|
Cuando sobreviene un terremoto, una inundación
o un conflicto violento, los problemas inmediatos de salud reproductiva
son los mismos: parto, enfermedades de transmisión sexual
y violencia sexual. Cuando ocurren los desastres, las condiciones
precarias multiplican los riesgos. Las complicaciones del embarazo
y el parto figuran entre las principales causas de defunción
y enfermedad entre las refugiadas en edad de procrear. Desde 1994,
el FNUAP ha apoyado proyectos de emergencia de salud reproductiva
en más de 50 países y territorios.
- Las mujeres y los niños constituyen más del 75%
de los refugiados y las personas desplazadas que están
en situación de riesgo debido a la guerra, el hambre generalizada,
la persecución y los desastres naturales. De esa población,
un 25% son mujeres en edad de procrear y lo probable es que una
de cada cinco esté embarazada.
El FNUAP apoya las medidas tempranas y eficaces
para responder a las necesidades de emergencia en materia de salud
reproductiva de los refugiados, las personas internamente desplazadas
y otras personas afectadas por la crisis. El Fondo colabora estrechamente
con gobiernos, con otros organismos de las Naciones Unidas y con
ONG en las respuestas humanitarias para prestar asistencia a las
personas que repentinamente se ven privadas de servicios de salud
que pueden salvar vidas.
La asistencia en materia de salud reproductiva,
prestada junto con organismos aliados, entre ellos la Oficina del
Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR),
la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja
y la Media Luna Roja (IFRC) y muchas otras ONG, ha beneficiado a
poblaciones afectadas en Albania, Angola, El Salvador, Eritrea,
Etiopía, Kenya, Kosovo, Mauritania y otros lugares donde
hay conflictos o desastres naturales.
El FNUAP aporta equipo y suministros de salud
reproductiva para contribuir al Conjunto Mínimo de Servicios
Iniciales (MISP) necesario en una emergencia. Más tarde,
cuando la crisis llega a su fin, el FNUAP apoya acciones a más
largo plazo para la provisión continua de información
y servicios de salud reproductiva.
Los botiquines preenvasados de salud reproductiva
de emergencia están listos para enviarlos a las poblaciones
vulnerables en tiempos de crisis. Las esferas prioritarias para
la respuesta de emergencia abarcan:
-
Maternidad sin riesgo mediante partos asépticos, servicios
de planificación de la familia y atención obstétrica
de emergencia
-
Prevención de las enfermedades de transmisión
sexual y el VIH/SIDA, inclusive información sobre precauciones
universales
-
Salud de los adolescentes
-
Violencia sexual y por motivos de género, incluida la
capacitación de asesores psicológicos
El FNUAP también realiza evaluaciones rápidas,
suministra condones y anticonceptivos masculinos y femeninos, capacita
a agentes de salud y asesores psicológicos, proporciona equipo
y medicamentos, realiza investigaciones y análisis de datos
y promueve la salud reproductiva y los derechos de los refugiados
y las personas desplazadas en todos los países.
En 2001, el FNUAP despachó 44 envíos
de equipo y suministros de emergencia a 24 países y territorios.
Por ejemplo, los botiquines para el parto aséptico han ayudado
a las madres a dar luz sin riesgo en situaciones de emergencia,
aportando jabón, láminas de plástico, hojitas
de afeitar, cordeles y guantes. Los botiquines preenvasados se preparan
de antemano para responder a muchas necesidades: parto sin riesgo,
condones para prevenir el contagio con el VIH y el embarazo no deseado,
atención en caso de violación, prevención y
tratamiento de las enfermedades de transmisión sexual, atención
después de abortos espontáneos y abortos provocados
realizados en malas condiciones, operaciones cesáreas y transfusiones
de sangre.
La capacitación no sólo mejora las
respuestas de emergencia sino que también crea mayor conciencia
sobre la necesidad de contar con servicios de salud reproductiva
en situaciones de emergencia y contribuye a restaurar la capacidad
de los sistemas de salud locales dañados o destruidos en
emergencias.
Para fortalecer la capacidad en muchos niveles,
se adapta la capacitación a los diversos destinatarios, a
saber:
-
Personal del FNUAP, para institucionalizar las respuestas de
emergencia
-
Funcionarios en organismos aliados de las Naciones Unidas,
ONG y gobiernos nacionales, para reconocer las necesidades de
salud reproductiva en emergencias y coordinar la respuesta humanitaria
-
Agentes de salud, para proporcionar servicios de salud reproductiva
de alta calidad a los refugiados y las personas desplazadas
En los cursos de capacitación también
se prepara a participantes internacionales y nacionales para que
puedan determinar las necesidades, planificar y realizar proyectos
y monitorear y evaluar el progreso.
-
En respuesta a un terremoto de grandes proporciones en el estado
de Gujarat (India), el FNUAP despachó suministros de
emergencia y personal, brindó apoyo a 12 clínicas
móviles de salud, aportó apoyo de asesoramiento
psicológico y reestructuró programas en curso
para ayudar a las embarazadas y los niños de corta edad
afectados por el desastre.
-
El FNUAP apoyó la capacitación de unos 90 trabajadores
de socorro y profesionales de la salud de más de 30 países
para velar por la plena integración de los servicios
de calidad de salud reproductiva en situaciones de emergencia.
-
El FNUAP apoyó en Bosnia y Herzegovina un programa de
educación de jóvenes por otros jóvenes,
en virtud del cual más de 4.500 jóvenes adquirieron
conocimientos sobre la salud reproductiva para promover el comportamiento
positivo y saludable en ese complejo ámbito de postguerra,
multiétnico y multirreligioso.
-
El FNUAP inició en septiembre de 2001 la mayor operación
humanitaria jamás realizada, cuando centenares de miles
de afganos huyeron de sus hogares para escapar al conflicto
armado. La primera prioridad fue prestar asistencia a miles
de embarazadas entre los refugiados y personas desplazadas.
El FNUAP ubicó de antemano suministros de socorro de
emergencia en los países fronterizos con el Afganistán.
Inicialmente, se proveyeron botiquines para el parto aséptico,
se brindó apoyo a hospitales fronterizos que recibían
pacientes con complicaciones del embarazo y el parto, y se ofreció
asesoramiento psicológico a las víctimas de traumas.

Subir
|