Historia de Roma

Desde los inicios hasta su declive, Roma fue y continúa siendo la inspiración social, económica y militar de una gran parte del mundo. Por ello me dedico a recordar su historia

Victorias pírricas contra la forja de un Imperio

Como le prometí en los comentarios de mi última historia a uno de nuestros compañeros de Extreblog, con el texto de hoy intento dar a conocer, al hilo de la famosa expresión “victoria pírrica” –tan utilizada, no sólo en el ámbito militar, sino también en otros como el deportivo– cómo el carácter de los ganadores se forja con el esfuerzo y con la puesta en práctica de valores difíciles de obtener.
Valores como la prudencia y la inteligencia en la diplomacia; la paciencia y la idoneidad del momento en las guerras; la disuasión para con los vencidos; y la bravura al enfrentarse a los fuertes. Todo ello, salpicado con la suerte necesaria, fortalecieron el carácter de Roma en uno de los episodios por la conquista de la Península Itálica: la guerra contra Pirro.
Un Estado conquistador en mantillas, el romano, llevaba tiempo llamando la atención de pueblos de importancia de fuera de la Península Itálica, como el cartaginés o el griego, pero fue en el primer cuarto del siglo III a.C. cuando comenzaron a verse amenazados. La expansión romana había alcanzado el golfo de Tarento, minimizando la fuerza de los samnitas, exterminando a los senones y fundando ciudades en el sur de Italia. La colonia helena de Tarento, de fundación espartana, que se había mostrado imparcial ante la expansión de la república romana, se vio amenazada y no consintió la llegada de sus barcos y tropas.
Estalló la guerra y Tarento pidió ayuda a Pirro, el rey del Epiro, un pequeño territorio enclavado en Macedonia pero con cierta independencia. Pirro era un auténtico soldado de fortuna, un Alejandro Magno –no en vano su padre combatió junto al macedonio–, con su misma ambición, pero sin el ejército –la mayoría de sus falanges estaba formada por mercenarios– y el apoyo político necesario.
El rey heleno, con amplia experiencia militar junto a antiguos generales de Alejandro Magno, está considerado el mayor estratega de la época. No en vano, las falanges vencieron a las cohortes en el primer escenario donde tuvieron la oportunidad de enfrentarse. Sin embargo, ni su victoria en Heraclea ni las posteriores durante dos largas campañas sirvieron para debilitar a Roma. No logró asentarse en los territorios conquistados años antes por las legiones –la Campania, la Lucania, el Samnio–; ni convencer a sus ciudades –que se mantuvieron fieles a la Urbs– de que cambiaran de bando; ni minar la moral de los romanos. Victorias pírricas, a las que dio su nombre.
De carácter aventurero, como demuestra la ayuda que prestó a la siciliana Siracusa –colonia también helena– contra los cartagineses, sin embargo no calibró la alianza romano-púnica y Pirro no encontró en Italia la facilidad que esperaba. Su derrota en Maleventum le convencieron completamente de su imposibilidad de hacer ceder a Roma. Las legiones aprovecharon que una parte del ejército epirota no llegó a tiempo a la batalla al perderse en un espeso bosque. Al contrario que Pirro, Roma si qué sacó partido a la victoria, pues el rey del Epiro marchó a Grecia. Maleventum fue rebautizada desde aquel día por los romanos como Beneventum.
Con la idea de regresar algún día, desde su trono, –el cuál tuvo que recuperar pues los innumerables usurpadores le plantaron batalla– vió como el expansionismo romano le impedía volver a Italia. No sabemos si tenía en mente ese retorno cuando murió en una refriega callejera en Argos, en el Peloponeso.
Para los romanos, la guerra contra Pirro no marcó un cambio en su expansionismo como pudieron causar la expulsión de los galos de Roma en el 390 a.C., la segunda guerra púnica o la eliminación de Mitrídates, pero sí que sirvió para culminar la conquista de Italia por el sur y para preparar lo que años después sería el hecho que marcara el carácter definitivo de la Urbs para con la eternidad, las guerras contra Carthago.
Pirro no fue Alejandro, como tampoco fue Aníbal o Mitrídates, pero creo que por su carácter aventurero y por su ardor por las hazañas grandiosas, debería haber tenido un mayor hueco en el panteón de los grandes de la historia contemporánea a nuestra querida Roma.

RESPUESTA A Victorias pírricas contra la forja de un Imperio

¡Ya era hora de que escribieses algún post nuevo!

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Muchas gracias, antes del finde estaré con una nueva historia.

RESPUESTA A Victorias pírricas contra la forja de un Imperio

Debido a que no guardan tus historias orden cronológico alguno, ¿por qué no te creas una serie de categorías por épocas? Nos ayudaría mucho más a situar cada historia en una fecha determinada. Un saludo.

RESPUESTA A Victorias pírricas contra la forja de un Imperio

De acuerdo, miraré como lo puedo hacer.

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