Arturo Gianfranco Fasana fue investigado en 1991 por la Fiscalía de Ginebra en un procedimiento legal por blanqueo de dinero "ligado a la financiación del grupo terrorista vasco ETA". El nombre del bróker suizo aparece mencionado en la causa penal 7622/91 por su relación con Georges Philippe. Según las pesquisas de la Fiscalía suiza, el intermediario dirigía una red que se dedicaba a blanquear en bancos helvéticos los beneficios obtenidos por la banda terrorista gracias a la extorsión y los secuestros de empresarios españoles. El caso fue conocido internacionalmente como Peseta Connection y en la trama de blanqueo se movía dinero de contrabandistas gallegos, tráfico de armas y organizaciones terroristas.  

Los datos sobre las supuestas conexiones de Fasana con el jefe de la red conocida como Peseta Connection aparecen perdidos en la maraña de folios del sumario instruido por el Juzgado Central de Instrucción Número 5 de la Audiencia Nacional. El escrito con el título "Informe: Investigación de antecedentes policiales" forma parte de la respuesta helvética a una de las primeras comisiones rogatorias solicitadas por Baltasar Garzón, el primer instructor de la Gürtel, sobre las relaciones entre Fasana y Francisco Correa. El informe está suscrito por el comisario Martínez Gerson, de la Policía Judicial Federal suiza (FEDPOL), y está fechado el 19 de mayo de 2009, tres meses después de la redada policial que llevó a Correa a la cárcel.

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Curiosamente, Fasana fue detenido en Madrid el mismo día 19 de mayo de 2009 por agentes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF), tras caer en una trampa tendida por un agente que se hizo pasar por inversor millonario, según informó El Confidencial.

Fasana, de 59 años, sigue imputado en el caso Gürtel por mover y gestionar a través de la cuenta Soleado 18 millones de euros de Francisco Correa.  El fiduciario suizo realizaba sus operaciones a través de Rhone Gestion, a la que los policías helvéticos señalan en el mismo informe como una sociedad dedicada a "la gestión de fortunas".

Fasana declaró en la Audiencia Nacional que había entrado en contacto con Francisco Correa para traspasar a Suiza unos fondos que el cerebro de la trama Gürtel ocultaba en un banco de Mónaco. A partir de ese momento, la sociedad Rhone Gestion comenzó a cobrarle una comisión del 0,3% anual del dinero que le movía.

El informe de la policía helvética también concluye que "las investigaciones efectuadas han permitido establecer que Arturo Gianfranco Fasana ha sido objeto de numerosas demandas de investigación en 2008 solicitadas por las autoridades judiciales españolas encuadradas dentro de pesquisas por blanqueo".      

La Peseta Connection y el dinero de la extorsión de ETA

La conocida como Peseta Connection fue un caso investigado por el juez francés de Mulhouse, Germain Sengelin, y el fiscal suizo de Basilea, Yord Shill. En medio de las pesquisas sobre el movimiento ilegal de capitales entre España, Francia y Suiza relacionados con el narcotráfico gallego y el contrabando de tabaco apareció una pista contra la banda terrorista. Según las investigaciones, ETA utilizaba la misma red de intermediarios para dar salida al dinero obtenido de la extorsión. Ginebra, la capital de las finanzas helvética, se había convertido en su centro de operaciones para lavar sus ganancias embolsadas por medio del terror.

Según las investigaciones, ETA utilizaba la misma red de intermediarios para dar salida al dinero obtenido de la extorsión. Ginebra, la capital de las finanzas helvética, se había convertido en su centro de operaciones para lavar sus ganancias embolsadas por medio del terror

Las averiguaciones judiciales sirvieron para localizar a dos de los intermediarios más importantes de la red: Michael Haengi, que distribuía el tabaco de contrabando de los clanes gallegos, uno de ellos el de Marcial Dorado, y Georges Philippe, que a través de sus casas de cambio movía el dinero entre los dos países fronterizos.

En el expediente judicial, según la policía suiza, aparecía el nombre de Arturo Fasana, que había sido mencionado por Philippe.

Este era un viejo conocido de la policía gala que durante años se había dedicado a blanquear dinero a través de una serie de empresas con sede en Bayona y Ginebra. Desde las sociedades Basco Landaise de Change y la Société Générale de Change, en Francia, y de Interaf, en Suiza, blanqueó dinero del narcotráfico y de la extorsión etarra.

Según la prensa francesa, Philippe se traba del mismo intermediario que más tarde sería inculpado, en el año 2000, por el lavado de dinero en la financiación del Reagrupamiento por la República (RPR), el partido del entonces presidente francés Jacques Chirac, y en el fichaje por el Chelsea, en junio de 2003, del futbolista del Real Madrid, Claude Makelele. La investigación del juez suizo Marc Tappolet demostró que el intermediario habría falseado una serie de facturas por un importe superior a dos millones de euros.

Fasana disfrutaba de clientes españoles desde 1984

Cuando la policía helvética investigó a Fasana en 1991, el bróker suizo ya había establecido sus tentáculos en España. Disponía de una gruesa cartera con conocidos empresarios españoles. Desde comienzo de 1990, entre sus clientes se encontraba Ramón Blanco, quien más tarde lo pondría en contacto con Francisco Correa. Por el despacho de la sociedad Rhone Gestión, fundada por Fasana y Marcel Hagger en 1984, habían pasado decenas de inversores españoles. Hagger había sido el responsable de la clientela española y suramericana en el Credit Suisse de Ginebra, donde conoció a su socio. La cuenta Soleado, conectada a Rhone Gestion, no sólo sirvió para ocultar el dinero de Correa, sino también para blanquear el dinero negro de otros cincuenta titulares, entre personas jurídicas y físicas. 

Gao Ping. (Efe)Gao Ping. (Efe)

Sin embargo, las conexiones de los intermediarios suizos con ETA en el blanqueo del dinero de la extorsión nunca pudieron esclarecerse al cien por cien. En gran parte por culpa de la falta de colaboración del Gobierno español, como se quejó en su día el magistrado francés Sengelin. El Ministerio del Interior nunca contestó a sus peticiones.

Llama la atención que, ya en mayo de 2009, los investigadores de la UDYCO y de la UDEF conocían la afición de Fasana por el mundo de los caballos. Al menos figuraba como propietario de un remolque para su transporte. Y esa información les llegaba dos años antes del inicio de las pesquisas contra Gao Ping

La actitud de las autoridades españolas provocó una sorpresa en el juez galo porque detrás del entramado se escondía ETA, que entre 1989 y 1990 había asesinado a 44 personas y había engordado sus arcas con casi diez millones de euros con los secuestros de Emiliano Revilla, Adolfo Villoslada y Diego Prado y Colón de Carvajal. Pero ese silencio tenía una explicación torticera: a finales de los años 80, numerosos miembros de las Fuerzas de la Seguridad del Estado se veían envueltos en investigaciones como el Informe Navajas sobre el contrabando en el País Vasco o la “guerra sucia” contra ETA. Y las investigaciones suizo-francesas venían a demostrar que existía un cruce de caminos entre la Peseta Connection y un buen número de guardias civiles de Intxaurrondo que trabajaban para los GAL y para los clanes gallegos del contrabando en Guipúzcoa.   

Un vehículo para el transporte de caballos

En el informe de la policía suiza sobre Fasana, los agentes detallan los vehículos propiedad del financiero: un Porsche Carrera 4S, un Ferrari F430 Spider y un Renault Master, "destinado para el transporte de caballos", según se recoge literalmente en el escrito.

Llama la atención que, ya en mayo de 2009, los investigadores de la UDYCO y de la UDEF conocían la afición de Fasana por el mundo de los caballos. Al menos figuraba como propietario de un remolque para su transporte. Y esa información les llegaba dos años antes del inicio de las pesquisas contra Gao Ping y la trama Emperador. En las escuchas policiales contra los chinos aparecía un personaje misterioso, a quien los integrantes de la red conocían por el nombre de pila de Arturo. Según uno de los imputados, el tal Arturo tenía una gran afición por los caballos, hasta el punto de que una de sus yeguas había participado en los Juegos Olímpicos de Londres 2012.

Sin embargo, después de dos años de pesquisas, los agentes siguen sin identificar a Arturo, uno de los personajes claves para entender la importancia de Ginebra en el caso Emperador. Incomprensible, ya que uno de los imputados ha declarado ante el juez que se trata de Arturo Fasana y porque en el sumario aparecen datos contundentes para establecer ese vínculo.