martes 29 de noviembre de 2011


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El parpadeo involuntario del párpado

El párpado puede tiritar involutariamente.

No, no es un juego de palabras. Es algo que a todos nos pasa, a menudo: sin ninguna razón aparente, el párpado comienza a temblar, haciendo chiribitas. Resulta molesto, desde luego, e incluso puede preocupar la imagen que se da si se está en público, por aquello de que puede parecer que estás guiñando el ojo a todo aquél al que diriges la mirada. Aunque pueda parecer que el efecto es el de guiñar desde nuestra subjetividad, estos pequeños espasmos son prácticamente imperceptibles para los demás. Se llaman mioquimias palpebrales, y son una simple contracción involuntaria de la fibra muscular del párpado.

Y además son totalmente inofensivos, es decir, no está desencadenado por alguna enfermedad, si bien hay alguna que otra enfermedad extraña que podría causarlo. Generalmente va unido al estrés o al cansancio, con lo que la mejor cura es, sencillamente, descansar. Por otro lado, una solución más es la de beber quinina (en forma de tónica) o presionar levente el párpado que tirita, para detenerlo temporalmente. 



Vía | Xataka ciencia