Familiares de las víctimas de AMIA: una búsqueda, muchos puntos de vista
Sabado 24.09.16
Ciudad de Buenos Aires
17.1°
17.1°
66%
20 años de lucha
Familiares de las víctimas de AMIA: una búsqueda, muchos puntos de vista
Existen tres organizaciones con visiones muy distintas sobre la causa, y que hasta hacen actos por separado; un repaso por los puntos más importantes para entender qué piensa cada una
Existen tres organizaciones con visiones muy distintas sobre la causa, y que hasta hacen actos por separado; un repaso por los puntos más importantes para entender qué piensa cada una

El lunes 18 de julio de 1994 a las 9.53 una bomba estalló en la sede de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) y dejó un saldo de 85 muertos y más de 200 heridos. Fue en ese momento que la historia de las familias de las víctimas volvió a empezar. Eran personas que no necesariamente se conocían entre ellas, pero que fueron reunidas bajo el paraguas del dolor.

Desde el principio, la mayoría de esas familias emprendieron una lucha por saber qué pasó y con el objetivo final de que los responsables paguen por el daño cometido. Así concretaron acciones a través de una agrupación que los congregaba. Sin embargo, con el tiempo las diferencias de visiones estratégicas, ideológicas y políticas las fueron dividiendo.

Marcha de los paraguas, en repudio del atentado, el 27 de julio de 1994

Los unió el dolor, pero los separó la política. Muchas veces se escucha que “los familiares de víctimas del atentado a la AMIA opinaron que…”, como si fuera un bloque homogéneo. Sin embargo, a casi 21 años de aquella tragedia, existen tres agrupaciones independientes, todas con marcadas diferencias de opinión sobre el papel de los distintos gobiernos, de Alberto Nisman, del Memorándum de Entendimiento con Irán y de la denuncia realizada por el fiscal antes de morir, entre otras cosas.

La primera división

Apenas después del atentado, todos los familiares de las víctimas se congregaron en la agrupación Memoria Activa. Cada lunes, a las 9.53 –hora y día de la semana en que sucedió el atentado-, hacían un acto en Plaza Lavalle, frente a Tribunales.

La primera escisión de los familiares se produjo en 1997. “Empezamos a ver las irregularidades que cometía el juez (Juan José Galeano) y a partir de ahí un grupo de familiares decidimos apartarnos", relata en diálogo con giraBSAS Adriana Reisfeld, presidenta de Memoria Activa. Hubo un detonante de esa división y fue precisamente el 18 de julio de aquel año. En el acto, la representante de los familiares, Laura Ginsberg, dio uno de los discursos más recordados, en el cual usó la famosa frase del escritor francés Émile Zolá: "Yo acuso".

“Yo acuso al Gobierno de Menem y Duhalde de consentir la impunidad”, se escuchó desde el escenario, mientras los miembros del Ejecutivo se encontraban en un palco a metros de ella y el público presente los silbaba. Finalizado el acto, la dirigencia de la comunidad judía, con Ruben Beraja a la cabeza, fue a la Casa Rosada a pedir disculpas y a afirmar que ellos no los representaban.

Desde aquel episodio, los familiares se dividieron en dos: Familiares y Amigos del Atentado a la AMIA, por un lado, y Memoria Activa por el otro. El símbolo de aquella ruptura quedó plasmado en las querellas en la causa, que se separaron: la de Memoria Activa se independizó y viajó por un camino distinto que la de Familiares y Amigos en conjunto con la de AMIA y DAIA.

Memoria Activa

“Nosotros creemos que la causa sigue viva por el impulso que le damos y los reclamos que hicimos desde Memoria Activa, si no, hace mucho que la causa estaría cerrada”, expresa Reisfeld.

Memoria Activa tiene buena relación con el progresismo argentino, son apoyados por periodistas como Horacio Verbitsky, Raúl Kollman y Mario Wainfeld, y mantienen un estrecho contacto con el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS). Sus referentes principales son Diana Malamud, esposa del fallecido en el atentado, Andrés Malamud, y Reisfeld, que perdió a su hermana Noemí.

Memoria Activa fue querellante en la primera denuncia al excomisario de la Policía Bonaerense, Juan José Ribelli, y a otros dos policías de la fuerza, causa que después fue declarada nula al probarse que hubo un pago de 400 mil dólares salidos de la SIDE, arreglado por el entonces juez Juan José Galeano, para que el reducidor de autos Carlos Telleldín denuncie falsamente a los policías.

Actualmente, la agrupación es también querellante en la causa –aún en espera por el juicio oral- por el encubrimiento, llamada AMIA II, que tiene entre sus acusados al expresidente, Carlos Menem; al exministro del Interior, Carlos Corach; al exjefe de la SIDE, Hugo Anzorregui; al exjuez, Juan José Galeano; a los exfiscales Eamon Mullen y José Barbaccia; al expresidente de la DAIA, Ruben Beraja; y al expolicía federal, Jorge “Fino” Palacios.

Entre las acciones más destacadas de la agrupación se encuentra una denuncia al Estado argentino por presunto encubrimiento del atentado ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). En 2005, el entonces presidente Néstor Kirchner reconoció la responsabilidad del Estado y se comprometió a una serie de medidas de reparación que aún no se han cumplido.

Opinión y relación con el Gobierno nacional

Memoria Activa vio con buenos ojos la decisión de Kirchner en asumir la responsabilidad del Estado en relación con el encubrimiento del atentado, y la de la creación de la Unidad Fiscal AMIA, a cargo de Alberto Nisman.

A su vez, Reisfeld recuerda que la relación que tenían con Kirchner era mucho más cercana que la que tuvieron después con su esposa y sucesora en el cargo, Cristina Fernández. “Con ella la relación casi no existió”, afirma. La única vez que fueron convocados por la Presidenta fue recién este año, en medio de la crisis tras la muerte del fiscal Nisman. Si bien apoyaron el Memorándum de Entendimiento, fueron bastante críticos con el Gobierno, especialmente por haber sostenido a Nisman en la fiscalía, por no hacer avanzar el juicio oral por el encubrimiento del atentado y por la no apertura de los archivos secretos de la SIDE.

El Memorándum de Entendimiento con Irán

Apenas salido el documento, la organización apoyó la iniciativa porque sostenía que permitía mover la causa, que estaba estancada desde hacía años. “Nos pareció un medio para hacer que declararan los presuntos culpables del atentado”, explica. Sin embargo, aclara: “Por el tiempo transcurrido, y no habiendo respondido nunca Irán, pensamos que es inútil, no cumple ninguna función, murió por sí solo”.

El papel de Nisman

Para Memoria Activa, el fiscal no tuvo un buen desempeño en la causa. De hecho, pidieron su remoción en varias oportunidades. “El error gravísimo fue dejarlo a Nisman (como fiscal), porque él pertenecía al mismo grupo que Mullen y Barbaccia, que hoy están imputados por encubrimiento”.

La asociación considera que Nisman se abocó completamente a la pista iraní, dejando afuera otras líneas de investigación, como la pista siria y, especialmente, la conexión local. “El fiscal no aportaba grandes cosas”, sentencia Reisfeld, y explica: “No veíamos avances. Todos los requerimientos que le hacíamos eran muy lentos y nunca tuvimos una respuesta convincente”.

El fiscal Alberto Nisman

La última denuncia del fiscal

En un comunicado lanzado apenas conocida la denuncia, Memoria Activa expresó que la misma “claramente refiere a una interna dentro de los servicios de inteligencia, a la que aparentemente (el fiscal Nisman) le ha dedicado los últimos años”. Sin embargo, a pesar de que Reisfeld la considera “bastante pobre”, afirma que “hay que investigar hasta las últimas consecuencias lo que presentó”.

Relación con la dirigencia comunitaria judía

El trato es nulo e incluso en varias ocasiones han criticado a las instituciones centrales, como AMIA y DAIA. En los aniversarios del atentado, Memoria Activa siempre hace un acto por separado.

18J: Familiares, Sobrevivientes y Amigos de Víctimas del Atentado a la AMIA

Antes de llamarse 18J, esta agrupación se denominaba simplemente Familiares y Amigos de Víctimas del Atentado a la AMIA. Se formó en 1997, luego de que Memoria Activa comenzara a emprender la querella independiente de la dirigencia comunitaria. “Cuando se estaba haciendo la investigación con Galeano como juez, y Mullen y Barbaccia como fiscales, algunos pensábamos que la investigación era correcta”, le explica Sergio Burstein, principal referente de 18J, a giraBSAS. “Hasta que lo evidente de la situación hizo que pegáramos un vuelco. Aceptamos que habíamos sido usados, y denunciamos todo aquello que nos parecía que no era acorde con la verdad”.

Sergio Burstein

Opinión y relación con el Gobierno

18J es la organización de familiares con mayor cercanía al Gobierno nacional. Sergio Burstein, que en el atentado perdió a su esposa, Rita Worona, es un defensor público de las políticas de Néstor y Cristina Kirchner en relación con la causa. “Vivíamos en una habitación oscura y llegó Néstor y prendió un fósforo”, expresa, y explica: “El Gobierno tomó muchas medidas. Logramos saber la verdad sobre la Policía Bonaerense, que no tenía nada que ver con el atentado; Néstor permitió que los agentes de la SIDE declararan y quedó expuesta la trampa y la mentira, permitió que se abran los archivos secretos, fue el que hizo la demanda contra Irán en la ONU”.

Las principales críticas de 18J están apuntadas hacia el Poder Judicial: “Esa maldita Justicia que no permite saber la verdad”, dispara Burstein. “Se transfiere la responsabilidad a los Gobiernos como si fueran los encargados de que la verdad se sepa, y no es así: la encargada es la Justicia”.

Memorándum de Entendimiento con Irán

Estuvieron a favor, y lo siguen estando. “Entendimos que era una herramienta posible, quizá no la mejor, pero a nadie se le ocurrió otra”, sostiene Burstein.

El papel de Nisman

Burstein es bastante crítico sobre lo actuado por Nisman en la causa: “Avanzó muy poquito para confirmar lo que había hecho (el juez) Galeano, no logró transformar en pruebas todos los indicios que aportaron los servicios de inteligencia, creó falsas expectativas y nos mintió mucho”.

La última denuncia del fiscal

18J rechazó de entrada la denuncia realizada por el fiscal antes de morir. Según Burstein, se trató de una maniobra política que hizo junto con el exespía Jaime Stiuso. “A partir de eso, no tenía la autoridad para seguir a cargo de la Unidad Fiscal”, sostiene, y cuenta que antes de su muerte tenían intención de presentarse en la Procuración General de la Nación para hacer saber que no reconocían a Nisman como fiscal de la causa.

Relación con la dirigencia comunitaria judía

No tienen relación. En 2011, Burstein fue el encargado de hablar en representación de los familiares en el acto oficial organizado por AMIA y DAIA, y generó fuerte discrepancia con los dirigentes de las instituciones judías por su defensa al Gobierno y sus fuertes críticas a la oposición. A partir de ahí la relación se rompió y su organización no volvió a ser invitada a participar del acto.

“Por suerte no tenemos ninguna relación, estamos en la vereda de enfrente. Ellos no quieren verdad, ni quieren justicia. Ellos tienen su propio interés, que es acusar a Irán de lo que sea y tratar de que el juicio oral por encubrimiento no llegue a realizarse para que sus amigos no terminen condenados”, afirma Burstein.

Ruben Beraja, expresidente de la DAIA y uno de los imputados por encubrimiento

Apemia

Como se mencionó antes, el acto realizado en el tercer aniversario del atentado produjo el primer quiebre, a raíz del discurso de los familiares. La persona encargada de decir aquellas incendiarias palabras fue Ginsberg, esposa de la víctima José Enrique "Kuky" Ginsberg. Tras la división, ella se quedó dentro de Memoria Activa. Pero a fines de 2001, cuando asumió Adolfo Rodríguez Saá como Presidente, él designó como ministro de Justicia a Alberto Zuppi, quien era uno de los abogados de Memoria Activa. Como en aquel momento la agrupación mantenía la denuncia contra el Estado argentino ante la CIDH por el encubrimiento, Ginsberg lo denunció públicamente por “traición” e “incumplimiento” de sus funciones como letrado. A las dos semanas, según relata Ginsberg, fue echada de Memoria Activa. “Ese fue un hecho puntual, pero las diferencias políticas ya venían manteniéndose”, aclara.

Laura Ginsberg

A partir de ahí formó la Agrupación por el Esclarecimiento de la Masacre Impune de la AMIA (Apemia), que tiene como principal referente a la propia Ginsberg. El principal apoyo político de Apemia es la izquierda combativa, como el Partido Obrero. En los aniversarios también realizan actos separados de los de la comunidad judía.

Para Ginsberg lo que diferencia Apemia de las demás agrupaciones es que es la única que acusa al Estado argentino por su responsabilidad en el atentado.

Opinión y relación con el Gobierno

“Justamente, por nuestra caracterización de que el Estado argentino es responsable, hemos mantenido una posición de independencia política y de las causas jurídicas”, expresa Ginsberg, en diálogo con giraBSAS.

A diferencia de las demás organizaciones, Apemia considera que los gobiernos de Néstor y de Cristina Kirchner no hicieron ninguna acción favorable para encontrar a los responsables del atentado, sino todo lo contrario, son responsables directos de la impunidad: “El Gobierno de Néstor Kirchner fue el encargado de sustanciar lo que nosotros caracterizamos como el juicio oral fraudulento desde 2001 y 2004, que dejó en libertad a Telleldín, a Ribelli y a los demás policías bonaerenses”. Afirma que aquellos acusados, en lugar de haberlos dejado en libertad, podían seguir procesados. A su vez, destaca que una vez declarado nulo el juicio, “lo que el Gobierno de Kirchner llevó a cabo fue la liquidación de todo tipo de juicio y castigo para la conexión local”, en alusión a que, a partir de 2004, se concentró en ir por la responsabilidad de Irán. “No se hizo nada más en materia de lo que significó la participación de los servicios de inteligencia o las fuerzas de seguridad locales. Todo se encaminó hacia la pista iraní que, hasta el día de hoy, no se pudo demostrar”.

Uno de los mayores reclamos de Apemia es la apertura de los archivos secretos de la SIDE. “Este fue el Gobierno que se encargó especialmente de ocultar todos los archivos secretos”, sentencia.

Memorándum de Entendimiento con Irán

“El objeto del Memorándum era enterrar la causa AMIA”, dispara Ginsberg. Sus argumentos se basan en que se trataba de un acuerdo político para “cerrar el capítulo internacional” en la causa. Sin embargo, para Ginsberg este acuerdo no viene del lado de Venezuela, como se suele afirmar, sino de las grandes potencias de occidente: “Cuando las potencias mundiales resolvieron que ya no iban a hacer la guerra con Irán sino que iban a ir a un acuerdo, como el que se acaba de firmar hace poco con Estados Unidos, no se podía seguir acusando a Irán”.

El papel de Nisman

Para Apemia, la pista iraní es una “construcción”, obra del gobierno de Estados Unidos e Israel, e implementado por Néstor Kirchner y Alberto Nisman. “Nisman fue parte de esta construcción de impunidad”, afirma Ginsberg., y critica fuertemente que el fiscal no haya investigado la conexión local y “la responsabilidad del Estado argentino”.

La última denuncia del fiscal

Ginsberg opina que la denuncia que escribió Nisman fue la primera de carácter político y no le cabe duda de que es de él: “Tenía una prosa muy propia”. Relata que cuando Nisman le comentó dos meses antes que iba a realizar la denuncia, le dijo: “Vas a ver que nos vamos a dar la razón mutuamente”, en referencia al encubrimiento como supuesto objetivo final del memorándum. Por esta razón, opina que la denuncia “es verosímil”.

Relación con la dirigencia comunitaria judía

No tienen ninguna relación. “Nosotros los acusamos a ellos de encubridores”, explica Ginsberg.

Familiares no agrupados

Al día de hoy, no todos los familiares de víctimas del atentado a la AMIA pertenecen a alguna agrupación. Muchos de ellos son independientes. El último acto oficial de la comunidad judía tuvo a uno de ellos como orador, Luis Czyzewski, quien perdió en el atentado a su hija Paola.

Czyzewski pertenecía a Familiares y Amigos de Víctimas del Atentado a la AMIA, lo que hoy se conoce como 18J. Sin embargo, hace seis años que se retiró. “Nosotros siempre consideramos que lo único por lo que podían luchar los familiares era por saber la verdad, y por que se mantenga la memoria y no estar cerca ni lejos de un partido político”, explica a giraBSAS. “Cuando vimos que ese grupo asumía posiciones de tipo político, muchos dimos un paso al costado porque considerábamos que no era nuestro lugar”. En concreto, se refiere al apoyo explícito que había dado Burstein al Gobierno nacional.

Para Czyzewski, la postura del Gobierno en relación con el atentado a la AMIA tiene dos partes: una con Néstor Kirchner y otra con Cristina. “El Gobierno de Néstor Kirchner dio un empuje y una fuerza a la causa que realmente fueron valiosas, él fue el que creó la fiscalía especial, el que abrió los archivos de la SIDE, el que en 2007 dio un discurso en la Asamblea de la ONU muy comprometido y muy fuerte acusando a Irán”, explica. “Cuando toma el poder Cristina Kirchner, y sobre todo después de la muerte de Néstor, se produce un giro fenomenal en lo que se refiere a la investigación de la conexión internacional: de cuestionar duramente al Gobierno de Irán se pasó a lo que hoy es el Memorándum, que es un error diplomático fenomenal y tiene vicios técnicos que son sorprendentes y difíciles de entender”. 

Sobre Nisman, cree que hizo "hechos de trascendencia importantes", como la imputación de los iraníes como perpetradores del atentado. Sin embargo, aclara que "en lo que Nisman no pudo avanzar es en lo que fue la conexión local del atentado".

Lo que cambia entre entre las agrupaciones es la confianza o desconfianza que tiene cada una con cada actor involucrado en la trama del atentado. Están quienes sostienen que el Gobierno nacional tiene buenas intenciones con la causa, y los que dicen que buscan asegurar la impunidad; los que creían en que el Memorándum iba a ser útil y los que decían que buscaba enterrar la causa; los que confiaban en Nisman y los que siempre fueron críticos; los que depositaron su esperanza en el juez Galeano y los que rápidamente lo descartaron. Sin embargo, no cabe duda de que el objetivo que unifica a todos los familiares en el fondo es el mismo: llegar a la verdad y terminar con la impunidad.

Viernes 10 de Abril de 2015