Cascadas de Travertino y Calcita de Hierve el Agua, Oaxaca, México

Las cascadas de Hierve el Agua se ubican a 70 km al oriente de la ciudad de Oaxaca. Para llegar a este sitio se toma la carretera federal 190 a Mitla, algunos kilómetros más adelante de Tlacolula, en la bifuración se toma el camino de la izquierda rumbo a Hierve el Agua, y se sigue durante 32 km, donde puede disfrutar del panorama  a través de un bosque de encinos, posteriormente se toma la terraceria, por aproximadamente cuatro km hacia San Lorenzo Albarradas, se continua por dos kilómetros más para arrivar al poblado de Roaguía; lugar donde se ubican las singulares cascadas de travertino y calcita.

Estas estructuras son conocidas como “Cascadas de Sal”, formadas por agua sobresaturada de carbonato de calcio; que brota de pequeñas grietas o fisuras de los cuerpos de caliza de la Formación Tepozcolula (Cretácico Superior) formando ojos de agua y manantiales de agua cálida (22 - 27° C); al escurrir por un escarpe de más de 200 m de profundidad, se van configurando grandes estalactitas semejantes a las que se forman en las grutas.

Los ojos de agua están situados en una explanada denominada El Anfiteatro, en la cual los lugareños han construido dos albercas, en donde el agua adquiere una tonalidad verde turquesa, semejante al color del agua del Mar Caribe, debido a la cantidad de sales disueltas que contiene.

En esta explanada se localizan cuatro manantiales, que en época de lluvias su flujo es considerable y en época de estiaje la cantidad de agua que brota se reduce. Tres de ellos vierten su agua en las albercas, mientras que el otro se encuentra a unos 300 metros al sureste de El Anfiteatro y es el que forma la “cascada petrificada”.

Debido a que el flujo de agua no es constante al escurrir lentamente y ponerse en contacto con el aire; deja escapar parte del dióxido de carbono disuelto, permitiendo que la calcita y el travertino se precipiten. Las estalactitas se forman por un goteo continuo produciendo anillos de calcita y travertino. A medida que continúa el escurrimiento va quedando una costra de calcita y que posteriormente la oquedad es rellenada por capas de travertino y calcita.

El agua en su constante fluir, precipita la calcita en la parte externa de la oquedad, de esta manera la estalactita adopta una forma cónica anillada irregular. Este proceso es posible verlo en las paredes de las albercas con precipitaciones de calcita en forma corrugada.

La zona cuenta con una infraestructura adecuada para disfrutar plenamente la estancia y regocijarse con las espectaculares vistas del paisaje que ha esculpido la naturaleza a través del tiempo.

Dr. Víctor Manuel Malpica Cruz
Departamento de Geología Regional
Instituto de Geología, UNAM.