Ecosistemas presentes. Biocenosis

El Parque Natural de las Salinas de Santa Pola tiene 2.470 hectáreas de extensión. Los ambientes que se encuentran en este enclave natural son muy variados. En la zona costera, con sus playas y dunas, se ubica la explotación salinera. El viajero encuentra, si se desplaza desde este lugar hacia el interior, una zona de agua salobre embalsada permanentemente y unos terrenos con el agua a ras del suelo que se encharcan temporalmente. El espacio que bordea el contorno interior del Parque está ocupado por cultivos.

Desde la carretera N-332, que atraviesa de norte a sur el paraje, se puede disfrutar de las espectaculares concentraciones de distintas especies de aves que se alimentan en las salinas. Este hecho, junto con la vistosa coloración rosada de las balsas con mayor concentración salina, confiere al Parque una gran belleza.

 Flora y vegetación: Las formaciones de vegetación en el P.N. de las Salinas de Santa Pola son muy variadas y tienen gran interés, pudiéndose diferenciar tres grandes unidades de vegetación:

El saladar es la formación vegetal dominante en el paisaje. Se trata de unas comunidades muy originales debido a su adaptación a unas condiciones extremas de salinidad en el agua.

Estas plantas desarrollan una serie de estrategias como son la acumulación de las sales en sus tejidos, adoptando formas c rasas (Sa I i coro i as, sosas); o bien, poseen glándulas excretoras para eliminar las sales, por lo que es frecuente ver en estos ecosistemas plantas con tallos y hojas cubiertos de sal (Limonio). Entre estas últimas encontramos el Limonium santapolense, variedad endémica de esta zona.

La segunda unidad corresponde a los carrizales, la vegetación más representativa en el centro del parque, así como rodeando la mayor parte de las charcas y los canales donde el agua es más dulce.

Por último, tenemos la vegetación dunar, que se desarrolla sobre grandes dunas paralelas a la linea de playa. En este ambiente podemos encontrar plantas como el cuernecillo, azucena de mar, crucianela marítima, cardo marino, borrón, oruga marina, hierba melera, etc. Por detrás de estas formaciones se sitúa una banda de pinos piñoneros y carrascos, producto de antiguas repoblaciones para fijar las dunas.

 Fauna: Las grandes colonias de cría de algunas aves tienen gran interés. La avoceta (Recurvirostra avosetta), la cigüeñuela (Himantopus himantopas), el chorlitejo patinegro Charadrius alexandrinus), el charrancito (Sterna albifrons) o el charrán común (Sterna hirundo) son ejemplos de la variedad faunística de este enclave natural. Destaca también la presencia como nidificante del tarro blanco (Tadorna tadorna) y de la cerceta pardilla (Marmaronetta angustirostris), una especie en peligro de extinción.

Otras aves, atraídas por una zona que les proporciona agua y comida en cualquier época del año, ocupan las salinas temporalmente.

En esta situación se encuentra el flamenco (Phoenicopterus ruber) que puede observarse en el Parque en concentraciones de hasta 8.000 individuos. Sin embargo, son muy numerosas las especies que están en el mismo caso. Algunas son anátidas, como el pato cuchara (Anas clypeata), el pato colorado (Netta rufina), el porrón común (Aytha ferina) y otras son limícolas como las avocetas, las cigüeñuelas, los chorlitejos Charadrias sp), las agujas colinegras (Limosa limosa), los correlimos (Calidris sp) y los archibebes (Tringa sp). También pueden observarse con facilidad: garzas, zampullines, charranes, fumareles, gaviotas, rascones, fochas y pollas de agua.

 Las aves no catalogadas como acuáticas, pero ligadas a ecosistemas húmedos, también tienen importante presencia en las salinas de Santa Pola. Ejemplares de aguilucho lagunero (Circus aeruginosus de aguilucho cenizo (Circus pygargus), de carricera Acrocephalus sp) y de bigotudo Panurus biarmicus) se observan en este Parque.

Por otro lado, tiene gran interés biogeográfico la presencia en la zona del fartet Aphanius iberas), pez ciprinodóntido endémico de la geografía valenciana. La lagartija colirrojo Acanthodactylus erythrurus), la cenicienta (Psammodromus hispanicus) y algunos invertebrados de difícil localización en los arenales costeros hacen más atractiva todavía la visita a las salinas.

 

Flamencos (Phoenicopterus ruber)

 

[ Información ]

[ Museo de la Sal]

[ Itinerarios ]

www.santapola.com [2000]