El Archivo de Torre Tagle presenta su primera Exhibición del año 2007
Se trata de la muestra "Mariano de Rivero y Ustáriz: Geólogo, Proto-arqueólogo y diplomático"

Nota Informativa 011-07

El Archivo General y Documentación de la Cancillería inicia sus exhibiciones del año 2007, con la muestra documental e iconográfica “Mariano de Rivero y Ustáriz: Geólogo, Proto-arqueólogo y diplomático”, dedicada al distinguido hombre de ciencias y diplomático nacido en Arequipa en 1789 y fallecido en París en 1857.

La exposición, montada en el vestíbulo mayor del edificio “Carlos García Bedoya” de la Cancillería, exhibe anagrafías de documentos oficiales, iconografías y mapas pertinentes a la singularísima labor pionera de don Mariano de Rivero, en los campos de la geología minera y la primigenia arqueología peruana, así como en la diplomacia.

La muestra permite conocer, a través de reproducciones de textos oficiales y privados, así como de imágenes ilustrativas del Perú de entonces, el ingente trabajo precursor que el sabio Rivero plasmó en el estudio y difusión de las riquezas mineras del país, y en la promoción de sistemas de explotación moderna.

Asimismo, reseña su aporte fundador en el vasto dominio de la arqueología y la antropología andinas, ciencias de las que fue introductor en el país y promotor en el extranjero, a través de la fundamental obra Antigüedades Peruanas, publicada originalmente en Lima en 1841; que fue ampliada y enriquecida en la edición europea publicada en Viena en 1851, con la valiosa colaboración del peruanista suizo Johann Jakob von Tschudi.

Sobresaliente ya en sus estudios iniciales, en su ciudad natal, Rivero fue enviado a Europa a los doce años, donde prosiguió estudios medios y superiores. Destacó, primeramente, en Londres en las disciplinas científicas, optando luego por la especialización en geología e ingeniería minera en París.

Realizó prospecciones y trabajos de campo en Alemania y España, publicando precozmente sus investigaciones en Francia, de donde fue llamado a integrar una misión científica requerida por el Gobierno de la Gran Colombia, lo que le permitió retornar a América y realizar estudios geológicos y aportes en el campo minero en las actuales repúblicas de Venezuela y Colombia.

Vuelto al Perú, en 1826 se le encomendó uno de los cargos de mayor amplitud de responsabilidades entonces vigente, el de Director General de Minería, Agricultura, Instrucción Pública y Museo, iniciando así una innovadora trayectoria como funcionario de la joven república, a la que aportó su discernimiento, su aspiración de progreso en justicia y su amor por el Perú.

Esto, lastimosamente no halló el correlato político indispensable para su plasmación duradera, que habría contribuido a enrumbar al país hacia la segura prosperidad en la convergencia de miras y en la fidelidad al no cristalizado lema nacional: “Firme y Feliz por la Unión”.

Nombrado Cónsul General del Perú en Bruselas en 1850, Rivero ejerció a cabalidad las instrucciones del gobierno. La muerte lo sorprendió en París, en 1857, mientras cumplía menesteres de su función representativa. La obra de Rivero merece la admiración y el aprecio de los que aspiran a plasmar el Perú que él avizorara.

La exhibición permanecerá abierta al público hasta el próximo 28 de febrero de 9:30 a 13:00 horas, en Jr. Lampa 545. Cabe indicar que el Archivo General (segundo sótano del Edificio Carlos García Bedoya), ofrece a los visitantes una presentación ad hoc en PowerPoint.



Lima, 10 de enero de 2007





Actividades del Sector Relaciones Exteriores(10/01/2007)