El elixir del amor PDF Imprimir E-mail

El elixir del amor

Música de Donizetti. Festival de ópera de Glyndebourne

La directora Annabel Arden ha creado un verdadero éxito para el Festival con esta irresistible producción de El elixir del amor. Ambientada en la idílica plaza de un pueblo en el sur de Italia, la deliciosa obra de Donizetti narra la historia de la rivalidad entre el humilde Nemorino (Peter Auty) y el presuntuoso Sargento Belcore (Massimo Cavaletti) por conquistar el corazón de la hermosa y leída Adina (Adriana Kucerova). Cuando Nemorino escucha a la joven leer en voz alta la historia de Tristán e Isolda, éste queda convencido de que lo que necesita es la poción mágica que el Doctor Dulcamara vende.

Ingeniosa, fascinante y profundamente conmovedora, es la ópera italiana en su máxima expresión. La partitura rebosa entusiasmo y la trama es genuinamente cómica aunque, como en todas las grandes comedias, la risa se mezcla en ocasiones con las lágrimas. Gracias a un par de botellas de Burdeos, el amor verdadero gana la batalla. No es de extrañar que El elixir del amor se encuentre entre las obras más populares de Donizetti.

“Una de las actuaciones más reconfortantes que he presenciado en Glyndebourne.” – Opera Magazine

Grabado en directo en el Festival de Ópera de Glyndebourne -- Agosto de 2009

Duración: 112 minutos (+ 20 minutos de intermedio)

Sinopsis por actos

Acto I

El joven Nemorino se enamora de la caprichosa e inaccesible Adina. La joven lee en voz alta a los campesinos la historia de Tristán e Isolda, cuyo amor se ve enardecido con el uso de una poción mágica.

El amor de Nemorino se ve amenazado cuando un forastero, el Sargento Belcore, llega a la aldea para pedir a Adina en matrimonio. Nemorino le declara su amor pero es rechazado. Como un enviado del cielo, aparece un segundo forastero, el Doctor Dulcamara, que vende pociones mágicas. El Doctor fabrica el “elixir del amor” (vino de Burdeos), pero advierte que la poción tarda 24 horas en producir su efecto y, para entonces, Dulcamara ya se habrá marchado. Nemorino, que jamás ha probado el alcohol, vacía la botella y enseguida comienza a sentirse más alegre y seguro de sí mismo. A la mañana siguiente, aparecen unos soldados con la orden de que Belcore debe abandonar la aldea, por lo que Adina accede a contraer matrimonio con él esa misma noche. Nemorino desespera porque sabe que para cuando la poción surta efecto, Adina ya estará casada. La joven no presta atención a sus súplicas, haciendo gala de su naturaleza caprichosa que ha determinado su desinterés hacia él. La aldea al completo se prepara para la boda.

Acto II

Dulcamara y Nemorino (haciéndose pasar por su sirviente) interpretan una animada canción durante la fiesta prenupcial. Belcore insta al funcionario local a redactar el contrato de matrimonio. Adina se niega a firmarlo hasta que se presente Nemorino. El joven necesita dinero para comprar otra dosis de la poción mágica, por lo que cuando su rival le ofrece una recompensa económica a cambio de alistarse en el ejército, Nemorino accede sin saber que acaba de heredar la fortuna de su tío. Sin embargo, la noticia llega a las mujeres de la aldea y, de repente, Nemorino se convierte en el hombre más solicitado. Creyendo que el elixir ha aumentado su popularidad, Nemorino se atreve a soñar que sus deseos se harán realidad. Adina le devuelve a Belcore la cuota de alistamiento y confiesa a Nemorino que realmente lo ama. Cuando por fin se enteran de la fortuna heredada, la felicidad es absoluta. Belcore se ve obligado a buscar una esposa en algún otro lugar, y el Doctor Dulcamara triunfa al hacerle creer a todos que su elixir tiene el poder de otorgar la felicidad.