31 de enero de 1980
Ciudad de Guatemala

Noticiero

El general Romeo Lucas García, presidente de Guatemala, fue quien dio la orden de incendiar la embajada de España, con sus ocupantes adentro. Esta es una de las revelaciones de Elías Barahona, vocero oficial del Ministerio de Interior, quien convocó a la prensa después de pedir asilo en Panamá.

Según Barahona, el general Lucas García es personalmente responsable de la muerte de treinta y nueve personas, achicharradas por las bombas que arrojó la policía contra la embajada de España. Entre las víctimas había veintisiete dirigentes indios que habían ocupado pacíficamente la embajada para denunciar las matanzas en la región del Quiché.

Barahona también reveló que el general Lucas García comanda las bandas paramilitares y parapoliciales, llamadas Escuadrones de la Muerte, y participa en la elaboración de las listas de opositores condenados a desaparecer.

El ex Secretario de Prensa del Ministerio del Interior denunció que en Guatemala se está aplicando un Programa de Pacificación y Erradicación del Comunismo, 420 paginas, elaborado por especialistas de los Estados Unidos sobre la base de la experiencia de la guerra de Vietnam.

En el primer semestre de 1980 han sido asesinados en Guatemala veintisiete profesores de la Universidad, trece periodistas y setenta dirigentes campesinos, en su mayoría indígenas. La represión se ha descargado con particular intensidad sobre las comunidades indias de la región del Quiché, donde se han descubierto grandes yacimientos de petróleo.

Uspantán

Rigoberta Menchú

Rigoberta

Ella es una india maya-quiché, nacida en la aldea de Chimel, que recoge café y corta algodón en las plantaciones de la costa desde que aprendió a caminar. En los algodonales vio caer a dos de sus hermanos, Nicolás y Felipe, los más chiquitos, y a su mejor amiga, todavía a medio crecer, todos sucesivamente fulminados por los pesticidas.

El año pasado, en la aldea de Chajul, Rigoberta Menchú vio como el ejército quemaba vivo a su hermano Patrocinio. Poco después, en la embajada de España, también su padre fue quemado vivo junto con otros representantes de las comunidades indias. Ahora, en Uspantán, los soldados han liquidado a su madre muy de a poco, cortándola en pedacitos, después de haberla vestido con ropa de guerrillero.

De la comunidad de Chimel, donde Rigoberta nació, no queda nadie vivo.

A Rigoberta, que es cristiana, le habían enseñado que el verdadero cristiano perdona a sus perseguidores y reza por el alma de sus verdugos. Cuando le golpean una mejilla, le habían enseñado, el verdadero cristiano ofrece la otra.

Yo ya no tengo mejilla que ofrecer— comprueba Rigoberta.


Patria Grande : Uruguay : Eduardo Galeano : Memoria del Fuego : Enero

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Última revisión: 23/11/00