Caracas, sábado 31 de julio, 2004
Tiempo Libre

AUDIOVISUAL / Estrenan "Radiografía de una mentira"
Cuando la ética es fundamental en la vida

Especialistas analizan y desmontan la película oficialista "La revolución no será transmitida"

ERNESTO LINZALATA

EL UNIVERSAL

Pocos pueden imaginarse que la premiere de un audiovisual puede servir de escenario para una interesante conversación sobre ética, pues para desmontar la versión del Gobierno de los hechos del 11, 12, 13 y 14 de abril de 2002 plasmada en el film La revolución no será transmitida hay que pasearse por la importancia que la ética debe tener para los ciudadanos y sobre todo para los comunicadores.

En Radiografía de una mentira, Wolfgang Schalk y Thaelman Urguelles analizan ese film, "a través del cual el Gobierno ha obtenido importantes premios internacionales y difunde falsedades ante el mundo", dijo Urguelles.

En la sala Margot Benacerraf del Ateneo pudo observarse este viernes un documento histórico donde se afirma que esa versión oficialista, con ediciones distintas para Venezuela y Europa, incurrió en errores conceptuales, edición manipulada, omisión de informaciones cruciales, medias mentiras y mentiras pura.

"Hoy queremos hacer un llamado sobre el rescate de la ética en la elaboración de documentos que son para el público. Uno puede tener cualquier posición ideológica, pero debe imponer sus argumentos haciendo énfasis en las ideas. Estas no pueden basarse en mentiras o tomando cosas fuera de contexto", sostuvo Schalk.

Algunos de los elementos que desmonta Radiografía de una mentira son los siguientes: los pistoleros de Puente Llaguno sí disparaban contra personas (versión oficialista: disparaban al aire. Las imágenes fueron tomadas en otro momento).

Los tanques se dirigían a Miraflores para proteger al Presidente, luego de ser sacados a la calle por el general García Carneiro (versión oficialista: se movilizaban para acabar con el Presidente).

El personal de VTV abandonó pacíficamente las instalaciones (versión oficialista: fue tomado y tumbada la señal).

La PM no reprimía contra los ciudadanos en el momento de la toma de posesión de Pedro Carmona. Wolfgang Schalk definió eso como una edición en paralelo con el fin de tergiversar la realidad.

Los canales de TV fueron atacados por afectos al Gobierno (versión oficialista: los canales privados habían decidido no informar sobre el regreso de Chávez).

En la Revolución no será transmitida se omitió el momento en que el Gobierno tumbó las señales de RCTV, Venevisión y Televén; cuando el general Lucas Rincón se dirigió a la nación para informar que el Alto Mando Militar había solicitado la renuncia del presidente Chávez y éste había aceptado; y cuando se iniciaron los saqueos hacia el oeste de Caracas, sin que los cuerpos se seguridad enfrentaran a los antisociales, ya con Chávez de regreso).

"Estamos decepcionados de que un documental con evidente intención de propaganda gubernamental sea avalado como una obra de autor por organizaciones como la BBC de Londres, ZDF de Alemania, RTE de Irlanda, Arte de Francia, YLE de Finlandia y NPS de Holanda", dijo Schalk.