Monasterio de las Descalzas Reales

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Monasterio de las Descalzas Reales

Dirección:

Plaza de las Descalzas Reales, 3,
28013 Madrid
Teléfono 91.521.27.79
Horario de visitas
Martes, miércoles, jueves y sábado: De 10,30 a 12,45 y de 16 a 17,45
Viernes : De 10,30 a 12,45
Domingos y festivos: De 11,00 a 13,45 horas
Lunes: cerrado

 

la ciudad y su historia

Los primeros asentamientos humanos se remontan al Paleolítico y se conoce la existencia de abundante población en la Edad del Hierro. No hubo cambios notables durante la romanización y el período visigótico. La fundación de la ciudad se remonta al siglo IX cuando Mohamed I funda un puesto adelantado para defender Toledo de los ataques castellanos y que denomina Magerit. La ciudad se dividió entonces en dos partes: el alcázar o almudaina y la ciudad de calles estrechas. Entonces comenzó su crecimiento a partir de sus puertas.

El año 933 fue conquistada a los musulmanes por el rey de León Ramiro II. Los musulmanes volvieron a conquistarla y estuvo en sus manos hasta el año 1085 que fue tomada de nuevo por el rey Alfonso VI, iniciándose entonces el verdadero desarrollo de la villa. Los fueros concedidos por este rey y por Alfonso VII nos hablan de una población rural, formada por cristianos, judíos y mudéjares. Durante el reinado de Enrique IV la ciudad crece y se configura el barrio de la Morería, fundándose además el Monasterio de los Jerónimos. En la época de los Reyes Católicos Madrid se extiende en dirección sur, hacia La Latina.

La capital de los Austrias

El rey Carlos I pasó temporadas en Madrid. Reformó el Alcázar y se instalaron en la villa algunas familias aristocráticas.

Felipe II dio un aspecto nuevo a la ciudad y la transformó notablemente. Se triplicó la población y se instalaron en ella numerosos funcionarios. Dio un nuevo aspecto a la ciudad: Reorganizó plazas y calles (Plaza Mayor, calles de Atocha, Segovia y Mayor) y construyó una nueva muralla.

Felipe III trasladó la capital a Valladolid, pero embelleció la ciudad, reformó la Plaza Mayor y comenzó la construcción de los Jardines del Buen Retiro. Más tarde la corte volvería a Madrid.

Felipe IV , gran amante de las letras y las artes, convocó a artistas y literatos y mandó levantar las últimas murallas, con destacadas puertas: Alcalá, Atocha, Toledo, Segovia.Durante el reinado de los Austrias se construyeron pocos palacios civiles, pero sí muchos conventos y parroquias tan importantes como el de las Descalzas Reales, el de la Encarnación y el de las Comendadoras de Santiago.

El impulso borbónico

En el siglo XVIII, tras la ruina del imperio, y con la llegada de los Borbones la ciudad prospera, se embellece e inicia una de sus etapas de más esplendor.

Con Felipe V se construye el Palacio Real, la Real Fábrica de Tapices, la Biblioteca Real, y las Reales Academias de la Lengua, de Medicina y de la Historia. También el Cuartel de Conde Duque y el Puente de Toledo. Fernando VI construye, entre otras obras, la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y el conjunto de las Salesas Reales.

Carlos III: es el gran artífice de las mejoras urbanísticas y del esplendor de la ciudad. Se le ha denominado el " rey alcalde". Construyó la red de alcantarillado, el empedrado e instaló el primer alumbrado. El actual Paseo del Prado, sus bellas fuentes de Neptuno, Cibeles y Apolo son también obra suya y creó otros paseos como el de las Acacias, el de los Olmos y el de la Florida. Otras obras dignas de destacarse fueron: La Puerta de Alcalá, el Museo de Ciencias Naturales (hoy Museo del Prado), el Observatorio Astronómico del Retiro, la Real Aduana, el Hospital General, la iglesia de San Francisco el Grande y el Jardín Botánico. La nobleza también contribuyó al embellecimiento de la ciudad construyendo bellos palacios como el Palacio de Liria, el de Buenavista y Villahermosa.

Carlos IV remodeló la Plaza Mayor

En los inicios del siglo XIX , tras la guerra de la Independencia, se sucedió el breve reinado de José Bonaparte que llevó a cabo también importantes reformas urbanísticas, dando más espacio, luz y zonas verdes. Construyó numerosas plazas como las de Oriente, la de Santa Ana, Santa Bárbara, las Cortes, Ramales y Mostenses. Bajo el reinado de Isabel II se realizó una gran transformación urbana de carácter burgués y progresista. La ley de desamortización empujó a la apertura de nuevas calles y plazas y a la construcción de mercados y otros edificios. Con la puesta en marcha del Canal de Isabel II se llevó el abastecimiento de agua a la ciudad. Otras obras fueron el Teatro Real, la Biblioteca Nacional o el Congreso de los Diputados, la ampliación de la Puerta del Sol y la inauguración del Tren de la Fresa. Proyecto de ensanche. En el siglo XIX la ciudad fue el centro de intrigas políticas, conspiraciones, tertulias y también experimentó un gran crecimiento y empuje demográfico. Ya en el siglo XX se abre la Gran Vía y la Ciudad Lineal. Durante el reinado de Alfonso XIII se inaugura el Metro y se construye la Ciudad Universitaria y el Palacio de Correos y Telecomunicaciones. La Segunda República propone el crecimiento de Madrid hacia el norte prolongando la Castellana y se inicia la construcción de los Nuevos Ministerios. Durante la guerra civil algunas zonas quedaron destruidas y tras ella, el desarrollismo y la necesidad de viviendas aceleraron el crecimiento urbano que fue imparable.

 

la ciudad hoy

La nueva ciudad se gestó entre los años 1963 a 1987, adaptándola al tráfico de vehículos. Crecieron algunas zonas, se construyeron modernos edificios y numerosos barrios nuevos para alojar a la creciente población. Numerosos proyectos, la ampliación de la red del metro, el proyecto olímpico, la construcción de edificios emblemáticos hablan de una nueva ciudad.





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