• Miércoles, 16 de mayo de 2012
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Premian una iniciativa de comercio justo

Viñateros, contratistas y una bodega trabajan con un esquema que garantiza a los productores un precio mínimo y la percepción de una prima que tiene un destino social.

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Un grupo de productores vitícolas y contratistas, y una bodega de Luján de Cuyo, fueron distinguidos con el Premio ArgenINTA a la Calidad Agroalimentaria.

La iniciativa “Bodega Furlotti SA, una empresa creada para el Comercio Justo”, obtuvo el primer premio en la categoría: Organizaciones que buscan la diferenciación a través del aseguramiento de la calidad.

En tanto, “Viña de la Solidaridad” (Viñasol), un proyecto para defender a los más pequeños productores de uva de Mendoza, logró el máximo reconocimiento en la categoría: Empresas Cooperativas y/o Asociaciones de Productores que contribuyan al posicionamiento de los productos argentinos.

Ambas organizaciones trabajan juntas; y la presentación al concurso fue motorizada por la Ing. Agr. María Laura Bardotti, asesora de la bodega Furlotti y del grupo de productores.

Salida integradora

La profesional señala que “la idea de promover la integración fue de Gabriela Furlotti, actual gerente de la bodega”.

“Surgió -continúa- como una alternativa para evitar la desaparición de pequeñas explotaciones amenazadas por la baja rentabilidad del cultivo y el avance de proyectos inmobiliarios y defender el régimen del contratista, de gran importancia en el desarrollo de la vitivinicultura de Mendoza”.

Bardotti aclara que “Viña de la Solidaridad es una asociación civil sin fines de lucro fundada en mayo de 2005, con el fin de favorecer el desarrollo económico y social de un grupo de pequeños productores de uva y contratistas, a través de la implementación de las Normas FLO (la Organización Internacional del Sello Comercio Justo)”.

Está integrada por 25 miembros -9 contratistas y 16 propietarios-, que suman un total de 126 hectáreas con viñedos de una edad promedio de 60 años, ubicados en los departamentos de Luján, Maipú, Junín y San Carlos.  Habían comenzado en 2005 con 9 socios productores, 7 socios contratistas y 7 fincas que sumaban 60 hectáreas.

Los beneficios

Los establecimientos que integran Viñasol están certificados bajo los estándares de Comercio Justo, lo que los compromete con el cuidado del medio ambiente, la no contratación infantil y la igualdad de derechos y oportunidades.
 
Son cualidades contenidas en el producto final (el vino en este caso) por las que el consumidor del mercado internacional está dispuesto a pagar un sobreprecio, que tiene un destino social.

Esa certificación otorga a los productores ventajas competitivas como llegada al mercado; seguridad de poder vender y cobrar; garantía de un precio mínimo; asesoramiento técnico; y un esquema de integración y fuerza de grupo que les da poder de negociación.

La certificación, lograda en 2006, constituye a Viñasol en la primera y única organización de pequeños productores de uva para vino certificada de Argentina. En los años 2005 y 2006, Bodega Furlotti, de Luján de Cuyo, compró uva de socios de Viñasol y elaboró vino, a la espera de la certificación para venderlo con sello. Desde 2009, venden también a otras bodegas que obtuvieron la misma certificación.

El hecho de operar bajo estos estándares, le permite a la Asociación acceder a una Prima de Comercio Justo (5 centavos de euro por kilo de uva), que viene siendo utilizada mayormente para mejorar la situación socio económica de sus socios más carenciados -bajo los lineamientos de la norma de FLO-Cert- y realizar donaciones a la comunidad.

Horizonte comercial

Las ventas de uva bajo “Comercio Justo” se han incrementado desde el 2006 a la fecha. Si bien Viñasol es un ente independiente de Bodega Furlotti, en principio operaba de manera excluyente con ella porque fue a través de ese establecimiento industrial que accedió a este esquema de trabajo.

Esto cambió desde 2009 cuando se incorporan tres bodegas más al sistema en Mendoza: La Rural, Mendoza Vineyards y Trivento, lo que amplió el horizonte comercial.

Eduardo Bertona presidente de la Asociación, ratifica que “hemos tenido un crecimiento importante a partir de la certificación”. Pero advierte que “si bien se sumaron otras bodegas, algunas no han comprado este año, porque aparentemente les está costando un poco ubicar esos vinos certificados”.