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El gasto de 82 millones de dólares

El escándalo financiero de Madres de Plaza de Mayo se extiende

Ramy Wurgaft @ 21-06-2011 17:52

[Fotonoticia]

Buenos Aires.- Entre las organizaciones bajo la lupa de las autoridades se encuentra Tupac Amarú, el movimiento que dirige la piquetera Milagros Salas.

Cada vez que se anuncia la llegada de Milagros Salas, los vecinos de Alto Comedero dejan de lado sus ocupaciones para dedicarse exclusivamente a la limpieza del lugar. Y bien que lo hacen, porque en una de sus últimas visitas a ese barrio, enclavado en un cerro a 15 kilómetros de San Salvador de Jujuy (capital de la provincia de Jujuy), la activista social armó un escándalo al detectar una cajetilla de cigarros tirada en la calle.

Milagros de 47 años no soporta la suciedad y menos en un vecindario que es emblema de Túpac Amaru, la organización que dirige con mano de hierro y con innegable talento.

El barrio de 1.000 viviendas dispuestas en hileras dispone de un centro cívico con piscina, canchas de fútbol, de hockey y de rugby; amén de un cine y un supermercado, con una bien abastecida sección de delikatessen así como de un moderno centro de salud y una dotación de bomberos que a veces atiende las emergencias de las localidades aledañas. Por algo los lugareños lo conocen como el "country (barrio exclusivo) de los pobres".

Comparado con el de Milagros Salas, el proyecto de viviendas populares, de las Madres de Plaza de Mayo, es cosa de principiantes. En primer término, el suyo comenzó en el 2002, cuatro años antes que el de Hebe de Bonafini y sus compañeras. Luego, la agrupación Túpac Amaru, bautizada con el nombre del último inca que combatió a los españoles en el siglo XVIII, lleva construidas 5.000 casas, doscientas más que las madres.

Por último, a diferencia de Hebe, Milagros controla hasta el último centavo que sale o ingresa a las arcas del movimiento. Ella, que fue abandonada por su madre biológica frente a una iglesia a poco de nacer y que fue adicta a las drogas, jamás hubiera confiado el manejo de las finanzas a otra persona. Menos todavía a alguien como Sergio Shocklender, el administrador que supuestamente se forró los bolsillos con la plata de la fundación y puso bajo sospecha a su tutora Bonafini.

El denominador común entre ambas mujeres es que Milagros Salas también es un firme aliada de la administración Kirchner y que en recompensa por su lealtad ha recibido dinero a mano suelta. Dinero proveniente de los impuestos que pagan los argentinos.

Este domingo se supo que la Auditoria General de la Nación (AGN) está a punto de presentar un informe sobre cómo Túpac Amaru administra los 82 millones de dólares que Milagros dice haber recibido del Estado en los últimos nueve años.

Otra circunstancia que emparienta a la organización de Sala con la de Bonafini es que en todos estos años, ningún organismo estatal fiscalizó las operaciones de Túpac Amaru y que el movimiento barrial tampoco le rinde cuentas a nadie. Ningún auditor ha revisado sus actas de contabilidad, si es que las hay. Se presume que el así llamado Programa Federal de Integración Comunitaria, que depende de la Casa Rosada, llegó a adelantar el 80% del monto adjudicado a cada vivienda construida por Milagros, antes del comienzo de las obras.

No se trata sólo de viviendas. El imperio de ayuda social de Milagros incluye dos escuelas de 2.500 alumnos, con 250 profesores que reciben su salario de Túpac Amaru. Dos centros de salud dotados de mamógrafos y tomógrafos. Un moderno centro de rehabilitación de discapacitados donde los pacientes son atendidos gratuitamente. Y seis pequeñas fábricas construidas con presupuesto del Ministerio de Desarrollo Social. Si bien las fábricas y otros proyectos generan ganancias, hay quienes dudan que los 327 millones de pesos que menciona Milagros Sala, alcanzaran a cubrir todos proyectos, que han convertido a la piquetera de humilde cuna, admiradora del Che Guevara y amiga del presidente boliviano Evo Morales, en una empresaria social de tan alto vuelo.

Según Gerardo Morales, senador de la opositora Unión Cívica Radical por Jujuy, la menuda mujer de rasgos indígenas, no sólo edificó casas sino que "un estado dentro del estado argentino y en esto hay muchísimo dinero en juego".

Morales no desestima a su rival, más bien le teme. En el 2009 los piqueteros de Milagros lo trataron de agredir por hablar mal de su líder, a la que veneran. En octubre del 2010, un juzgado federal procesó a la Flaca y dispuso un embargo de 70 mil pesos sobre sus bienes, al considerarla responsable de amenazas telefónicas contra el senador.

Consultada por el diario Clarín acerca del caso Shocklender y de las sospechas en torno a los fondos de organizaciones como la suya, Milagros Sala respondió: "Ellos (Madres de Plaza de Mayo) hacen casas con placa, que son mucho más baratas. Nosotros las hacemos de material sólido. Tenemos que estirar la plata".


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