EDITORIAL NACIONAL

Ante las elecciones generales del 9-M
Tenemos que concentrar el voto

Concentrando nuestro apoyo y nuestro voto podemos llevar al parlamento un puñado de diputados patrióticos y democráticos: Rosa Díez en Madrid y Albert Rivera en Barcelona

La cristalización de las corrientes patrióticas y democráticas de la izquierda en dos nuevos partidos, Ciudadanos-Partido de la Ciudadanía, que preside Albert Rivera, y Unión Progreso y Democracia, que lideran Rosa Díez y Savater, es uno de los hechos más significativos y esperanzadores ocurridos en el panorama político de nuestro país en los últimos cuatro años.

Las ilusiones que el triunfo de Zapatero despertó en algunos sectores, con su victoria electoral el 14-M de 2004 y su decisión de retirar las tropas de Irak, poniendo fin a la presencia de España en la guerra de ocupación de Irak, pronto se vieron frustradas por su “deriva nacionalista”. Es decir, por su intento de imponer un cambio de régimen político, basado en las reformas estatutarias y la negociación con ETA, como medios para fortalecer política, económica y jurídicamente el poder de las burguesías periféricas y las castas políticas burocráticas autonómicas; a costa de quebrantar la cohesión nacional del conjunto del país, la igualdad y solidaridad entre los ciudadanos de todos los territorios. Intento fracasado por la resistencia popular, plasmada en sus fracasos en los referéndum de Cataluña y Andalucía, por el rechazo de una gran parte de su propio partido, con Bono y Vázquez y los guerristas como principales exponentes, y la oposición del PP, aunque éste acabó apoyando la “realidad nacional” andaluza. Ha sido esa resistencia popular al proyecto de Zapatero la que ha actuado como catalizador para el nacimiento de los nuevos partidos, Ciudadanos y UPyD.

Por encima de las circunstancias que les han llevado a presentarse por separado en las primeras elecciones generales en las que concurren, es el momento de que las distintas corrientes sociales, ciudadanos, personalidades y también las candidaturas independientes que se presentaron en las pasadas elecciones municipales en muchos pueblos de España nos unamos en el apoyo a las candidaturas de Ciudadanos y UPyD para las generales.

En primer lugar, porque ellos representan en estas elecciones los intereses de las distintas corrientes sociales que reclamamos, desde posiciones democráticas, progresistas y de izquierdas una política clara de fortalecimiento de la unidad de España desde la pluralidad, la firmeza frente al terrorismo, la regeneración democrática y una política económica y social que tenga en cuenta los intereses de las clases populares.

Sin duda una candidatura conjunta hubiera multiplicado las posibilidades de obtener mayor número de parlamentarios y, por lo tanto, la posibilidad de abrir una brecha importante en el modelo político actual. Aún así, con un voto unitario en torno al Partido de la Ciudadanía y a UPyD podemos lograrlo. Es el momento de concentrar nuestro voto, llegado el momento, en el candidato con más posibilidades en cada circunscripción electoral, por ejemplo: apoyando a Rosa Díez en Madrid y a Albert Rivera en Barcelona. Concentrando nuestro apoyo y nuestro voto podemos llevar al parlamento un puñado de diputados patrióticos y democráticos que se conviertan en una cuña entre el PP, el PSOE y los partidos nacionalistas, capaz de intervenir decisivamente en la defensa de la unidad de las nacionalidades y regiones de España, de la solidaridad entre los ciudadanos de todos los territorios y de los intereses comunes nacionales y populares.

Los ciudadanos, como hemos demostrado en los referéndums estatutarios de Cataluña y Andalucía, tenemos en nuestras manos la posibilidad de unir y concentrar nuestras fuerzas en la misma dirección: apoyando a los dos partidos pero concentrando nuestro voto en la lista con más posibilidades en cada sitio.