6 de noviembre de 1928
Managua

Retablo del poder colonial

Los niños norteamericanos estudian geografía en mapas donde Nicaragua es una mancha de color sobre la que se lee: Protectorado de los Estados Unidos de América.

Cuando los Estados Unidos decidieron que Nicaragua no podía gobernarse por su cuenta, había cuarenta escuelas públicas en la región de la costa atlántica. Ahora hay seis. La potencia tutelar no ha tendido una vía, ni ha abierto una sola carretera, ni ha fundado ninguna universidad. En cambio, Nicaragua debe ahora mucho más de lo que debía. El país ocupado paga los gastos de su propia ocupación; y los ocupantes siguen ocupando so pretexto de garantizar la cobranza de los gastos que ellos generan.

Las aduanas de Nicaragua están en poder de los banqueros norteamericanos acreedores. Los banqueros han designado al norteamericano Clifford D. Ham interventor de aduanas y recaudador general. Clifford D. Ham es, además, corresponsal de la agencia de noticias United Press. El vice-interventor de aduanas y vice-recaudador general, el norteamericano Irving Lindberg, es corresponsal de la agencia de noticias Associated Press. Así, Ham y Lindberg no sólo usurpan los aranceles de Nicaragua: también usurpan la información. Son ellos quienes informan a la opinión pública internacional sobre las fechorías de Sandino, bandolero criminal y agente bolchevique.

Un coronel norteamericano dirige el ejército de Nicaragua, National Guard o Guardia Nacional, y un capital norteamericano encabeza la policía nicaragüense.

El general norteamericano Frank McCoy preside la Junta Nacional de Elecciones. Cuatrocientos treinta y dos marines presiden las mesas de votación, custodiadas por doce aviones de los Estados Unidos. Los nicaragüenses votan, los norteamericanos eligen. Apenas electo, el nuevo presidente anuncia que los marines seguirán en Nicaragua. Esta inolvidable fiesta cívica ha sido organizada por el general Logan Feland, comandante de las fuerzas de ocupación.

El general Feland, mucho músculo, mucha ceja, cruza sus pies sobre el escritorio. A propósito de Sandino, bosteza y dice:

Ese pájaro ha de caer algún día.

[ Achuapa ]


Comentarios

[ Noviembre | Memoria del Fuego ]
[ Eduardo Galeano ]

Última revisión: 28/07/01