Lunes 06/01/2014 | Actualizado 1:53 h

El atropello mortal de 14 linces en 2013 merma la recuperación de la especie

EFE / 1 ene 2014
Un lince.Un lince.

La muerte por atropello de al menos catorce linces ibéricos durante 2013, la mayor cifra de mortandad vial conocida desde que hay registros oficiales, ha supuesto un duro golpe para la recuperación de esta especie en peligro crítico de extinción, al coincidir, además, con un año de baja natalidad.

Aunque la Junta de Andalucía no ha facilitado aún ningún avance sobre los censos de la población silvestre de este felino, los datos recopilados por Efe cifran en más de veinte los ejemplares fallecidos el año pasado, al menos catorce de ellos a causa de atropellos.

Estos ejemplares muertos por atropello durante 2013 duplicaron la cifra de siete linces fallecidos en las carreteras durante el año anterior.

Ocho de estos felinos mortalmente atropellados eran machos y los seis restantes, hembras, y al menos la mitad de ellos eran ejemplares adultos.

La mitad de estos catorce linces murieron en carreteras del entorno de Doñana, mientras que otros seis fueron atropellados en vías de Jaén y de Córdoba, y un último en una carretera de Ciudad Real, próxima al límite entre Andalucía y Castilla-La Mancha.

Los atropellos se han confirmado en 2013, un año más, como la primera causa conocida de mortalidad del lince ibérico y no sólo afectaron a las poblaciones tradicionales de este felino de Doñana y de Sierra Morena, sino también a ejemplares de las reintroducciones emprendidas hace unos años en Guarrizas (Jaén) y Guadalmellato (Córdoba).

El atropello de una hembra radiomarcada, el 11 de diciembre junto a la autovía A-IV en Bailén (Jaén), fue lamentado por el programa de conservación del lince ibérico por ser un ejemplar en dispersión “muy relevante” para la reintroducción en Guarrizas, ya que posiblemente a través de la información proporcionada, se hubiera podido obtener datos sobre la conexión de esta reciente reintroducción con la población tradicional de Andújar (Jaén).

A la duplicación del número de linces atropellados durante 2013 se ha unido a un descenso de la natalidad de estos felinos, achacada a que la población de conejo, su alimento básico, ha disminuido sensiblemente como consecuencia de la aparición de una variante del virus de la enfermedad hemorrágica en estos lagoformos.

Aunque la Junta de Andalucía no ha avanzado datos sobre la natalidad del lince ibérico en 2013, en el caso del águila imperial ibérica, la otra especia cuya alimentación, casi exclusiva, es el conejo silvestre, sí ha confirmado que Andalucía sufrió el año pasado los valores de productividad más bajos de los últimos diez años, al nacer sólo 81 pollos frente a los 109 de 2012, un descenso achacado a la disminución de la población de conejo silvestre.

Todo apunta, pues, a que la población silvestre de lince ibérico sufrirá en 2013, por segundo año consecutivo, una reducción, ya que los 305 ejemplares censados en 2012 fueron siete menos que los del censo final de 2011.

La mala evolución de este felino en libertad durante el año pasado se ha paliado con el aumento del número de linces nacidos en cautividad, que en 2013 alcanzó la cifra de 44 cachorros supervivientes, con lo que ya son más de cien los ejemplares acumulados, de los que una veintena han sido liberados en los últimos años en las reintroducciones de Guadalmellato y Guarrizas o se han destinado al reforzamiento de la población de Doñana.