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Estrategias (2002-2007)
Aspectos Generales
La USAID en la República Dominicana lanzó su nueva estrategia
de desarrollo por cinco años durante el verano del 2002. Este nuevo
plan estratégico ayudará a la Repúbica Dominicana
y a la USAID a avanzar las prioridades en las áreas de crecimiento
económico, democracia y gobernabilidad y salud. La USAID planea
invertir $100 millones en estas áreas durante un período
de cinco años.
Ejes Transversales: Reducción de la Pobreza, Sociedad Civil,
Reforma de
Políticas, Gobernabilidad Local y Alianzas Estratégicas
Para alcanzar el desarrollo de los objetivos en la República Dominicana
y luego sustentar esos logros necesitamos abordar los retos desde diferentes
perspectivas. El nuevo Plan Estratégico está basado en cinco
temas comunes: Reducción de la Pobreza, Sociedad Civil, Reforma
de Políticas, Gobernabilidad Local y Alianzas Estratégicas.
La Misión ve cada uno de estos temas como hilos conductores que
refuerzan el desarrollo y forman parte integral de los cuatro Objetivos
Estratégicos que comprenden el Plan Estratégico.
El problema de la pobreza en la República Dominicana no puede
ser atendido mediante las intervenciones económicas y sociales
tradicionales. La pobreza sólo podrá ser reducida mediante
un abordaje integrado que corte transversalmente todos los objetivos.
Mientras se mantenga un marco macroeconómico, se aumente la calidad
educacional y su acceso, se apoye el desarrollo de pequeña empresas,
se provea infraestructuras productivas y se proteja la salud sigan siendo
esenciales para la reducción de la pobreza en el país, queda
demostrado que otros asuntos son igualmente importantes para la sustentabilidad
del rápido crecimiento de la República Dominicana y la ampliación
del acceso a las oportunidades económicas. El crecimiento sostenido
completo continúa siendo la clave para la reducción
de la pobreza. En pequeñas economías -como la de
la República Dominicana- abiertas a la economía global,
el país y su sector privado deben de incrementar continuamente
su productividad, aprender a competir más efectivamente en mercados
de altos valores y acceder y usar la tecnología efectivamente.
El clima de inversiones y las políticas de comercio deben continuar
mejorando para y apoyar la expansión de creación de empleos
y el desarrollo de empresas.
Según se progresa en estos frentes, otros factores han ganado
importancia en la República Dominicana. El huracán Georges
claramente demostró que un solo desastre natural puede inmediatamente
desvanecer todos los bienes adquiridos, que los pobres son los más
vulnerables en estos casos y que tienen poco acceso para reconstruir sus
bienes. Además, la economía Dominicana está mucho
más relacionada crítica y directamente a sus recursos naturales
limitados que tienen como base agua, energía y otros bienes naturales,
tales como playas y recursos marinos que son atractivos para el turismo,
que en la economía de otros países. Los dominicanos deben
proteger más activamente sus fuentes de recursos naturales para
poder ser competitivos en una economía global. Un saneamiento y
un manejo de desechos sólidos pobre, aspectos ligados directamente
a gobiernos locales débiles, no sólo afectan la salud sino
que también tiene un efecto negativo en el turismo, la mayor fuente
de empleos. Otros puntos, como la debilidad del estado de derecho, del
sistema judicial, la falta de seguridad pública y la corrupción
son ahora un impedimento igual o mayor para la inversión, para
el crecimiento económico y la reducción de la pobreza como
son las políticas macroeconómicas del país. Finalmente,
los pobres deben tener igualdad de acceso al sistema judicial, a las instituciones
públicas, a los servicios públicos y a la participación
política para participar ampliamente en los sistemas económicos,
sociales y políticos del país. Así, la reducción
de la pobreza será tratada tanto como un objetivo de desarrollo
y como un eje transversal.
Se perfila una sociedad civil organizada en la República
Dominicana, que se enfoca en los intereses nacionales, después
de ser apoyada por la USAID por más de diez años. El compromiso
de ésta será crucial para que la Misión logre su
Plan Estratégico. La sociedad civil organizada está dirigida
por un grupo dinámico de ONGs dominicanas, independientes e institucionalmente
sólidas que trabajan para la democracia y la gobernabilidad, en
asuntos de salud, medioambiente y desarrollo comunitario. La participación
corta transversalmente las líneas socioeconómicas y de género.
Estas ONG tienen sus propias agendas, abogan por cambios políticos
y sociales en los niveles comunitarios y nacional, y son altamente exitosas
en tocar temas sensitivos y difíciles. Redes de ONGs se han unido
a las ONG principales para los asuntos de democracia y gobernabilidad,
salud y desarrollo comunitario. Estos están influyendo grandemente
en la toma de decisiones en sus respectivas áreas de interés.
Sin embargo, en otras áreas de desarrollo, hay una plétora
de ONG que son menos cohesivas o institucionalmente fuertes, con falta
de impacto. Las principales organizaciones necesitan ser apoyadas para
trabajar como redes de ONG enfocadas en temas de interés nacional
como la protección del medioambiente, prevención de desastres,
desarrollo de pequeñas empresas, educación y competitividad
para que con esa unión se logre la fuerza. Aún más,
muchos de los líderes actuales en democracia, salud, medioambiente,
desarrollo comunitario y social no han enfrentado el problema de la sostenibilidad
de sus propias organizaciones, un próximo paso crítico para
el futuro rol de la sociedad civil en su avance político, social
y desarrollo económico en la República Dominicana.
La reforma política es otro hilo para el desarrollo
en todo el Plan Estratégico. En última instancia, estas
reformas deben tocar las vidas de los dominicanos tangible y positivamente,
para proveer un mejor servicio de salud, un medioambiente más limpio
y sano para vivir y trabajar, o crear oportunidades económicas.
En muchas instancias, las reformas necesarias han sido promulgadas en
leyes, pero las regulaciones implementadas, las políticas y la
capacidad organizacional de apoyo de implementación quedan pendientes.
En otros casos, los cambios siguen siendo necesarios en el marco legal.
La reforma de política se convertirá en un medio, para lograr
el desarrollo de los objetivos identificados en el Plan Estratégico
de la Misión.
La gobernabilidad local, aunque19/05/05n la época del dictador Trujillo, es un
concepto que continúa no desarrollado en la República Dominicana.
El sistema de gobernabilidad altamente centralizado ubica la toma de decisiones
de cómo el gobierno adquiere y gasta sus recursos en manos de unos
pocos. La administración del Presidente Mejía ha declarado
su compromiso con la reforma de políticas que "descentralizan"
o "desconcentran" la colocación de los recursos y la
toma de decisiones . La administración también ha tomado
los pasos iniciales en esa dirección mediante su Comisión
de Reforma del Estado y al aumentar las asignaciones del gobierno central
a las municipalidades. De la misma forma, para que la descentralización
sea efectiva, debe de existir el deseo de pasar el poder y las responsabilidades
a las municipalidades y la capacidad de las municipalidades para responder.
En el pasado, no existían muchas inversiones para reforzar las
municipalidades en la República Dominicana, aunque otros donantes
ahora están asumiendo esa carga. Una nueva Federación de
Síndicos fundada en agosto del 2002 promete ser propulsora del
mejoramiento de los municipios. Aún más, los grupos organizados
de la sociedad civil han comenzado a interesarse en el tópico de
la descentralización. El Nuevo Plan Estratégico trabaja
con los gobiernos locales para construir la capacidad comunitaria y municipal
en comunidades seleccionadas para responder a los temas de medioambiente,
salud y educación y para ayudar a las regiones del país
a formular e implementar estrategias para la competitividad.
El vínculo de la República Dominicana con los Estados Unidos
y Puerto Rico, su fuerte y reciente crecimiento económico y sus
activos sectores privados y públicos están generando alianzas
estratégicas local e internacionalmente. El Presidente
Mejía y muchos de sus funcionarios vienen de empresas del sector
privado y han sido participantes activos de una organizada sociedad civil.
El presidente tiene claro que el sector privado es un generador de crecimiento
y que muchas de las destrezas necesarias para asegurar un continuo desarrollo
económico, político y social no se encuentran en las instituciones
gubernamentales. El Poder Judicial y la Junta Central Electoral han tenido
experiencias positivas con alianzas con la sociedad civil aunando esfuerzos
para la reforma y están convencidos del valor de cultivar estas
asociaciones. Partes del Poder Ejecutivo han tenido las mismas experiencias
y están buscando más alianzas públicas/privada y
enlaces con las ONG para lograr resultados. Aún más, muchos
líderes en el gobierno tienen contactos y amigos en el extranjero,
particularmente en los Estados Unidos y Puerto Rico, a los cuales llaman
y piden ayuda para lograr sus metas. Colaboraciones similares, más
que simplemente "coordinación", comienzan a darse entre
donantes. Así, el potencial para desarrollar y enfocar las alianzas
públicas/privada para lograr resultados es mayor.
Aunque la experiencia de depender en contactos directos con un caudillo
para el éxito en los negocios no se abandona rápidamente,
se notan cambios positivos. La idea de alianzas estratégicas entre
compañías privadas para un fin estratégico común
se está afianzando en algunos productos y sectores, en algunos
casos estimulados por el trabajo en competitividad de la USAID. Los grupos
están comenzando a unirse con el propósito de buscar formas
para competir en la economía global más que para persuadir
al presidente de establecer medidas más protectoras. Estos grupos
están comenzando a establecer contactos internacionales, una vez
mas con la asistencia de la USAID. La recién establecida Asociación
de Café Especializado, la Asociación de Productores de Cacao
y la Asociación de Hoteleros de Bayahibe (una gran comunidad hotelera)
son buenos ejemplos. Las compañías extranjeras han introducido
la inversión social como parte de su política corporativa
en el país. La compañía minera Falconbridge es la
compañía más notable pero otras como los Hoteles
Occidental, Béisbol de Grandes Ligas y Timberland están
también envueltas en la inversión social. Las compañías
locales, particularmente las que tratan con la economía global
están comenzando a seguir los ejemplos. Por tanto hay muchas oportunidades
para que la USAID facilite la formación de asociaciones que traerán
nuevas ideas, las oportunidades y mayores recursos para nuestros objetivos.
Estas tendencias convergen en los tres Objetivos Estratégicos.
La propuesta de la cuenca del Artibonito Domínico-Haitiano y la
Misión maximizarán las asociaciones estratégicas
para avanzar el Plan Estratégico.
Para conocer sobre nuestra estrategia anterior (1997-2002), haga click
aquí.
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