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Manejo local de la biodiversidad y agroecologia

La patente del Yagé

| Colombia | 02/01/2007

Artículo Revista Semillas No. 9 1997

Numerosos pueblos indígenas de la selva y el llano en el sur de Colombia han construido, desde hace miles de años, una verdadera cultura alrededor del Yagé, planta sagrada, usada por los médicos tradicionales, curacas y chamanes para penetrar en otras dimensiones de la realidad, curar las enfermedades, interpretar los sueños y entrar en comunicación con los espíritus protectores de la selva y de los hombres.

Esta planta sagrada ha sido patentada en los Estados Unidos, bajo el número 5751, por el señor Loren Miller, dueño de la International Plant Medicine Corporation. Es una patente de variedad, bajo el Plant Patente Act de los Estados Unidos de 1930, da monopolio sobre una variedad de planta y plantas reproducidas de ella asexualmente.

La variedad patentada por el señor Miller se llama "da vine". Miller dice que la planta le fue regalada por un indígena ecuatoriano. No es una patente de la fórmula o de un químico extraído del yagé, es una patente sobre una variedad de Banisteriopsis caapi.

El Yagé es una planta que sirve de base para una importante bebida alucinógena que se consume por numerosos grupos indígenas del noroeste amazónico y algunas tribus de la vertiente del Pacífico de la cordillera de los Andes, en Ecuador y Colombia.

En lengua quichua el Yagé es conocido como Ayahuasca y su nombre científico es Banisteriopsis caapi, de la familia de las Malpighiacea o Malpighia. En algunas ocasiones el Yagé se mezcla con otras plantas, las cuales son en sí mismas muy tóxicas, las principales son la chagropanga u oco - Yagé, Diplopterys cabrerana (Malpighiacea) y la chacruna, Psychrotia viridis (Rubiacea).

Uno de los primeros investigadores interesado en el Yagé fue el botánico inglés Richard Spruce, quien hacia 1850 en un viaje por el Vaupés fue invitado a participar en un ritual de los indígenas tukano llamado "dabocurí", en el cual los participantes, según narra el autor, bebían un "brebaje nauseabundo" al que le atribuían fuertes efectos narcóticos. Los caboclos brasileños llamaban a esa planta Yagé, palabra derivada posiblemente de la lengua Tupí.

Años después, Spruce encontró que los chamanes de las tierras bajas ecuatorianas tomaban ayahuasca en numerosas ocasiones: cuando los llamaban a dirimir una disputa, cuando debían responder a una embajada de un grupo vecino, para descubrir los planes del enemigo, saber si venían extraños, cerciorarse de la infidelidad de las esposas o descubrir al causante de un embrujamiento.

Las plantas son lianas con corteza lisa de color café y hojas verdes oscuras, pergaminosas, ovaladas y lanceoladas, que miden unos 18 cms. de longitud y entre 5 y 8 cms. de ancho. Las flores son pequeñas, de color rosa o rosadas y el fruto es alado.

Las propiedades alucinógenas del Yagé se deben a una sustancia llamada harmina (harmalina), la cual es el principal alcaloide de la Beta - Carbolina.

Los indígenas a veces tienen nombres especiales para diversos tipos de Yagé, y les atribuyen distintos efectos, incluso creen que tienen diferentes composiciones químicas.

Las clasificaciones hechas por las indígenas pueden referirse a la edad, a las diferentes partes del bejuco, o a formas ecológicas derivadas de variadas condiciones de crecimiento, dependientes del suelo, la humedad, el sombrío.

Pronunciamiento de Organizaciones y Comunidades frente a la patente del yagé

El Senador indígena Lorenzo Muelas:
Representante de comunidades indígenas de Colombia afirma:

Como Andino que soy, no conozco la planta llamada yagé. Pero por la información que tengo, ésta debe ser para los indígenas del Amazonas lo que la coca es para nosotros: una planta ritual, espiritual, con grandes poderes que nuestros sabios manejan con su poder mental, para el servicio de su gente , jamás pensando en el bien individual, hacerla propia, en lucrarse con ella.

Pero el mundo del blanco no tiene límites en su codicia, en su afán de saquear y apropiarse de todo lo que encuentra a su paso.

Y hoy quieren hacerlo con los últimos bienes que le quedan a los pueblos indígenas, las plantas, los animales y demás elementos que hacen parte de nuestros territorios, e incluso nuestra propia sangre.

Y esto es lo que ha sucedido con la sagrada planta de la ayahuasca o yagé. Para nosotros su apropiación privada, su robo, constituye una violación flagrante de la integridad cultural de los pueblos indígenas del Amazonas, un hecho impensable e inaceptable.

Ante casos de violación como éste, que hieren la más profundo de la cultura de pueblos indígenas que se encuentran hoy divididos por las fronteras de los estados - nación, se podría luchar con armas jurídicas, con legislaciones regionales. Pero todos que las leyes son generalmente simples manchas en el papel, que pueden ser violadas e ignoradas, si los pueblos no asumen la lucha por la defensa de sus derechos. Una lucha que, en el caso del saqueo de lo que en el mundo blanco se llama "biodiversidad", exige un despertar de la conciencia de todos los pueblos y comunidades directamente afectados, los indígenas, los afroamericanos, los campesinos, sobre la importancia de lo que es suyo, de lo que han preservado y desarrollado por siglos, de lo que es parte integral e indisoluble de su propia vida. Un despertar que lleve a exigir respeto, a controlar lo propio, a impedir el llamado "acceso", a decir no más saqueo , ahí en la base, en la comunidad, en la chagra, cada uno de nosotros y todos colectivamente.

(Original firmado)
Lorenzo Muelas


Coordinadora de Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica - COICA

Comunicado de Prensa:

La Coordinadora de Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA) ha tomado conocimiento de que en los Estados Unidos ha sido patentada bajo el numero 5.751 la formula para la elaboración de la 'ayahuasca' o Yagé, un compuesto del bejuco Banisteriopsis caapi que es utilizada por nuestros pueblos con fines rituales.

El uso del Yagé se extiende prácticamente por toda la Cuenca Amazónica entre centenares de pueblos indígenas. Esto ha sido documentado en centenares de libros, prácticamente desde la llegada de los colonizadores españoles y portugueses y de los misioneros que desde el siglo XVI se internaron en la selva amazónica.

Esta bebida es un ingrediente fundamental de las ceremonias religiosas y de curación para nuestra gente, y su utilización con fines comerciales es un verdadero insulto para las mas de cuatrocientas culturas que pueblan la Cuenca Amazónica. Nos preguntamos: Que pasaría si un indígena amazónico intentara patentar la hostia y el vino que utilizan los ritos católicos, o la purificación kosher para los alimentos de los creyentes judíos?

Estamos seguros desde ya que lo tomarían por loco, no le aceptarían su solicitud, y habría un escándalo mundial que evitaría esta herejía. Por que entonces, no se respetan de la misma manera los elementos de nuestros ritos sagrados?

Quien ha tenido la osadía de patentar este ancestral conocimiento es el señor Loren Miller, dueño de una empresa de biopiratería denominada "International Plant Medicine Corporation", un viejo conocido de los pueblos indígenas: en julio de 1995 la COICA realizó una campaña nacional e internacional para evitar que 'el y un equipo de camarógrafos y "científicos" con respaldo militar entraran en la selva ecuatoriana para contactar y filmar al pueblo tagaeri, un grupo de unos 60 indígenas que resolvieron no tener contacto alguno con la cultura occidental.

La campaña produjo el efecto esperado y este traficante de las culturas indígenas debió abandonar el proyecto por presión de organizaciones indígenas, conservacionistas y de la misma cadena CNN a la que pretendía vender su documental.

El Consejo de Coordinación de la COICA declara al señor Loren Miller enemigo de los pueblos indígenas en los nueve países de la Cuenca Amazónica y se prohibe su entrada y la de cualquier funcionario o técnico de la International Plant Medicine Corporation a cualquier comunidad indígena amazónica, y no se hace responsable por las consecuencias que para su integridad física pueda tener el desconocimiento de esta resolución.

La COICA alerta a todos los pueblos indígenas sobre las actividades de esta empresa y de todas las que -con el pretexto de encontrar curas para graves enfermedades - se apropian de las plantas y el conocimiento tradicional de nuestros pueblos. Así mismo, intensificará su campaña internacional para lograr el reconocimiento de los derechos de propiedad intelectual de los pueblos indígenas.

La COICA hace un llamado a los gobiernos nacionales de la Región para que públicamente se desconozca esta pretensión de apropiarse de un conocimiento que es patrimonio indígena y por lo tanto de la cultura de cada uno de los nueve países amazónicos y espera de ellos una respuesta contundente, so pena de que este acto de piratería se extienda a otros campos de la cultura, la ciencia y la técnica de los países subdesarrollados.

Finalmente, la COICA, en carta dirigida al presidente Bill Clinton, hará una solicitud al gobierno de los Estado Unidos para que revea el otorgamiento de esta patente que -lo decimos una vez más - es un verdadero insulto no solo para la cultura de nuestros pueblos, sino para la misma inteligencia de toda la Humanidad.

(Original firmado)
Valerio Grefa
Coordinador General.
Quito, 24 de junio de 1996


ORGANIZACIÓN INDÍGENA DE NACIONALIDAD COFÁN DEL ECUADOR - O.I.N.C.E.

Señor
Loren Miller
International Plant Medicine Corporation
Estados Unidos

A nombre de la Organización Indígena de Nacionalidad Cofán del Ecuador (OINCE), nos encontramos preocupados por la publicación de la patente del Yaje, que es una medicina tradicional del Pueblo Cofán.

Queremos rechazar profundamente esta patente, porque nosotros somos dueños ancestrales de esta planta y porque está en contra de los pueblos indígenas que hemos usado esta planta desde tiempos inmemoriales y que las seguiremos usando las futuras generaciones, sin tener que pedir permiso a nadie.

Una planta tan sagrada para nosotros no puede ser apropiada por otros que no tienen nada que ver con nuestra cultura .La OINCE, junto con otras organizaciones indígenas amazónicas tomarán las medidas legales necesarias para que esta patente sea declarada nula.

Atentamente,

(Original firmado)
José Quenamá
Dirigente de OINCE
Ramón Yumbo
Comuna Cofán Doreno


ORGANIZACIÓN DE INDÍGENAS SECOYAS DEL ECUADOR - OISE
Prov. de Sucumbios

14 de Junio de 1996

Señor
Loren Miller
International Plant Medicine Corporation
Fax: 510 - 794 - 7066

Yo, Elias Piyahuaje, dirigente Secoya de la Amazonía Ecuatoriana he tenido conocimiento que usted ha patentado nuestra planta sagrada ayahuasca o Yagé, la misma que fue recogida en una chacra indígena ecuatoriana.

Queremos hacerle conocer que esta planta ha pertenecido siempre a los pueblos indígenas y que nosotros somos sus dueños. Nadie puede tomarla sin nuestra autorización y nadie tiene derecho de patentarla.

Desconocemos qué efectos puede tener esta patente en el uso que damos a esta planta, pero la vamos a seguir usando, tal como lo han hecho nuestros antepasados y lo harán nuestros hijos.

Quiero hacerle conocer que iniciaremos todas las acciones que sean necesarias para que esta patente sea revocada.

(Original firmado)
Elias Piyahuaje
Coordinador - Asesor OISE

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