Alicia Moreau

Nació en Londres el 11 de octubre de 1885. Periodista, médica y organizadora de las primeras expresiones de las luchas de nuestras mujeres, jamás parcializó ninguno de estos campos, a los que armonizó siempre en su lucha integral por una vida mejor.

Alicia MoreauVino al país con su familia en 1890. Ingresó en la Facultad de Medicina de la UBA, graduándose en 1914, con Diploma de Honor.

En los primeros años del siglo comienza dando conferencias de divulgación popular, y desde esa época vislumbra en el socialismo el camino más apto para la transformación de la sociedad.

Dirá más tarde: "Pienso que la historia se construye y se transforma con la acción consciente de la clase trabajadora organizada políticamente".

En 1905 colabora en la redacción de la Revista Socialista Internacional fundada por Enrique del Valle Ibarlucea. En esa época escribe su tesis "La Nueva Escuela": tenía apenas 20 años. De esa época son sus escritos "Feminismo e intelectuales", "La Escuela Laica", "La Moral de la Naturaleza", "El aire contaminado y la Higiene".

Miembro del Partido Socialista, tuvo participación activa en las luchas feministas de las primeras décadas del siglo y presidió la Asociación Pro-Sufragio Femenino y la Unión Feminista Nacional. En este orden se destacó su acción periodística en apoyo a las citadas reclamaciones.

En 1906, a partir del Congreso Internacional del Libre Pensamiento realizado en Buenos Aires, se inicia en el movimiento feminista; allí decide, junto a Sara Justo y la Dra. Elvira Rawson, formar un Centro Feminista. En la Constitución del Centro dice:

"El movimiento feminista es un movimiento social organizado con el propósito explícito de reformar la legislación, de abrir carreras, de mejorar las condiciones de trabajo, y de hacer desaparecer los prejuicios y las prácticas que impiden a la mujer desenvolver su vida con libertad y sin más limitaciones que las que nacen de sus naturales condiciones individuales".

En 1907, siendo Profesora del Secundario de Señoritas de la Universidad de La Plata, enseñaba: "dejemos el prejuicio de las razas, sobrevivencia ancestral que nos hace mirar con indiferencia las matanzas de negros, chinos e indios; destruyamos esos falsos conceptos, escudo tras el cual se ocultan o disimulan las abominaciones de las guerras coloniales, y que sobre sus ruinas los pueblos estrechen sus manos, los más avanzados ayudando a los retardatarios, en vez de aniquilarlos con desprecio feroz y que continuando con la obra del tiempo y del saber, se forme la familia única de la humanidad del porvenir".

En 1910, junto a Cecilia Grierson, la primera médica argentina, organiza el Primer Congreso Feminista Internacional. Allí ella dice: "...el feminismo, aun cuando signifique emancipación de la mujer, no puede referirse a ella solamente, elevar a la mujer es elevar al niño, al hombre, a la familia, a la humanidad".

En este Congreso las delegadas se pronunciaron por la igualdad civil de la mujer, igualdad de salario, mejores condiciones de trabajo de mujeres y menores, las reformas del sistema educativo, la Ley de Divorcio.

Ejerció la docencia en las cátedras de Ciencias Naturales, Anatomía y Psicología en el Colegio Nacional dependiente de la Universidad de La Plata entre 1917 y 1919.

En noviembre de 1918 funda la Unión Feminista Nacional para afrontar el problema de la emancipación civil y política de la mujer y la defensa de su situación económica, para lo cual la U.F.N. apoyará el importante proyecto sobre emancipación civil de la mujer, del que es autor de Valle Ibarlucea.

En 1920 se reúnen la U.F.N. presidida por Alicia Moreau de Justo y el Comité Pro-Derechos de la Mujer presidido por la Dra. Rawson de Dellepiane, para decidir en conjunto un plan de acción para las elecciones municipales; la Dra. Moreau es elegida para presidir la campaña. El senador socialista Mario Bravo presentará en la Cámara de Senadores un proyecto de Ley a favor del voto municipal de la mujer.

En 1930 es miembro del Comité Ejecutivo del Partido Socialista, primera organización política argentina donde las mujeres tienen voz y voto.

Desde las primeras presentaciones de los proyectos de Ley sobre el Voto Femenino, será una de las impulsoras y difusoras de los movimientos femeninos para la concreción de este derecho.

Escribe su libro "La Mujer en la Democracia" (1945) y "El socialismo según la definición de Juan B. Justo" (1946).

En 1951, primera oportunidad en que la mujer puede ser elegida (11-11-51) el Partido Socialista la nomina como candidata a diputada nacional por la Capital Federal junto a María Luisa Berrondo, quien también fuera miembro del Comité Ejecutivo del Partido Socialista y redactora de la revista "La vanguardia".

Dirigió la revista "Humanidad Nueva" y el Seminario Socialista "La Vanguardia" desde 1956 hasta 1862.

En 1972 asiste a la fundación del Partido Socialista Popular, años más tarde funda la Confederación Socialista Argentina.

Alicia Moreau en un acto de la Juventud Socialista.En 1975, cuando el despotismo menospreció la vida, no vaciló, con sus noventa años, en encaminar la luca por la defensa de los Derechos Humanos y fue una de las fundadoras de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos. Acompaó a la Madres en sus rondas de los jueves en Plaza de Mayo.

A partir de 1980 preside la Mesa de Unidad Socialista por la cual bregaría hasta su muerte, consciente de la necesidad de ofrecerle al país un único Partido Socialista.

Publicó el libro "¿Qué es el Socialismo en la Argentina?" (1983).

En 1984 fue elegida "Mujer del Año" y la Fundación Givrè le rindió homenaje nominándola "La médica argentina del siglo".

En 1985, la Comisión del Reconocimiento, que lleva su nombre en homenaje a sus 100 años de vida, entregó menciones a mujeres destacadas en todas las actividades.

Falleció el 12 de mayo de 1986, en Buenos Aires. Durante el sepelio, el Secretario General del Partido Socialista Popular, el Dr. Guillermo Estévez Boero, pronunció las siguientes palabras:

"El camino se hace al andar, pero el andar está condicionado por el espacio y por el tiempo. Su clara comprensión de esta estructura de la realidad la transformó en la mujer más plena de nuestra historia y en la revolucionaria más coherente de nuestra existencia. Luchó por las reivindicaciones sociales en las etapas de máxima expoliación; luchó por los derechos de la mujer en las épocas de mayor denigración; luchó por los derechos humanos en el tiempo de su mayor vejación; siempre en la superación concreta de una realidad concreta. Frente a su muerte, reivindiquemos los valores de la vida por la cual luchó. Ella se va, no muere, vivirá siempre en cada manifestación, en cada ronda, en cada protesta, en todas las esperanzas, en todo niño, en todo joven, en todo trabajador y en todo jubilado".