16 de septiembre de 1810
Atotonilco

Miguel Hidalgo visto por José Clemente Orozco

La Virgen de Guadalupe contra la Virgen de los Remedios

Abriéndose paso entre cortinas de polvo, la multitud atraviesa el pueblo de Atotonilco.

—¡Viva la América y muera el mal gobierno!

El padre Miguel Hidalgo arranca de la iglesia la imagen de la Virgen de Guadalupe y ata el lienzo a la lanza. El estandarte fulgura sobre el gentío.

—¡Viva Nuestra Señora de Guadalupe! ¡Mueran los gachupines!

Fervor de la revolución, pasión de la religión; la campana ha repicado en la iglesia de Dolores, el cura Hidalgo llama a pelear y la Virgen mexicana de Guadalupe declara la guerra a la Virgen española de los Remedios. La Virgen india desafía a la Virgen blanca; la que eligió a un indio pobre en la colina de Tepeyac marcha contra la que salvó a Hernán Cortés en la huida de Tenochtitlán. Nuestra Señora de los Remedios será vestida de generala y el pelotón de fusilamiento acribillará el estandarte de la de Guadalupe por orden del virrey.

Madre, reina y diosa de los mexicanos, la Virgen de Guadalupe se llamaba Tonantzin, entre los aztecas, antes de que el arcángel Gabriel pintara su imagen en el santuario del Tepeyac. Año tras año acude el pueblo a Tepeyac, en procesión, Ave Virgen y preñada, Ave doncella parida, sube de rodillas hasta la roca donde ella apareció y la grieta donde brotaron las rosas, Ave de Dios poseída, Ave de Dios más amada, bebe agua de sus fuentes, Ave que a Dios haces nido, y suplica amor y milagros, protección, consuelo, Ave María, Ave Ave.

Ahora la Virgen de Guadalupe avanza matando por la independencia de México.


[ Septiembre | Memoria del Fuego ]
[ Eduardo Galeano ]

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Última revisión: 07/09/02