunos jugadores miren hacia adentro (?) reflexionen interiormente y cuelguen los botines. No saber parar una pelota o dar un pase de 2 metros es grave, más en Primera. La cuestión es que Racing pudo haberlo ganado, pero se confió y defendió muy cerca de su área. Vélez, en cambio, recién reaccionó en el segundo tiempo, dándose cuenta de las limitaciones que tenía su rival, y lo empató gracias a una linda definición de Facundo Coria. Empate aburrido. Ah, asumió Llop en Racing: ¿lo salvará?

San Martín (SJ) 2 - Huracán 0: partido polémico por donde se lo mire. Si bien el local adoptó en los últimos partidos la postura de "matar o morir", yendo a buscar los partidos (a veces hasta con 3 delanteros) sinceramente creo que este partido no lo mereció ganar. Y no lo mereció ganar porque hubo una decisión de Pitana que fue factor fundamental: cuando el partido iba 1-0, el árbitro del encuentro no sanciona un claro penal a favor de los quemeros, y de esa jugada viene el segundo gol sanjuanino que liquida el encuentro. ¿Como puede sentirse uno después de esto, si es jugador, técnico o hincha de Huracán? De ahí en más fue un despiole (?) y Quiroz se aprovechó de eso.

Arsenal 0 - Estudiantes (LP) 0: partido semi bodrio, donde lo más destacado fueron las declaraciones con bronca, furia y resentimiento del cuerpo técnico y también de los jugadores del club pincha, quienes se quejaron de haber jugado menos de 72 hs después de haberlo hecho por la Copa Libertadores. Sonó a excusa ya que podrían haber puesto suplentes, que los tiene y de gran calidad. Igual mereció ganar el partido.

Central 0 - Newells 1: clásico VIBRANTE de la mano de la pasión y el furor que le ponen los rosarinos al segundo clásico más importante de la Argentina, y también, por qué no, del tribunerismo de todos los días de Caruso Lombardi. Con frases del estilo "hoy era un hincha más, no era técnico" emitidas por el técnico, y de algunas de jugadores de Newells como Ré "nosotros lo jugamos como una final, y a ellos no se los escuchó en todo el partido" el partido tuvo todo. Si bien técnicamente fue feo, como todo clásico rosarino, fue impresionante el marco y, salvo algún conflicto en la entrada de los comegatos (?) de Ñuls, no hubo violencia.

Boca 1 - Banfield 1: cada vez que Boca no gana en la Bombonera, es un drama para el periodismo argentino, y esta no fue la excepción. Si bien Boca empezó en desventaja y recién luego de varios intentos pudo empatar, se vió que podría haberlo ganado, pero no lo hizo. Por otro lado, hubo un claro penal a Cvitanich no cobrado por el árbitro (se cree que el referee le habría dicho al jugador de Banfield "qué queré´ vo´, toy en la Bombonera papi" (?)).

Independiente 1 - Colón 3: clima caldeado en el Cilindro de Avellaneda, donde los dirigidos por el motivador number one (después de Caruso (?)) el "Turco" Mohamed, derrotaron claramente a los Pepe´s boys y estiraron la agonía del público de Avellaneda. ¿A mí me parece, o los hinchas del Rojo andan muy exitistas? (?)

Gimnasia 4 - Olimpo 2: otro partido donde se vió el pésimo nivel de la terna arbitral. Para destacar: en una jugada donde se debió haber expulsado al uruguayo Alonso por estamparle el codo en la cara a Insaurralde (era la marca de Alonso en las pelotas quietas) y sacarlo de la cancha para que lo atiendan, la misma continuó, viendo a Alonso marcar un gol de cabeza, al estar libre y sin marca (y claro, si al pobre Insaurralde le estaban intentando acomodar la nariz (?)). Horrores arbitrales que atentan contra el fútbol.

Argentinos 1 - Gimnasia de Jujuy 1: un derroche de fútbol. Salvo Niell, y el pibito (?) que entró en Gimnasia y la embocó, un bodrio.

Lanús 0 - River 1: ganó River, nuevamente, y ya no es novedad. Sin embargo, tampoco es novedad que la "Choloneta" gane pero no convenza, y tampoco es novedad que haya llegado a la punta del campeonato. Habrá que ver si puede mantenerla. Por el lado de los de Cabrero, se nota que las lesiones y el trajín de la Copa los afecta, y poner al mismo equipo que empató el otro día por Copa ante Estudiantes no sé si fue la mejor decisión.

Tigre 1 - San Lorenzo 5: sin dudas el partido de la fecha. Los dirigidos por Ramao dieron un festín, no de fútbol, sino de efectividad, y de "cómo aprovechar al 100% los horrores del rival". Con una pésima actuación de sus defensores, Tigre perdió un partido con un resultado abultado pero que a su técnico, Diego Cagna, no lo preocupa. Razones no le faltan: el campañón de Tigre es impresionante, y no se ve opacado por una goleada en contra. San Lorenzo, por su parte, cosechó el 5to triunfo al hilo. ¿Qué tul?

miércoles, abril 02, 2008

El partido del año: Grana 3 - Pincha 3


Gente, me veo movido (?) interiormente para realizar un post como el que sigue a continuación. Hacía AÑOS que un partido de 2 equipos para con los cuales no tengo ni adversión ni cariño no me movilizaba tanto como el de hoy. Fue increíble la emotividad del partido que acaba de empatar entre Lanús y Estudiantes, 3-3, por la Copa Libertadores. Creo que desde el partido definitorio entre Boca y Estudiantes no se veía tanto nerviosismo, tanta adrenalina y tanta pasión adentro de un campo de juego. Y no exagero, sino, vean.

El partido estaba dado, desde el vamos, para ser uno memorable. Estudiantes y Lanús venían con un puntaje tal que, de ganar alguno de los dos, se clasificaba automáticamente. El campeón del último torneo contra un campeón pasado. El full atack de Sensini contra el full atack de Cabrero. El más obligado de los dos, sin dudas, y a priori, era Lanús, por su localía y porque recuperaba a varias de sus figuras (Valeri, Sand, etc). Sin embargo, poco importó.

Comienzo del encuentro, y lo cierto es que no se jugaba bien. El mediocampo era una zona tan liberada como la tribuna de River el otro día, y las defensas de ambos equipos tenían algunas complicaciones. A raíz de esto, y luego de un muy buen pase de Fritzler abriendo la cancha hacia la izquierda, llegó el centro para Sand que, alevosamente y sin ningún tipo de tapujo, atajó la pelota con ambos brazos, la bajó y le pegó fuerte y arriba. Protestas y más protestas (justificadas) por parte de todo el plantel de Estudiantes, y alegría para el Sur. Lanús se ponía 1-0. A partir del gol, Lanús comenzó a manejar un poco mejor la pelota, y se agrandó. Valeri la tenía constantemente, y Sand pivoteaba en gran nivel. Como por arte de magia, el partido se abrió un poco, y de una jugada bastante confusa, donde Acosta gana en lo alto y sale como una liebre por derecha para meter el pase al centro del área, la pelota queda boyando en el área chica, Angeleri se duerme y Valeri aparece por detrás empujándola para decretar el 2-0 granate. Más fiesta, más delirio, más satisfacción por el sur, que veían a la clasificación casi en el bolsillo. Sin embargo, Estudiantes es Estudiantes, con o sin Verón. Y porque es Estudiantes, llegó al empate. Primero, con un GRAN tiro libre del jugador clave de este equipo platense, Leandro Benítez: su pegada abre y gana partidos. De un córner magistralmente ejecutado por el ex Olimpo llegó el primer gol pincha, porque Desábato la fue a buscar arriba y cabeceó bárbaro. Y a continuación, casi sin dar respiro, otra vez, Leandro Benítez, con un tiro libre espectacular, marcó el empate. Parecía que ya estaba todo dicho...pero no. Antes de finalizar este primer tiempo, Alayes innecesariamente sumó su segunda amarilla y se fue expulsado. Para colmo, Piatti ya se había ido reemplazado por Galván por lesión. Muchos problemas para Sensini.

En el segundo tiempo, Sensini planteó el partido en campo propio, esperando alguna contra salvadora de Galván o de Lázzaro. Sin embargo, el gigante ex Tigre debió salir lesionado por un codazo artero del mala leche Hoyos. Por él entró Maggiolo (tuvo un buen desempeño). Si bien Lanús intentó atacar al Pincha, no tuvo demasiado "picante" para hacerlo, por lo cual el que pegó primero fue el más vivo: Estudiantes. En una jugada denominada "aguantá y pasá" (?) los platenses se fueron acercando de a poquito al área rival y, cuando pudo, Moreno sacó el zurdazo que se clavó abajo, donde Bossio no pudo llegar. Con un hombre menos, Estudiantes se ponía arriba, y se clasificaba. A partir de acá, fue un monólogo de los chicos de Cabrero, que fueron y fueron, y fueron un poquito más, pero sin demasiado ímpetu. No se vió un equipo arrollador adelante, que quería pasar por arriba al rival. Quizá por esto no llegó al empate hasta recién pasados los 30 del segundo tiempo, donde Sand pivoteó, aguantó y sacó el pase entre líneas para Acosta (habilitó Moreno, devenido en lateral derecho por ese entonces) quien definió cruzado. Era el 3-3. Cuando parecía que no habían más piernas, vino la frutilla del postre. Primero, Hoyos, luego de su tercer codazo en todo el partido, se fue expulsado por intentar pegarle a Maggiolo. Y luego, en una de las últimas, Sand habilitó bien a Acosta, quien hizo la diagonal y fue derrumbado por Andújar (¿fue derrumbado?). Momento clave: 92 minutos, y Sand delante de la pelota. Sus recuerdos más oscuros en River lo abrumaban (?). Y fue aquí cuando el ex riverplatense pateó al medio, dió rebote Andújar y, con todo el tiempo del mundo, el correntino le pegó CON LA CANILLERA para que, con mucha suerte, Andújar tapara nuevamente. No hubo tiempo para más. 3-3.

La verdad, me tomé el trabajo de resumirlo porque fue un partido épico. Los dos se la jugaron, los dos aguantaron, los dos intentaron, y salió un partido bárbaro, sin ser bueno en lo táctico, pero si espectacular en lo emotivo. Para un cuadrito.