ANTONIO GARRIDO DESMENUZA SU MUNDOLOGÍA VIAJERA SIN RENUNCIAR A SUS RAÍCES

"Ni aunque me lo regalen me iría de viaje un Miércoles Santo"

Antonio Garrido Benito (Salteras, Sevilla, 20 de agosto de 1971) es el vivo ejemplo de que 'el que la sigue la consigue'. Este actorazo, hijo del ilustre periodista José Luis Garrido Bustamante, sabe lo que es tocar todas las puertas desde muy temprana edad. El éxito ha sido justo y nadie discute que está en el elenco de los elegidos. Drama o comedia, cine o teatro, presentador de televisión... Antonio es un tipo camaleónico. Y con arte.

Foto: ABC / BELÉN DÍAZ ALONSO

El polifacético actor es amigo de los viajes siempre que no interfieran en su tradición costalera

—Señor Garrido, ¿es ésa su identidad?
—Pues sí. Ésta es mi identidad. Hace tiempo que no me hacían esa pregunta, desde aquel programa en televisión...

"Estuve a punto de ir por trabajo a Bollywood pero el proyecto se paró a última hora. Era como un sueño. India me llama mucho la atención porque es un viaje espiritual"

—¿A quién le pegaría un buen 'viaje'?
—¿Pegaría o pagaría?
—¿Si tiene un viaje pagado al lugar del mundo que elija pero debe ser un Miércoles Santo, aceptaría?
—Ni de coña. porque el Miércoles Santo es el mejor día del año para mí y el mejor sitio en el que se puede estar es Sevilla. Llevo 23 años saliendo de costalero en la Hermandad del Buen Fin y no cambio seguir con el costal por ningún viaje por muy caro que sea y muy invitado que esté.
—Opine de esta cita textual: "me gusta vivir en Sevilla pero lo que más adoro es veranear en Sevilla. No salgo nunca de esta ciudad" (lo dijo don José Luis Garrido Bustamante).
—Cuando los maestros hablan no hay más remedio que escuchar y aprender.
—¿Se puede veranear en la ciudad donde uno vive?
—Yo creo que lo que sí se puede hacer es veranear en la ciudad natal de uno. Lo ideal de veranear es quitarse de en medio. Cuando tengo descanso a mí me gusta ir a Sevilla, por ejemplo. Eso sí, en verano en mi ciudad sólo se puede salir por las noches. Por el calor, claro.
—¿Qué se llevaría a una isla llena de gente, es decir, no desierta?
—Más gente, para terminar de llenarla.
—¿Y a una isla desierta?
—Me llevaría al amor de mi vida.
—Un clásico: imagine que usted es uno de los protegidos y tiene súper poderes: ¿a qué época de la historia viajaría?
—Me gustaría mucho viajar a la Antigua Roma, independientemente si tuviera poderes o no. También la época del barroco sevillano me atrae especialmente.
—Recomiéndenos por propia experiencia un viaje para liarla parda y otro para relajarse.
—Si hablamos de relajación, creo que Alaska es un gran lugar. Supone estar desconectado del mundo. Te bajas del avión en Alaska y tienes la sensación de estar en la otra punta del planeta. Lo digo por propia experiencia. Para irse de juerga, cualquier sitio vale si estás con los amigos apropiados. Un clásico para montarla fácil es Ibiza.
—¿Cuál es el teatro más espectacular en el que ha trabajado?
—Hombre, diría que el Teatro Romano de Mérida. Pero donde más me emocionó actuar fue en el Teatro de la Comedia en Madrid.
—¿Usted es más de crucero o de barco mercante?
—Según el tipo de viaje. Si voy de relax, me vale el crucero. Si voy a liarla o a que me líen sería más de mercante.
—Un viaje que tiene planeado desde hace años y que sigue pendiente...
—Uno que estoy deseando hacer es irme a India. Estuve a punto de ir por trabajo a Bollywood pero el proyecto se paró a última hora. Era como un sueño. India me llama mucho la atención porque es un viaje espiritual. También siempre he tenido ganas de irme a australia por aquello de que está en la otra punta.