Historia de Togo

Los más antiguos habitantes de la región fueron los altovolteños, en el norte, y los kua en el suroeste. A partir del siglo XIV llegaron desde Nigeria los ewe y desde el siglo XVII los ane, provenientes de los actuales estados de Ghana y Costa de Marfil. Los portugueses también exploraron las costas togolesas en esa época. Durante los siglos XVII y XVIII, la región costera de Togo era conocida como "Costa de los esclavos".
En 1884 Alemania declaró el protectorado sobre Togo, convirtiendo este territorio en su colonia modelo, lo que supuso para Togo tener excelentes vías de comunicación y una economía próspera. Después de la guerra, la Liga de las Naciones la dividió en dos partes: una al este, gobernada por Francia y otra al oeste, por Gran Bretaña. El territorio ewe, al sur, sufrió una dolorosa partición. La oposición ewe no impidió que las dos partes en que había quedado dividido su territorio acabaran independizándose de sus metrópolis en dos repúblicas distintas: Ghana (1957) y Togo (1960).
En las elecciones de abril de 1961, Sylvanus Olympio resultó ser el primer presidente de Togo, siendo asesinado por militares insurrectos en 1963. Su sucesor, Nicolás Grunitzky, fue derrocado a su vez en 1967 por el jefe del Ejército, teniente coronel Etienne Eyadéma, que se erigió en presidente. Se prohibieron los partidos políticos y el presidente gobernó por decreto. Las primeras elecciones, después de 16 años, tuvieron lugar en 1979, y Eyadema (único candidato) fue confirmado como presidente por siete años más.
En 1995 Togo firmó un acuerdo con el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) para favorecer la repatriación de los 48.000 exiliados togoleses en Ghana y Benín.
En mayo de 1999 Amnistía Internacional publicó un informe en el que detallaba los numerosos abusos contra los Derechos Humanos cometidos por las fuerzas de seguridad togolesas, y se afirmaba que se habían matado a cientos de oponentes políticos de Eyadema después de las elecciones de 1998. A finales de febrero de 2001, la comisión conjunta de la ONU y la OUA publicó un informe que denunciaba que en Togo se habían violado los Derechos Humanos sistemáticamente, y que además se habían llevado a cabo ejecuciones extrajudiciales de activistas de partidos de la oposición.
Eyadema falleció en febrero de 2005, después de casi cuarenta años ejerciendo el poder. Tras una precipitada reforma constitucional, el ejército designó a su hijo Fauré como presidente interino, maniobra que fue condenada dentro y fuera del país como un Golpe de Estado. Las elecciones presidenciales de mayo de 2005 dieron la victoria a Fauré, con el 60,2% de los votos. Tras conocerse los resultados se produjeron disturbios en Lomé, donde la oposición denunciaba fraude electoral. Para inicios de mayo, cuando Fauré Gnassingbe asumía oficialmente la presidencia, al menos 16.500 togoleses se habían refugiado en Benín y Ghana huyendo de la violencia y el caos.
Togo está actualmente sumergido en una grave crisis política y económica. La situación de pobreza que vive el país dificulta el desarrollo adecuado de los niños y niñas togoleses. Las mujeres sufren una discriminación social importante en los aspectos económico, jurídico, social, laboral y se convierten en el grupo más afectado por la crisis y la pobreza. En los medios rurales, las niñas son enviadas al trabajo mientras los niños lo son a la escuela. Muchas de esas niñas que abandonan la escuela primaria acaban trabajando en tareas domésticas o son víctimas de la trata de menores.