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Hay más de 1.000 millones de jóvenes
de entre 15 y 24 años de edad. A medida que la mayor generación
jamás registrada de jóvenes va ingresando en la adultez,
la educación y la información que ellos reciban pueden
afectar el momento en que contraen matrimonio, el número
de hijos que tendrán y el bienestar futuro de sus familias
y de los países donde viven. Para las mujeres jóvenes,
el derecho a ejercer mayor control sobre su vida sexual y reproductiva,
libres de coacción, discriminación y violencia, es
la clave para un futuro mejor.
- A partir de 1980, más del 50% del aumento de las poblaciones
más jóvenes ha ocurrido en África al sur
del Sahara. En cantidades reales, hay en Asia mayor cantidad de
jóvenes debido a que allí reside una proporción
mayor de la población mundial (60%).
A medida que esos jóvenes vayan entrando
en la etapa de procreación, debido a sus cantidades aumentará
el impulso demográfico: incluso si las tasas de fecundidad
descendieran instantáneamente hasta un nivel de reemplazo
de 2,1 hijos, aun así se materializarían unos dos
tercios del crecimiento demográfico que arrojan las proyecciones
actuales.
El FNUAP propugna decididamente el derecho de
los adolescentes, tanto niñas como varones, a tener acceso
a servicios de salud reproductiva y a la información al respecto.
El Fondo presta apoyo a programas que colaboran estrechamente con
los jóvenes y solicita el apoyo de sus padres, madres, maestros,
dirigentes religiosos, comunidades y países. El FNUAP apoya
programas que promueven un saludable desarrollo de los adolescentes
y, cuando los jóvenes tienen actividad sexual, promueve un
comportamiento sexual más seguro y responsable. El acceso
a información y servicios de salud reproductiva acogedores
para los jóvenes y con sensibilidad cultural es prioritario
para la protección contra las enfermedades de transmisión
sexual, inclusive el VIH, y el embarazo no deseado.
En el Programa de Acción de la CIPD se
exhorta a los países a "abordar las cuestiones relativas
a la salud sexual y reproductiva en la adolescencia, en particular
los embarazos no deseados, el aborto en malas condiciones y las
enfermedades de transmisión sexual, incluido el VIH/SIDA".
El embarazo no deseado y el embarazo precoz suelen
ser consecuencia de la falta de acceso a la información y
los servicios, de las relaciones sexuales involuntarias, de la falta
de protección en las relaciones sexuales o del uso inadecuado
de anticonceptivos. La necesidad insatisfecha de anticonceptivos
es mayor para los jóvenes que para cualquier otro grupo de
edades.
-
En todo el mundo, uno de cada diez alumbramientos
corresponde a una madre adolescente.
-
En los países menos adelantados, uno
de cada seis alumbramientos corresponde a jóvenes de
15 a 19 años de edad.
-
Cada año, más de 4,4 millones
de adolescentes se someten a un aborto; de esos abortos, un
40% se realizan en malas condiciones.
El comienzo de la actividad sexual marca el comienzo
de la posibilidad de embarazo, así como de eventuales riesgos
de salud, incluido el contagio con muchas diferentes enfermedades
de transmisión sexual.
-
Cada día hay 500.000 jóvenes
que se contagian con una enfermedad de transmisión sexual,
la mayoría de ellos en el grupo de edades de 20 a 24
años, al que sigue, por orden de magnitud, el grupo de
15 a 19 años de edad.
-
Las personas que padecen enfermedades
de transmisión sexual son mucho más vulnerables
al contagio con el VIH. La mitad de todos los nuevos contagios
con el VIH ocurren en personas menores de 25 años de
edad.
Los jóvenes con reacción serológica
positiva al VIH, en su mayoría, no saben que están
infectados con el virus. Muchos millones más saben poco o
nada acerca del VIH y no pueden protegerse contra éste. En
los países más gravemente afectados, las niñas
adolescentes se están contagiando con el VIH con tasas muy
superiores a las de los varones de la misma edad.
Las niñas adolescentes y las jóvenes
enfrentan cada día los riesgos del embarazo no deseado, el
aborto realizado en malas condiciones, el contagio con el VIH/SIDA
y otras enfermedades de transmisión sexual, además
del abuso sexual. La pobreza y la baja condición socioeconómica
agravan el peligro. Hay por doquier signos de discriminación
contra las niñas: las expectativas de que contraigan matrimonio
precoz y queden embarazadas sin tardanza, los 2 millones de niñas
de corta edad que cada año son sometidas a mutilación
genital, el hecho de que aproximadamente un 60% de los niños
de 6 a 11 años de edad no asisten a la escuela son niñas.
En algunos países, la mitad de las niñas menores de
18 años ya están casadas, a menudo en respuesta a
la pobreza o al temor a un embarazo extramatrimonial.
Hay medidas concretas que pueden ayudar a que
los jóvenes eviten el embarazo no deseado o demasiado precoz,
recurran en menor medida al aborto e impidan la proliferación
de enfermedades de transmisión sexual como el VIH/SIDA. Además,
si se respetan sus derechos a la salud y a la educación,
así se los preparará para que al llegar a la adultez
sean responsables y productivos. Los jóvenes varones son
cada vez más los destinatarios de acciones para promover
el comportamiento sexual responsable y la salud reproductiva.
El FNUAP ayuda a los gobiernos a llegar a los
jóvenes, dentro y fuera de la escuela, proporcionándoles
servicios de salud reproductiva e información al respecto.
Los programas para jóvenes tienen el propósito de:
-
Mejorar la accesibilidad y los costos de los
servicios de salud e información;
-
Ofrecer asesoramiento respetuoso y con sensibilidad,
en ámbitos acogedores para los jóvenes;
-
Fomentar la participación y el liderazgo
de los jóvenes;
-
Facultar a las niñas para que aplacen
el matrimonio y la procreación;
-
Involucrar a padres, madres, maestros y líderes
comunitarios;
-
Promover la educación y la comunicación
para alentar comportamientos sexuales y reproductivos responsables
y saludables (muchos estudios han demostrado que la educación
sobre la sexualidad no propicia la promiscuidad).
Las actividades de información, educación
y comunicación (IEC) abordan los riesgos asociados con las
prácticas sexuales, el embarazo precoz y la procreación
precoz. La información y la educación son más
eficaces cuando los adolescentes y los jóvenes que tienen
actividad sexual cuentan con acceso a servicios apropiados.
Para mejorar la salud reproductiva de los jóvenes
es necesario contar con el apoyo de las comunidades, la igualdad
de acceso para niñas y varones y la participación
de los propios jóvenes. También es preciso el compromiso
y el liderazgo del gobierno en todos los niveles, además
de la asignación de los recursos necesarios y la disposición
a expresarse claramente en beneficio de los jóvenes. Está
en juego el futuro de muchos millones de jóvenes que corren
el riesgo de embarazos precoces y no deseados y de contagio con
el VIH/SIDA.
La promoción de la salud reproductiva y
los derechos reproductivos de los jóvenes sigue siendo un
tema controvertido en la mayoría de los países, pues
entraña cuestiones delicadas de sexualidad y derechos y obligaciones
de los progenitores. El FNUAP trabaja por conducto de los programas
por países y junto con los aliados nacionales en la promoción
de programas y políticas que fomenten la salud reproductiva
de todas las personas, incluidos los adolescentes y los jóvenes.
El apoyo de padres, madres, maestros y dirigentes religiosos y de
la comunidad no sólo amplía el acceso a la información
y los servicios, sino que faculta a los jóvenes para que
asuman la responsabilidad de efectuar opciones y adoptar comportamientos
que tienen consecuencias a lo largo de toda su vida.
El FNUAP alienta la participación de los
propios jóvenes en la formulación, la aplicación,
la realización y la evaluación de políticas,
programas y servicios. Los adultos que se preocupan por los jóvenes
pueden facilitar la participación de éstos en las
decisiones que afectan directamente sus vidas, sus familias y sus
comunidades. Los líderes de la juventud han organizado en
todo el mundo grupos y redes sobre muchas cuestiones de desarrollo,
inclusive oportunidades económicas, protección del
medio ambiente y derechos reproductivos. La educación de
jóvenes por otros jóvenes es un medio particularmente
eficaz de llegar a la juventud con mensajes acerca de las ventajas
de aplazar la iniciación de las actividades sexuales y otras
decisiones de salud reproductiva que pueden ejercer efectos sobre
sus vidas durante muchos años en el futuro.
La igualdad de oportunidades para hombres y mujeres
comienza con la manera en que se cría a las niñas
y los niños varones. En comparación con los niños
varones, las niñas pobres reciben menos educación,
menos alimentos, menos atención de la salud y menos remuneración
por su trabajo. La discrepancia de género en la educación
coloca a las niñas desde un principio en situación
desventajosa. En el Asia meridional hay 43 millones de niños
que no asisten a la escuela, de los cuales 26 millones son niñas.
En África al sur del Sahara hay 50 millones de niños
que no asisten a la escuela y de ellos, 27 millones son niñas
. La educación de las niñas significa que éstas
tendrán muchas más opciones en su vida: acerca del
matrimonio, el momento de tener hijos y la manera de obtener el
ingreso que necesitan para liberarse de la pobreza.
-
La popular serie de televisión
que apoya el FNUAP, "I Need to Know" (Necesito saber),
sigue proporcionando a los adolescentes de Nigeria información
acerca de la salud reproductiva. La serie, difundida durante
30 minutos una vez por semana, alienta la comunicación
entre padres, madres e hijos, y describe las vidas de siete
estudiantes de escuela secundaria.
-
En los Estados árabes, los niños
y niñas Scouts han recibido enseñanza acerca de
la salud reproductiva como parte de un programa conducido por
ONG regionales y nacionales y apoyado por el FNUAP. Los líderes
de los grupos propician actividades de promoción, información
y educación sensibles a las cuestiones de género
y a la cultura.
-
Los jóvenes están atrayendo
la atención de los encargados de formular políticas
en Kazakstán, Kirguistán, Tayikistán, Turkmenistán
y Uzbekistán con actividades de difusión que promueven
los derechos de los jóvenes a la salud reproductiva y
la educación sobre sexualidad.
-
En Nicaragua, más de 2.500 adolescentes
participaron en ocho talleres de capacitación para transformarse
en promotores y facilitadores de la educación de jóvenes
por otros jóvenes y transmitir información acerca
de la salud sexual y reproductiva.
-
En Viet Nam, se transmitieron por los
canales nacionales de televisión seis programas breves
durante partidos deportivos populares, para llegar al público
joven con mensajes sobre la prevención del embarazo no
deseado y el VIH/SIDA, la responsabilidad masculina y la equidad
de género.
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- El embarazo antes de los 18 años
conlleva muchos riesgos de salud: Las niñas de
10 a 14 años de edad tienen probabilidades de
perder la vida a causa del embarazo o el parto cinco
veces mayores que las mujeres de 20 a 24 años.
- Las madres adolescentes tienen más
probabilidades de abandonar los estudios secundarios
y sacrificar sus estudios universitarios y sus planes
de carrera. Esto menoscaba sus posibilidades de participar
plenamente en la sociedad, tener ingresos, cuidarse
a sí mismas y cuidar a sus hijos.
- Las madres adolescentes tendrán más
hijos que las mujeres que comienzan a procrear más
tarde. En última instancia, el tamaño
de la población depende no sólo del tamaño
de las familias completas sino también de las
decisiones acerca de cuándo comenzar a tener
hijos: si aumentara de 18 a 23 años la edad de
la madre en su primer alumbramiento, podría reducirse
el impulso demográfico en más del 40%.
- A escala mundial, al menos uno de cada diez abortos
ocurre entre jóvenes de 15 a 19 años de
edad. En este grupo de edades, más de 4,4 millones
de jóvenes se someten cada año a abortos,
un 40% de los cuales se realizan en malas condiciones.
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