El ultimo relanzamiento marxista: los eco-comunistas

El ultimo relanzamiento marxista: los eco-comunistas

Hermann Terstch

Asistimos al logrado relanzamiento del lema comunista de todos los tiempos que como la Internacional suena mejor en alemán:

Besser rot als tot!

¡Mejor rojo que muerto!

Es el lema para convencer al mundo de que su supervivencia depende de que obedezca el dictado del socialismo.

Era el grito de las manifestaciones inmensas, agitadas por la URSS sobre todo en Alemania, ante la inevitable guerra nuclear que, según las terminales pacifistas-comunistas, provocaría la OTAN si desplegaba sus misiles tácticos en respuesta a los desplegados por Moscú.

Los misiles Cruise y Pershing restablecían un equilibrio roto por la URSS con su despliegue años anteriores de sus misiles tácticos por toda Europa oriental. (Lo mismo ha hecho Putin ahora. Por lo que Trump abandonó el violado acuerdo INF firmado al final de la Guerra Fría).

El despliegue de misiles para restablecer el equilibrio nuclear en centroeuropea, llamado “la Doble Decisión”, se hizo gracias a firmeza y unidad en la OTAN que logró imponer en Bonn el valiente Helmut Schmidt, socialdemócrata hoy denostado en su partido SPD por derechista.

Aquel pulso ganado a Moscú en el campo de la opinión pública occidental, el alzamiento de los obreros polacos, el pulso económico y tecnológico de la SDI y la alianza de Reagan, Thatcher y Wojtyla en favor de la libertad en el Este hundieron el imperio sovietico y la URSS.

Las fuerzas comunistas reaccionaron a la defensiva ante ese terremoto histórico que acabó con su referente de más de 70 años. Parte de la internacional comunista buscó refugio en el foro de Sao Paulo en Brasil. Había que tener un centro de coordinación como siempre fue Moscú.

Con Lula de anfitrión, Castro de cerebro y pronto Chávez de mecenas, el Foro de Sao Paulo comenzó su imparable conquista de poder en Iberoamérica e influencia en Africa y Oriente Medio y salto a Europa con la cabeza de puente 15M/Podemos de franquicia y también en Syriza.

El Foro de Sao Paulo llegó a controlar la mayoría de los gobiernos de Iberoamérica y paralelamente lleva una red inmensa de empresas legales e ilegales, bandas terroristas, producción y tráfico de cocaína en los cinco continentes.

Y una inmensa red para el blanqueo de dinero de la que supuestamente formarían parte las operaciones de las que acusa la Audiencia Nacional en España a Morodo,socialista procedente del PSP de Tierno y Bono y embajador de Zapatero en Venezuela.

Un testigo de cargo clave apareció ahorcado cerca de Madrid tras ofrecerse al juez a delatar a esa red de blanqueo de Morodo, en parte supuestamente en PedeVeSA. Sin poderse excluir blanqueo del narcotráfico que implica a Maduro, su ejército, FARC, ELN y otros.

Zapatero, que impostado como mediador, ha ejercido de defensor del régimen narcocomunista y mano derecha de Maduro, no ha sido vinculado oficialmente con esta red aunque viajaba en aviones de Pedevesa para sus servicios al régimen.

Más allá de las implicaciones españoles, el Foro de Sao Paulo ha sufrido gravísimos reveses históricos. El trágico fracaso de sus políticas sociales en todos los países en que se aplicó el socialismo del siglo XXI generó miseria y violencia.

En horas bajas este socialismo tercermundista del chavismo que debía tomar el relevo tras el hundimiento del modelo soviético, socialdemócracia y comunismo que persiguen los mismos fines de la sociedad igualitaria totalitaria han recogido diversas banderas para movilizar.

Entre ellas todas las banderas que buscan acabar con la familia y la nación que, con la religión, son los baluartes de la sociedad libre occidental de civilización cristiana. Se trata de acabar con las defensas de esta sociedad para hacerla inerme ante la apuesta totalitaria.

Por medio del feminismo y el aborto, del LGTBismo en todo su abanico, el multiculturalismo que destruya fronteras y naciones así como igualdad ante la ley y ciudadanía y la fiereza contra la religión cristiana y defensa de todos sus enemigos como el islam.

Pero su gran bandera del momento es el clima. La “emergencia climática” o “el mundo se acababa si no acatan nuestras órdenes” son lemas de la misma actitud mental y bandera política de aquella campaña “contra la guerra nuclear” que pretendía dejar inerme a Europa ante Moscu.

Así 35 años después de ser testigo en Alemania en los ochenta de las últimas grandes manifestaciones contra los misiles de la OTAN que convocaban las terminales de Moscú y todos los tontos útiles, veo a toda la izquierda radical y sus tontos del momento paseando para Greta.

Y sé que el momento es más peligroso que aquel, porque entonces existía aun una sociedad europea con valores firmes y recuerdos de guerra, mientras hoy hay unos cuerpos sociales amorfos sin otro criterio o contenido que la basura que vierten los medios de masas.

Hoy no están Schmidt ni Kohl sino Merkel y Sánchez. No está Juan Pablo II que pedía confianza en Dios y amor a la libertad, sino Bergoglio que ofrece obediencia a la ONU y cariño a Maduro. Y hay en Europa siniestra unanimidad en la mentira entre poder, masa y medios.

Por eso el clima es hoy la estrella y Greta la sacerdotisa. Porque el miedo al cambio climático es más eficaz ya que el miedo a la guerra nuclear. Para intentar de convencer como entonces hasta al más dubitativo de que debe entregar su libertad en aras de la supervivencia.

Hay que entregar el control de lo que somos, hacemos, podemos y deseemos -voluntad y propiedad- a quienes administren el estado de excepción que esta “emergencia climática” hace inaplazable. Hay que sacrificarse ya porque no hay tiempo ni para debatir. Se acaba el tiempo.

Porque no hay tiempo, no puede haber debate y quien lo exija es un saboteador tan enemigo de la supervivencia del planeta, tan enemigo de los niños condenados por el capitalismo, como esos fascistas negacionistas que dicen que lo que pasa no requiere recortar libertades.

Besser rot als tot!

¡Mejor rojos que muertos! ¡Socialismo o muerte! El capitalismo mata. Las libertades son veneno. Eso gritan sin saberlo los amables niños ecologistas, el “inocente mensaje”. Juan Pablo II decía¡no resignéis! Hoy gritan ¡resígnate! o socialismo o exterminio.

Las manifestaciones por todo el planeta con millones de escolares que quieren salvar al panda, con la ONU y el Papa, con Macron y Merkel, con la BMW y el IBEX, con la Botín y Al Gore tienen un mensaje muy claro y muy duro que cada vez surge con más nitidez.

Solo el control y la injerencia salva. Quien quiera libertad individual, no quiere socialismo, quiere destruir el planeta. Y asesinar a la humanidad y sobre todo a los niños. A genocidas así se les tratará como corresponde. Como siempre han sabido tratarlos los comunistas.

Fuente: https://twitter.com/hermanntertsch/status/1177896258297577472?s=21