13 de septiembre de 1847
Ciudad de México

Litografía de la batalla de Molino del Rey (James Bailie,1848)

La conquista

México centellea ante nuestros ojos —se había deslumbrado el presidente Adams, al despuntar el siglo.

Al primer mordiscón, México perdió Texas.

Ahora los Estados Unidos tienen todo México en el plato.

El general Santa Anna, sabio en retiradas, huye hacia el sur, dejando un reguero de espadas y cadáveres en las zanjas. De derrota en derrota, retrocede su ejército de soldados sangrantes, mal comidos, jamás pagados, y junto a ellos los antiguos cañones arrastrados por mulas, y tras ellos la caravana de mujeres que cargan en canastas hijos, harapos y tortillas. El ejército del general Santa Anna, con más oficiales que soldados, sólo es eficaz para matar compatriotas pobres.

En el castillo de Chapultepec, los cadetes mexicanos, casi niños, no se rinden. Resisten el bombardeo con una obstinación que no viene de la esperanza. Sobre sus cuerpos se desploman las piedras. Entre las piedras, los vencedores clavan la bandera de las barras y las estrellas, que se eleva, desde el humo, sobre el vasto valle.

Los conquistadores entran en la capital. La ciudad de México: ocho ingenieros, dos mil frailes, dos mil quinientos abogados, veinte mil mendigos.

El pueblo, encogido, gruñe. Desde las azoteas, llueven piedras.

[ The Mexican-American War Memorial Homepage ]


«Battle of Molino del Rey, Mexican War». Images of American Political History.
http://teachpol.tcnj.edu/amer_pol_hist/thumbnail160.html
(13 de abril de 2001)

[ Septiembre | Memoria del Fuego ]
[ Eduardo Galeano ]

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Última revisión: 07/09/02