24 de agosto de 1954
Río de Janeiro

Getulio Vargas

Getulio

Quiere borrar la memoria de su propia dictadura, viejo tiempo policial y siniestro, y en estos últimos años gobierna al Brasil como nadie nunca lo había hecho.

Se pone del lado de los salarios, no de las ganancias. De inmediato los empresarios le declaran la guerra.

Para que el Brasil deje de ser un colador, tapona la hemorragia de riquezas. De inmediato los capitales extranjeros se lanzan al sabotaje.

Recupera el petróleo y la energía, que son la soberanía nacional tanto o más que el himno y la bandera. De inmediato los monopolios, ofendidos, le responden con una feroz ofensiva.

Defiende el precio del café sin arrojar a la hoguera, como era la costumbre, la mitad de la cosecha. De inmediato los Estados Unidos reducen a la mitad sus compras.

En el Brasil, periodistas y políticos de todos los colores y comarcas suman sus voces al coro del escándalo.

Getulio Vargas ha gobernado de pie. Cuando lo obligan a agacharse, elige la dignidad de la muerte. Alza el revólver, apunta contra su propio corazón y dispara.


[ Agosto | Memoria del Fuego ]
[ Eduardo Galeano ]

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Última revisión: 11/08/02